jueves, 20 de septiembre de 2018 Actualizado a las 16:32

Diputado Pedro Browne (RN) y el vínculo del sector con la dictadura de Pinochet

“La derecha ha cometido el error histórico de defender lo indefendible, empatando”

por 9 octubre, 2013

“La derecha ha cometido el error histórico de defender lo indefendible, empatando”
En medio del debate que cruza a la Alianza, sobre el surgimiento de una nueva derecha y la necesidad imperiosa de reconfigurar al sector, el parlamentario identificado con el mundo liberal de su partido no comprende que haya quienes aún se niegan a hacer un reconocimiento en materia de violaciones a los Derechos Humanos en dictadura. Y tiene la convicción de que, rechazando que estos hechos se produzcan o produjeran en otras dictaduras del mundo, no cabe la comparación.
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A su llegada a Chile, el Presidente Sebastián Piñera no va a encontrar grandes cambios desde que viajó para participar en la Cumbre Apec. Por lo pronto, en el mundo político en general y en particular en su sector, se sigue debatiendo acerca de la necesidad de refundar a la derecha tradicional, por un lado, mientras, por otro, hay quienes rechazan que se pretenda hacer borrón y cuenta nueva, dejando atrás definitivamente la herencia de la dictadura.

Pese a que el diputado Pedro Browne no quiere bautizar la creación con que algunos sueñan para la derecha, tiene la convicción de que lo que hay actualmente tiene que cambiar. Ello porque, según dice, hay quienes en “nuestro sector quieren mantener un statu quo  total. Porque dicen ‘donde no tenemos acuerdo, mejor no avancemos, porque nos divide y esa división nos puede hacer mal en estas elecciones’. Entonces, terminamos en que no nos movemos nada, dejamos todo tal como está y en que se imponga siempre solamente el mínimo común, y el mínimo común es tan chiquitito que, al final, no te permite tener vocación de mayoría, sino una vocación de oposición y de minoría.

Y advierte que, por el contrario, para volver al gobierno se requiere “vocación de mayoría”. Por lo que la Alianza debería sumarse con entusiasmo y hacer el “reconocimiento” que, a su juicio, ha hecho el Mandatario en materia de rechazo a las violaciones a los Derechos Humanos en Chile, durante la dictadura, con mayor fuerza.

 -¿Cómo ha visto el debate que se generó en su sector a raíz de las declaraciones del Presidente Sebastián Piñera y el ministro Rodrigo Hinzpeter, en relación con las violaciones a los Derechos Humanos en dictadura y que habla de generar una “nueva derecha”?

-Lo que tengo claro es que hoy día, en la centroderecha, conviven dos almas muy distintas y eso es bueno que se sincere; y que nos reordenemos de acuerdo a esa estructura.

-¿Qué es lo que define a esas dos almas que usted percibe tan claramente?

-Hay un sector importante liderado por el propio Presidente Piñera que no siente una afinidad con la dictadura, con el gobierno militar. Y otro que todavía siente que realmente fue trascendente y relevante para el país. Y que lo defiende con mucha fuerza. Me parece que es legítimo que eso exista, lo que sí creo es que son dos visiones diferentes, distintas: una que está con una mochila importante con el pasado y otra que quiere mirar con mucha fuerza hacia el futuro, sin hacerse cargo de un gobierno que no necesariamente lo representa.



La ciudadanía comparte plenamente lo que ha hecho el Presidente y eso ha sido un reconocimiento. Hay ciertas cosas que no importan de dónde vengan, se rechazan, se condenan, ¡y se condenan siempre! Por eso digo que la derecha ha cometido el error histórico de defender lo indefendible, y de qué forma: empatando. Buscando la comparación con Cuba o con la Alemania Oriental y, la verdad sea dicha, es que al chileno común y corriente le importa bastante poco qué es lo que ocurra o no ocurra en Cuba y qué ocurrió hace 50 o 60 años en Alemania, porque es una realidad completamente ajena.

-Cuando el ministro Hinzpeter habla de esta “debilidad ética”, los sectores más conservadores de la Alianza, particularmente la UDI, se molestan porque sienten que se les está achacando una responsabilidad que dicen no tener. ¿Esto perjudica también la candidatura presidencial del sector, como han acusado algunos?

-Lo que ha hecho el Presidente es, simplemente, volver a decir lo que siempre ha manifestado. No ha dicho nada nuevo. Por eso no entiendo la sorpresa que ha generado. Yo creo que nosotros hemos cometido el error de no aprovechar una oportunidad histórica de desligarnos de responsabilidades que no tenemos. Lo que hemos hecho, nosotros mismos, es levantar un tema y generar una polémica interna que era absolutamente innecesaria. Todos sabíamos lo que pensaba el Presidente Piñera, lo que había hecho y no había hecho en ese entonces (en dictadura). Por lo tanto, sorprenderse de sus declaraciones me parece completamente fuera de lugar. Y, la verdad, es que habrá gente en nuestro sector que podrá compartir una serie de cosas del gobierno de Pinochet, pero no tenemos por qué hacernos cargo de los atropellos a los Derechos Humanos. Eso es algo que no tenemos por qué compartir ni defenderlo. Entonces ahí se abre una diferencia que es importante.

-¿La candidata Evelyn Matthei debería haber asumido con más fuerza las posturas de Piñera?

