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Estrategia de campaña no tiene pies ni cabeza contrastada con la realidad:

La delirante comparación de imagen de Matthei con Angela Merkel

por 29 octubre, 2013

La delirante comparación de imagen de Matthei con Angela Merkel
En la propia Alianza no terminan de comprender por qué su abanderada insistió en proponer un cambio al mundo del trabajo centrado sólo en la capacitación, asegurando que se basa en el modelo alemán. Ello, porque cualquiera que conozca la fórmula con que esta nación pasó de ser un país devastado por la Segunda Guerra Mundial a la potencia más exitosa de Europa, sabe que fue a través de la implementación de un Estado Social en el que los trabajadores negocian de igual a igual con los empresarios, cuestión bastante lejana a la subdesarrollada situación chilena.
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Ayer volvió a insistir en el punto: “El proyecto nuestro apunta a Alemania de Merkel, el proyecto de ellos (Bachelet) apunta a la Alemania del Muro de Berlín”, manifestó Evelyn Matthei. No es la primera vez en la campaña que la abanderada de la Alianza busca asociar su imagen a la sobria primera ministra germana, cuyo peso económico y político la transforma en la figura más poderosa de Europa. El punto es que quienes han tenido acceso a las propuestas de Matthei más allá de sus equipos, pero desde su propio sector, aún no comprenden muy bien el concepto que a principios de octubre acuñara el jefe de campaña, Joaquín Lavín, en el sentido de que su abanderada quería llevar al país “más hacia” el modelo alemán. Sobre todo, porque la única relación que hace de ello el manuscrito es el anuncio de que “impulsaremos una reforma al sistema de capacitación inspirada en el modelo alemán, que potencie a los trabajadores para que accedan a mejores sueldos”. Aunque en el detalle del texto no haya mayor relación entre lo que propone la abanderada con lo que ocurre en las tierras de Angela Merkel.

A grandes rasgos, el sistema económico alemán surgido en la postguerra y que ha pretendido ser emulado por otros países europeos que ostentan altos niveles de desempleo, contempla una formación dual que combina la capacitación laboral con las prácticas en empresas. Y la razón por la que no ha sido posible que el modelo fuera reproducido por otras naciones de la Comunidad Europea que hoy pasan por un complejo momento económico y que ven en Alemania un ejemplo a seguir, es que tras la Segunda Guerra Mundial este país comenzó a implementar una fórmula, para recuperarse, basada en la industrialización de su economía. Adicionalmente y, más significativo aún, si se piensa en la realidad chilena, es la relación entre los sindicatos y el empresariado, en una nación que se ha caracterizado por una economía dinámica, un sistema político cooperativo y un Estado social con amplia eficacia aseguradora.

En este contexto, la economía de mercado capitalista en Alemania se vio contenida por una regulación cooperativa de las relaciones laborales en la industria. Empresarios y sindicatos negocian los salarios y las condiciones laborales en el marco de autonomía de la negociación colectiva, algo que no existe en Chile y que no aborda la abanderada de la Alianza en su programa. Los convenios colectivos garantizan a las empresas la igualdad de condiciones en un sistema de competencia y fortalecen la posición negociadora de los trabajadores. La legislación y la jurisdicción laboral alemana sirven para proteger a los trabajadores en las empresas y en el mercado laboral. La organización de las empresas y la cogestión se consideran como un primer paso hacia la democratización de la economía.

La economía de mercado capitalista en Alemania se vio contenida por una regulación cooperativa de las relaciones laborales en la industria. Empresarios y sindicatos negocian los salarios y las condiciones laborales en el marco de autonomía de la negociación colectiva, algo que no existe en Chile y que no aborda la abanderada de la Alianza en su programa. Los convenios colectivos garantizan a las empresas la igualdad de condiciones en un sistema de competencia y fortalecen la posición negociadora de los trabajadores.

