13 de Junio de 2012
Documental suizo registró hace 36 años cómo era el país en dictaduraLos contrastes del Chile ordenado y obediente que Pinochet mostraba al mundo en 1976
El registro fílmico circula por estos días en Internet a propósito del controvertido homenaje al ex dictador que se llevó a cabo en el Teatro Caupolicán. En 65 minutos, sus realizadores muestran a empresarios y a jóvenes como Jaime Guzmán y Maximiano Errázuriz ensalzando las virtudes del régimen, en contraste con los testimonios de pobladores y víctimas de violaciones a los DD.HH. Y también la preocupación de la Iglesia, que hasta ese momento ya contabilizaba medio millar de detenidos desaparecidos.
“Si entendemos la democracia parlamentaria como aquello que hemos vivido en Chile, creo que es imposible volver a ella, y que nadie quiere hacerlo en el país, pues estamos conscientes que los problemas del país no pueden ser resueltos por asambleas irresponsables”, argumentaba un joven Jaime Guzmán en 1976, en su calidad de asesor del entonces presidente Augusto Pinochet, en el documental “Chile: orden, trabajo y obediencia” que dirigió André Gazut y que exhibió la televisión suiza el 15 de noviembre de 1977.
Se trata de un registro audiovisual de 65 minutos de duración, que fue traducido y subtitulado por Matías Wolff y que forma parte del material rescatado por Chile desde Fuera, que aborda las características del modelo que había instalado la dictadura tres años después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
El reportaje circula por estos días a través las redes sociales a propósito del controvertido homenaje a Pinochet que se llevó a cabo el fin de semana último en el Teatro Caupolicán y que terminó con desórdenes y enfrentamientos entre los partidarios del fallecido general (r) Augusto Pinochet y quienes llegaron hasta ese sector de Santiago para protestar por la realización del acto.
Las medidas adoptadas por las autoridades de la época para restringir las libertades de los trabajadores y organizaciones sindicales, los cordones de pobreza que contrastaban con una creciente sociedad de consumo y el modelo de “una autoridad fuerte, para conducir al país”, como señalaba el propio Guzmán, son algunos de los temas que aborda el trabajo que realizó en el país hace 36 años el periodista Claude Smadja.
Uno de los personajes que se repite en el registro fílmico es el ex diputado de RN Maximiano Errázuriz, quien aparece como un activo promotor del gobierno militar desempeñando tareas como profesor de la Universidad Católica, difundiendo —en su rol de periodista— mensajes a través de la radio y mostrando orgulloso una casa patronal que su familia donó al Ejército.
El tema de las violaciones a los derechos humanos no está ausente. Hasta esa fecha la Iglesia contabilizaba al menos 500 casos de detenidos desaparecidos y manejaba denuncias de centros de tortura como Villa Grimaldi y Cuatro Álamos. En contraste, el presidente de la Corte Suprema de la época, José María Eyzaguirre reconocía: “Debo decir que, evidentemente ha habido tortura. Algunas personas pertenecientes a las fuerzas del orden o a las Fuerzas Armadas, han torturado alguna gente”.
Pero acto seguido remataba: “Pero es falso que sea una política estimulada por el Gobierno chileno”.
El documental contiene entrevistas a arquitectos, empresarios, trabajadores y pobladores y también permite que algunos conozcan y otros rememoren momentos de la vida cotidiana del Chile de los ’70, como un domingo en la Plaza de Armas de Santiago, cómo se recreaban los jóvenes más acomodados en la comuna de Providencia, y también los testimonios de personas que debían acogerse a medidas como el Plan de Empleo Mínimo (PEM) para enfrentar su situación de pobreza.
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