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Se constata estafa a los alumnos a través de diversas prácticas

El informe de la PDI de Iquique que confirma el lucro en la Universidad del Mar

por 26 noviembre, 2013

El informe de la PDI de Iquique que confirma el lucro en la Universidad del Mar
La investigación fue realizada por la Bridec en el marco de una querella presentada por los alumnos de la casa de estudios. Y concluye que hay un predominio de los intereses de las autoridades por sobre los educacionales, detallando el millonario negocio alcanzado a través de la ya conocida fórmula de arriendo de sedes a través de sociedades espejo. Negocio que llenó los bolsillos de los controladores de la U. del Mar así como de conocidos personajes de la zona.
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La Universidad del Mar estafó a sus alumnos. Así de tajantes son los resultados de una investigación criminalística realizada por la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de Chile (Bridec) de Iquique, que asegura que la casa de estudios priorizó “sus intereses de lucro por sobre los educacionales”.

El informe fue entregado en marzo pasado al fiscal de Tarapacá, Manuel Guerra, quien investiga una querella por estafa en contra de quienes resulten responsables, presentada en agosto de 2012 por 649 estudiantes de la sede de Iquique y patrocinada por el abogado Matías Ramírez.

Los resultados de la PDI, que fueron conocidos por los estudiantes hace unas semanas, se basan en diversos testimonios de docentes y ex rectores de la sede universitaria, y apuntan a que es posible confirmar hechos irregulares en la Corporación Universidad del Mar, como el ejercicio de traspasar los pagarés de los alumnos a empresas de factoring, que “es una práctica habitual de la Universidad del Mar; las cuales en gran parte fueron ejercidas en la casa central ubicada en la ciudad de Viña del Mar”.

No sólo eso. También se relata el uso de los arriendos de las sedes de la Universidad del Mar como una forma de pagar a sus controladores y autoridades a través de sociedades espejo. Específicamente en el caso de la Inmobiliaria e Inversiones Doña Teresa Ltda., así como por Comercial Vizu Ltda., ambas ligadas a los dueños de la Universidad, entre ellos los ex rectores Héctor Zuñiga y Raúl Baeza.

El vínculo con el negocio en el caso del ex rector de la sede Iquique, Daniel Greenhill Martínez –que se “autodespidió” a fines 2011–, es a través de la Sociedad Educacional Aula XXI Ltda., donde según la Bridec tiene una participación de 40%. Una situación similar a la del director de la Escuela de Derecho, Max Barrera Perret, que posee un 30% en dicha sociedad. Según el testimonio del propio Barrera Perret, Sociedad Educacional Aula XXI controla el 5% de la Inmobiliaria Doña Teresa.

El vínculo con el negocio en el caso del ex rector de la sede Iquique, Daniel Greenhill Martínez –que se “autodespidió” a fines 2011–, es a través de la Sociedad Educacional Aula XXI Ltda., donde según la Bridec tiene una participación de 40%. Una situación similar a la del director de la Escuela de Derecho, Max Barrera Perret, que posee un 30% en dicha sociedad. Según el testimonio del propio Barrera Perret, Sociedad Educacional Aula XXI controla el 5% de la Inmobiliaria Doña Teresa.

Según diversas versiones recogidas por la Policía de Investigaciones (PDI), entre ellas la del vicerrector de la sede Iquique, Nelson Castillo, así como del vicerrector del área de administración y finanzas,  el arriendo de dicha sede ubicada en Avenida La Tirana, inicialmente el año 2003 tenía un costo de 1.020 UF, el que en 2005 aumentó a 1.350 UF mensuales. Un año después, en diciembre de 2006, se ajustaba nuevamente a 1.779 UF. Aumentos que se realizaron a vista y paciencia de Greenhill mientras era rector y sobre los cuales no puso ningún reparo.

Castillo relata que “la inmobiliaria Doña Teresa estaba constituida por el grupo U. del Mar, al cual le correspondía un 50% y el otro 50% era de la inmobiliaria RVC (de la familia de la zona Vicuña Marín), el cual hizo un aporte capital del terreno donde actualmente se encuentra el edificio de avenida La Tirana de esta ciudad, valorizado en aproximadamente 400 millones de pesos”.

Por ello, señala Castillo, “la Corporación Universidad del Mar no pagaba directamente la mensualidad del arriendo, sino que se preocupaba de cancelar el dividendo del préstamo, lo cual fue hasta el año 2010. Posteriormente, en el año 2011, hubo una sentencia donde la inmobiliaria Doña Teresa demanda a la Corporación Universidad del Mar por no pago de arriendo, donde la inmobiliaria fue favorecida”. A eso, según el vicerrector, se sumó una nueva demanda en 2012 por parte de la inmobiliaria donde también fue favorecida. Y agrega que si bien la demanda fue realizada por el Grupo RVC, el dictamen “los favoreció a todos”.

No sólo los inmuebles eran parte de las propiedades con las que lucraban las autoridades universitarias. Según el testimonio del director de la Escuela de Odontología, Boris Zufic, los equipos del Centro Odontológico Docente (COD) de la Universidad, tales como sillones dentales, equipos de rayos, etc., “todos estos, los cuales pensábamos que eran de la Universidad, hasta el año 2011, luego de una conversación con otros directorios nos enteramos que estos implementos eran de propiedad de la supuesta y mencionada Inmobiliaria Doña Teresa”.

Otra señal de que el dinero no se iba donde debía, está relacionado con las millonarias deudas salariales de la sede. Según la Bridec, a marzo de 2013 la Universidad mantenía una deuda de sueldos impagos de más de 273 millones de pesos ($ 273.033.443), más las cotizaciones previsionales equivalentes a 314 millones de pesos.

La punta del iceberg

El Presidente de la Federación de Iquique de la Universidad del Mar, Alejandro Silva, relata que “nosotros veníamos desde 2011 denunciando irregularidades y una serie de anomalías que nos aquejaban, como que las sedes se inundaban. Se construían dos salas y al año ya no tenían techo”.

Silva explica que “hicimos manifestaciones que a fines de 2011 produjeron el autodespido del rector Greenhill, quien demandó a la Universidad por este tema y como la U. no se presentó, él ganó. Eso es lucro”.

El estudiante asegura que “nadie nos creía, con este informe de la PDI se ratifica todo. En Viña no se sabe nada de todo lo que se hace en regiones, es mucho mayor el lucro y la estafa. Acá ni siquiera tenemos División de Educación Superior que pueda intervenir las universidades”. Para él esto es sólo la punta del iceberg, ya que recalca que en la práctica “no existen cuatro controladores de la Universidad del Mar, porque en realidad son decenas de empresarios, que son más poderosos los que lucran, como el jefe de carrera de la Escuela de Derecho Max Barrera, que es dueño del mall Las Américas”.

El abogado Matías Ramírez adelanta que “con este informe solicitaremos diligencias más específicas. Por ejemplo, creemos que hay una simulación de contratos, porque las partes que celebraban los contratos de arriendo eran las mismas. Como que el rector era dueño del inmueble. Firmaba como rector los contratos de arriendo con la empresa de la que también era dueño, o sea, fijaba a beneficio personal los costos”.

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