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Emblemáticos triunfos de Allamand y Ossandón en Santiago terminan con hegemonía gremialista:

El fin del poder de veto de la UDI

por 18 noviembre, 2013

El fin del poder de veto de la UDI
Después de esta elección nada será lo mismo en el Congreso. Aunque la Nueva Mayoría no logró los suficientes doblajes para imponerse sobre la derecha como hubiera deseado, en la Alianza habrá un reordenamiento que podría cambiar la forma como hasta ahora se han relacionado los partidos que la integran. Para algunos, el resultado senatorial del oficialismo podría comenzar generar un cambio en la correlación de fuerzas que hasta ahora mantuvo el gremialismo, y que ha usado para defender con uñas y dientes el modelo económico y político creado en dictadura.
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En medio de la incertidumbre que reinaba en el comando presidencial oficialista, este domingo Renovación Nacional vivía su propio calvario. En contra de todas las expectativas, en el partido de Carlos Larraín, el gran desafío era arrebatarles a sus socios las circunscripciones de la Región Metropolitana. Y en contra de todos los vaticinios, en la casona de Antonio Varas, tenían la convicción de que Andrés Allamand y Manuel José Ossandón podían cumplir con tan ambicioso objetivo y lo hicieron. Con la que le propinaron a la UDI una de sus más grandes derrotas en mucho tiempo, pero no sólo cuantitativamente, sino también ideológicamente, ya que los senadores electos tienen una trayectoria política basada fundamentalmente en la búsqueda de acuerdos: el veto gremialista habría llegado a su fin. Pero también podría estar en entredicho la hegemonía que hasta ahora ha mantenido el gremialismo sobre sus aliados.

Alrededor de las 20:00 horas de este domingo, el timonel de RN llegaba de muy buen humor al Hotel Intercontinental, donde se había parapetado el comando presidencial. Pese a que él trató de evitarlo, no pudo eludir que se le preguntara acerca de sus dichos en orden a que había sido un error de sus socios bajar la candidatura presidencial de Laurence Golborne. Y no encontró nada mejor que afirmar que “yo no dije nunca que Golborne fuera mejor candidato, por algo va perdiendo”, lo que daba cuenta de que en su partido cada vez era más evidente la posibilidad cierta del triunfo del ex alcalde sobre el ex ministro. Adicionalmente, más temprano había arribado al lugar el ex ejecutivo de Cencosud y, aunque intentaba disimular su inquietud, era evidente el nerviosismo en él y en su entorno. A esas alturas Ossandón y Golborne disputaban voto a voto quién se quedaría con Santiago Oriente, gallito con el que finalmente se quedó el primero.

Más claro estaba a esa hora el triunfo de Andrés Allamand en Santiago Poniente. El UDI Pablo Zalaquett se dio el lujo de entregarle al ex ministro de Defensa la circunscripción emblemática del partido por antonomasia. Esa en que compitió por primera vez, tras el retorno a la democracia, el fundador de la colectividad, Jaime Guzmán Errázuriz, probando in situ el funcionamiento del binominal que le permitió salir electo. Desde ese escaño, uno de los ‘coroneles’ más influyentes, el senador Jovino Novoa, dirigió y controló casi sin contrapeso las posiciones adoptadas por la tienda en el Congreso. Este poder de veto llegó a convertirse en una verdadera fuerza de contención para lograr acuerdos, que no pasaran por el gremialismo en el Parlamento, en materias en que este partido no esté dispuesto a avanzar. Estas siempre han sido las que tocan aspectos clave del modelo económico y político heredado de la dictadura, cuyo padre ideológico es Jaime Guzmán. Entre ellas se cuentan el sistema binominal, el rol subsidiario del Estado y todos los cerrojos institucionales.

Desde ese escaño, uno de los ‘coroneles’ más influyentes, el senador Jovino Novoa, dirigió y controló casi sin contrapeso las posiciones adoptadas por la tienda en el Congreso. Este poder de veto llegó a convertirse en una verdadera fuerza de contención para lograr acuerdos, que no pasaran por el gremialismo en el Parlamento, en materias en que este partido no esté dispuesto a avanzar. Estas siempre han sido las que tocan aspectos clave del modelo económico y político heredado de la dictadura, cuyo padre ideológico es Jaime Guzmán.