El Estado social alemán estaba y sigue estando guiado hoy día por la idea básica de impedir que las personas laboralmente activas y sus familias vuelvan a caer en la pobreza. En consecuencia, los sistemas solidarios de seguridad están casi exclusivamente relacionados con la participación en el trabajo, principal fuente de lo que se podría llamar “protección” antipobreza

Pero el diseño de la relación entre los trabajadores, a través de los sindicatos que los representan, y el empresariado, también apunta a evitar conflictos y generar una lealtad mutua. Tanto es así que los representantes de los trabajadores tienen el derecho a participar, y lo hacen, en las instancias de control e incluso dirección de las empresas para las que prestan servicio. Pues es en su seno donde se toman las decisiones que afectan directamente la relación entre ambas partes, como los sueldos, extensión de la jornada laboral, capacitación, salud y seguridad, entre tantos otros. Algo que Chile no alcanza ni a soñar aún. Y es a lo que, se podría pensar, apunta la candidata de la Alianza, cuando sostiene que en materia laboral hará una reforma inspirada en el sistema de capacitación alemán. Para los que conocen el sistema, su propuesta resulta “tan restringida que, incluso si se hiciera ese aspecto bien con el típico modelo de "Chilean way", no produciría ningún efecto en el marco general del sistema laboral”, sostiene un analista de la Alianza. Y otro, que expresa un alto grado de escepticismo, aclara que la candidata de su sector “está vendiendo la pescá, porque sabe que no va a ganar. Por eso que hace una propuesta tan vaga en relación con el sistema laboral. Porque el sistema alemán en ese ámbito es mucho más de lo que ella plantea”.

“Ofertones desesperados”

Es por ello que en la propia Alianza llamó la atención que la abanderada se centrara en el modelo alemán, que tiene el foco en un Estado Social. Mientras que en la oposición llamó la atención –justamente porque la fórmula alemana está centrada en la “solidaridad” de la sociedad en su conjunto– la frase del jefe de campaña de Matthei, Joaquín Lavín, cuando los primeros días de septiembre advirtió que “mientras Bachelet quiere llevar a Chile más hacia Venezuela, Evelyn Matthei quiere llevarlo más hacia Alemania, por ponerlo crudamente”. En este contexto, el ex embajador de Chile en Alemania, Ricardo Hormazábal (DC), quien conoció in situ esa realidad, explica que en Alemania “los sindicatos incluso participan, proponiendo a la empresa, y esto se realiza a partir de un acuerdo entre ambos para actualizar a los trabajadores. Aquí los despiden”. Y manifiesta su convicción de que, dado que la candidata de la Alianza “está de acuerdo con el sistema liberal” implementado en Chile, decir que va a modificar el modelo de capacitación de los trabajadores “es sólo un pelo de la cola, porque lo que esta área requiere son cambios más profundos”.

En su programa, la única “reforma” que plantea Matthei en materia laboral es “hacer del sistema de educación superior nuestro trampolín al desarrollo, a través de asegurar que las instituciones de educación superior aumenten la coherencia de sus contenidos con las demandas del mercado laboral las necesidades del país”, porque “el enfoque es el de aumentar el valor del capital humano a través de una política de educación desde la cuna hasta el retiro, es decir, educación desde temprana edad y capacitación durante toda la vida laboral del trabajador”. Para Hormazábal “eso de imitar sólo una parte del modelo alemán no cumple con el objetivo de lo que el país necesita y estos ofertones sólo demuestran la desesperación por los malos resultados de la candidatura”. El ex diplomático recuerda que “los alemanes siempre dicen que en la medida que la gente es más respetada en sus derechos sustanciales, se produce un mayor grado de apertura a buscar acuerdos. Y en eso se basa el diseño de todo el gobierno”. Y recuerda que lo que plantea Matthei ya se intentó hacer en Chile en el gobierno de Patricio Aylwin, “cuando se firmó una serie de convenios con el gobierno alemán para implementar en Chile su modelo de capacitación”.

Pero recalca que eso no genera cambios profundos en el área laboral, porque en Alemania está incluido en un contexto mucho más amplio que es el del Estado Social, basado en la solidaridad, y no protector como se hace en Chile.

Por su parte, el analista de la Universidad Central, Marco Moreno, apunta a que la propuesta de la abanderada oficialista “no se hace cargo del diagnóstico que ha hecho el propio gobierno”. Y concuerda con Hormazábal en que “reducir las reformas laborales al puro ámbito de mejorar las competencias de los trabajadores, en base a la capacitación, es bastante mezquino”. Ya que, si bien, a su juicio, esa es un área importante, no genera cambios significativos si no se abordan en paralelo otros elementos, como el fortalecimiento de los sindicatos, central en el modelo alemán. Por lo que insiste en que la propuesta de la candidata oficialista “es muy reduccionista”.

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Envíada por Enrique Álvarez Jaque | 22 septiembre, 2018

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