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El temor es que nuestro país dilate la materialización del fallo

Perú impone el ritmo a la relación con Chile

por 27 septiembre, 2013

Perú impone el ritmo a la relación con Chile
“La vida no se termina con La Haya y después de La Haya hay todavía una vida y un desafío por delante para Chile y Perú”, dijo Sebastián Piñera al término de la reunión bilateral con su par peruano, Ollanta Humala, el pasado miércoles; una declaración en la línea de lo que esperaba Lima, donde la apuesta era que la situación quedara clara públicamente: que la resolución se acatará de forma inmediata sin importar cuál sea su contenido.
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En el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, Perú lo hizo de nuevo y logró un importante triunfo comunicacional al imponer —una vez más— su agenda a Chile, sólo así se puede entender la declaración de Piñera, quien afirmó: "Hemos acordado respetar, acatar, cumplir y ejecutar el fallo de La Haya”.

De hecho fue Perú quien pidió la reunión bilateral que se realizó en la tarde del miércoles ente los Presidentes Ollanta Humala de Perú, su canciller, Eda Rivas y el Presidente Sebastián Piñera y Alfredo Moreno.

Fueron 25 minutos de reunión en que además del tema de La Haya se abordaron otros como APEC, Alianza del Pacífico y —según fuentes de la Cancillería chilena— Humala le habría pedido el respaldo a Piñera para que apoye al candidato peruano para Secretario General de la Unasur, cargo que también postula Bolivia.

En el entorno de la Cancilleria de Santiago, dicen que estaba —a diferencia de otras oportunidades— todo coordinado, por lo que no hubo sorpresas.

Lo que sí reconocen en círculos diplomáticos es que Perú jugó sus cartas de manera hábil y logró imponer sus temas a Chile, que “se dejó arrastrar”.

La estrategia de Perú para la reunión del miércoles, era obtener un pronunciamiento conjunto de los dos jefes de Estado, que ambos coincidieran en señalar que el fallo se acataría de manera inmediata y, por ende, su aplicación debe ser de la misma manera.

Este es un tema sensible que exige prudencia según señala el Presidente Piñera, pues implica configurar un proceso de implementación que no será inmediato sino que consensuado en un periodo de tiempo breve, conforme la voluntad expresada por ambos mandatarios.

Esta declaración de Piñera es justamente lo que esperaba Lima, una suerte de compromiso que viene a sellar la exitosa estrategia de las “cuerdas separadas” que se define como no importa que la relación política sea fría si la comercial es cálida y a eso hay que apuntar, lo que sin duda marcará la nueva forma de hacer diplomacia que deja de lado a los “empolvados” por esta suerte de gerentes de operaciones que llevan la Cancillería.

Ahora bien, la razón del por qué tanta premura de parte de Lima por que Chile asumiera esta suerte de compromiso público, es que temen que nuestro país adopte la misma posición de Colombia con Nicaragua y dilate la materialización del fallo, esto en el entendido de que Chile sería la parte perdedora del contencioso iniciado por Perú y, en opinión de analistas de la Cancillería limeña, Santiago pondría trabas y dilataría la aplicación de la sentencia judicial.

Por ahora Torre Tagle está satisfecha porque logró su objetivo, que el Presidente de Chile —por consejo de su canciller, Alfredo Moreno— siguiera la línea comunicacional trazada hasta ahora, la que se refleja nítida en la declaración del jefe de Estado chileno: "La vida no se termina con La Haya y después de La Haya hay todavía una vida y un desafío por delante para Chile y Perú".

Esta declaración de Piñera es justamente lo que esperaba Lima, una suerte de compromiso que viene a sellar la exitosa estrategia de las “cuerdas separadas” que se define como no importa que la relación política sea fría si la comercial es cálida y a eso hay que apuntar, lo que sin duda marcará la nueva forma de hacer diplomacia que deja de lado a los “empolvados” (diplomáticos de carrera) por esta suerte de gerentes de operaciones que llevan la Cancillería, un modelo que Alfredo Moreno no se cansa de alabar porque él cree que el comercio es la mejor diplomacia.

Los temas estratégicos se relacionan con la próxima reunión de la APEC, la participación de ambos países en la Alianza del Pacífico que constituye un eje económico comercial de gravitante importancia futura y el Transpacific Partnership (TPP) que incluyen compromisos de mediano y largo plazo que heredará el próximo gobierno y donde la variables política y estratégicas son cada vez más sustantivas e importantes que la comercial hoy día empoderada y preferida como eje central por el Canciller chileno.

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