En este escenario, que ni Golborne ni Zalaquett hayan conseguido llegar a la Cámara Alta constituye un fracaso rotundo para Novoa. Porque no eran pocos los que esperaban que el ex ejecutivo tomara la posta que deja el senador al término de este período, integrando la estratégica Comisión de Hacienda. La cercanía intelectual e ideológica que tienen, y que quedó de manifiesto desde que Novoa levantó la candidatura presidencial del ex ministro, hacían presagiar una línea continuista en la bancada de senadores. Pero ahora todo puede suceder. Sobre todo si, adicionalmente, llega al Senado el diputado Iván Moreira, a quien se le permitió ir a disputarle el cupo al RN en ejercicio Carlos Kuschel con el convencimiento de que no podría ganar. Pese a su antigüedad en el partido, Moreira no integra la elite gremialista y no tiene una cercanía especial con Novoa. En el partido estiman que es difícil de controlar, por lo que su llegada a la bancada genera un importante grado de incertidumbre.

Por otra parte, la trayectoria de Allamand y Ossandón en la línea de buscar acuerdos es conocida. No son de los que puedan considerarse más cercanos al gremialismo, sino muy por el contrario, lo que permite presagiar que la Nueva Mayoría podría encontrar en ellos espacio para avanzar en materias que aún requieren altos quórum. No por nada, al confirmar su triunfo, el ex alcalde de Puente Alto –comuna que, según se comentaba en RN, hizo la diferencia–, junto con agradecer a quienes votaron por él, señaló que en el Senado trabajará “por la derecha verdadera, por la unidad de la derecha, pero esa derecha que se preocupa por todo el mundo”. En la misma línea, consultado en un programa de Megavisión, el timonel de RN expresaba con relajo y una gran sonrisa que “nosotros no tenemos ultrones, somos la moderación misma”, en referencia a los militantes, dirigentes y representantes de su partido. Lo que da cuenta de la línea que podría asumir Renovación en el próximo periodo en la Cámara Alta.

Para terminar de dibujar el oscuro escenario que enfrenta la UDI, aun cuando sigue siendo la fuerza más grande en la Cámara de Diputados, bajó de 39 a 29 representantes. Entre las pérdidas, el gremialismo debe lamentar a la otra Zalaquett, Mónica, hermana de Pablo, que intentó ganar para la tienda el distrito de Santiago. No obstante su esfuerzo y la campaña que hizo de la mano de su hermano, no logró superar al representante de Evópoli, Felipe Kast. Por lo mismo, en la Democracia Cristiana, que aumentó de 19 a 22 escaños, estiman que acortaron la brecha con el gremialismo, por lo que su poder de veto en la Cámara Baja también se hace más difícil.

Matthei salva la plata 

“¡Empezamos mañana mismo, no hay un minuto que perder! ¡Viva Chile y vamos a ganar!". Así cerraba su discurso de festejo, anoche, la abanderada oficialista, Evelyn Matthei. Cómo no celebrar si cumplía con una meta que durante gran parte de su campaña parecía imposible de alcanzar: pasar a la segunda vuelta. Aun cuando no obtuvo un porcentaje particularmente digno, la ex ministra logró impedir el desfonde de su sector que habría significado perder en primera vuelta. También aleja a la derecha del fantasma que la rondaba, de que otra fuerza la superara. De ahí la necesidad de dejar atrás a Franco Parisi, quien –según los propios cálculos de la Alianza– le estaba restando votos a la abanderada oficialista.

Sin embargo, subsiste el temor de que en el balotaje se amplíe la brecha con la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, que aunque no logró ganar en primera vuelta le sacó a Matthei una muy amplia ventaja. El discurso con que Matthei festejó su paso al balotaje fue seguido sólo por alrededor de un centenar de personas, entre militantes de RN y la UDI, funcionarios de gobierno y dirigentes. Tan poca convicción había de lograr este desafío en las filas oficialistas que, a diferencia de otras elecciones, los parlamentarios no llegaron en gran  número al hotel. Muy por el contrario, sólo se acercaron a esperar el resultado de los comicios unos pocos de los que participan en el comando, entre ellos la vocera Lily Pérez.

Justamente fue la senadora por la Quinta Costa, quien comentó que se hace imprescindible que para el balotaje se genere una agenda “absolutamente en el centro político” y también están los que estiman que para avanzar en esa agenda será necesario “un cambio total en el comando”, aunque está por verse si eso será posible o no.

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