-La candidata ha actuado con una visión muchísimo más amplia y mirando hacia adelante que los propios partidos. Antes de que el Presidente tomara la decisión de cerrar el Penal Cordillera, ella ya había manifestado que estaba de acuerdo con que se hiciera. En cambio, los partidos salieron en una defensa de la existencia del penal que nadie entiende. Porque no se trata de estar a favor o en contra del gobierno militar, sino que se trata de estar a favor o en contra de una situación de privilegios que es absolutamente anómala, como era un penal para diez  personas en condiciones sumamente especiales.

-Sí, pero como lo dijo el propio senador Jovino Novoa el fin de semana, la molestia de ese sector al que usted se refiere no es sólo por el cierre del penal Cordillera, sino porque se produjeron una suma de declaraciones, hasta ahora, en que el Presidente ha venido marcando una línea que pone distancia con lo que piensa un importante sector de la Alianza y la propia candidata. Porque incluso el senador Novoa llama al Presidente a dejar de hacer planteamientos que Matthei tenga que salir a defender.

-Yo no sé quién puede no compartir lo que el Presidente manifestó en el discurso de la conmemoración del 11 de septiembre en La Moneda. La inmensa mayoría de los chilenos sí lo comparte. Entonces, cuando decimos que a nuestro sector no le gusta, no, a lo mejor es al entorno inmediato que tienen los partidos políticos, pero no es la sensación que tiene la gente en general. La ciudadanía comparte plenamente lo que ha hecho el Presidente y eso ha sido un reconocimiento. Hay ciertas cosas que no importan de dónde vengan, se rechazan, se condenan, ¡y se condenan siempre! Por eso digo que la derecha ha cometido el error histórico de defender lo indefendible, y de qué forma: empatando. Buscando la comparación con Cuba o con la Alemania Oriental y, la verdad sea dicha, es que al chileno común y corriente le importa bastante poco qué es lo que ocurra o no ocurra en Cuba y qué ocurrió hace 50 o 60 años en Alemania, porque es una realidad completamente ajena. Obviamente que uno condena lo que allí ocurrió y lo hacemos con mucha fuerza. No me gusta el régimen castrista, obvio, y condeno los atropellos a los Derechos Humanos que allí puedan ocurrir; condeno la Alemania nazi y condeno también la Alemania comunista. Las condeno. Pero, la verdad, no me tocan a ninguna de las personas que están en mi país; por lo tanto, yo no entro en esa comparación, sino que cada cosa la mido en su contexto. Y, en el contexto nacional, lo que ocurrió es una situación que es reprochable y punto. Yo creo que lo que nosotros tenemos que hacer y lo que ha hecho el Presidente es un reconocimiento y eso nos permitirá mirar hacia adelante, como centroderecha, y tener vocación de mayoría. Si fuimos gobierno es porque fuimos capaces de conquistar a un sector de la población que históricamente había estado dividido por el eje del Sí y el No. Y con este tipo de manifestaciones públicas de nuestros partidos, lo que terminamos haciendo es que ese eje se marque nuevamente y que sigamos con estas coaliciones pétreas que tenemos, que responden a lógicas absolutamente de pasado y no de futuro.

-¿Se podría decir que el sector más conservador de la derecha se está convirtiendo en un lastre para la candidatura presidencial?

-No lo llamaría un lastre. Al final, llegamos al gobierno con todos.

-Con un discurso diferente al de la derecha más conservadora y un contexto diferente.

-De acuerdo que en un contexto diferente y con un candidato diferente. Pero aquí no sobra nadie. Lo que pasa es que a nuestro sector le falta tolerancia; le falta aceptar que la diferencia nos enriquece y no nos divide. En la centroderecha cada problema o diferencia se magnifica de tal manera que termina siendo un tremendo conflicto interno. Vemos que esos conflictos existen todos los días en la oposición, quizás más profundos que los nuestros, pero ellos no los magnifican. Sí los sectores más conservadores de nuestro sector quieren mantener un statu quo total. Porque dicen ‘donde no tenemos acuerdo, mejor no avancemos porque nos divide y esa división nos puede hacer mal en estas elecciones’. Entonces, terminamos en que no nos movemos nada, dejamos todo tal como está y en que se imponga siempre solamente el mínimo común, y el mínimo común es tan chiquitito que, al final, no te permite tener vocación de mayoría, sino una vocación de oposición y de minoría.

-¿En ese contexto qué le parece que el timonel de la UDI, Patricio Melero, desde ya esté responsabilizando al Presidente del resultado electoral del sector?

-No es el gobierno el que nomina a los candidatos. Todos hemos escuchado cómo los partidos, sus propios partidos, nuestros partidos, le dicen a este gobierno ‘no se metan ustedes en los candidatos, porque esa es una decisión de los partidos; los partidos eligen a los candidatos y es labor nuestra elegir a los mejores’. Entonces, si esta elección después no da buenos resultados, no puede ser culpa del gobierno. Los primeros responsables son los partidos políticos, obviamente. Además, no hay nada más dañino que lo que ha hecho el presidente de la UDI, también algunas personas de Renovación Nacional, de ya asignarle responsabilidad al gobierno ante un eventual fracaso, porque eso es reconocer una debilidad. Hoy día debemos estar enfocados en ganar la elección y no en ponernos el parche antes de la herida.

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