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Partido de Subsecretaria de FF.AA. ya notificó al comando que se abre a “salida digna”

Fuerte ofensiva del mundo de los DD.HH. complica a Echeverría y tensiona al PPD

por 7 marzo 2014

Fuerte ofensiva del mundo de los DD.HH. complica a Echeverría y tensiona al PPD
Discusión en la Nueva Mayoría escaló luego que la designada subsecretaria de Fuerzas Armadas concediera una entrevista para defenderse de los cuestionamientos a su nombramiento. Sus cercanos señalan que está “complicadísima” con el coro que salió a pedir su renuncia en las últimas 24 horas y su colectividad le comunicó que la apoyará si decide renunciar antes de asumir el cargo, el próximo martes.

La tensión política que rodea a la designación de Carolina Echeverría en la Subsecretaría de Fuerzas Armadas no ha parado de subir desde que el miércoles concedió una entrevista a La Segunda. En  la ocasión, defendió a su padre acusado de violaciones a los derechos humanos: “Él ha colaborado con la Justicia cada vez que ha sido requerido”, y señaló condenar el golpe militar, aunque con un traspié de por medio.

“Lo importante aquí es que, considerando todo el dolor que generó la intervención militar, perdón, el golpe militar de 1973, sea la razón para que nunca más las Fuerzas Armadas vean en un golpe militar una solución que está en manos de la democracia”. La frase de la nominada subsecretaria, que primero ocupó la jerga usada por los sectores que defienden a la dictadura de Pinochet para referirse al golpe, reavivó los cuestionamientos entre quienes han criticado su designación, desatando la ira de las agrupaciones de Derechos Humanos, que han calificado su performance como “vergonzosa”.

La entrevista de Echeverría se sumó a los antecedentes dados a conocer por El Mostrador, que la ligan a “la familia militar” por varios frentes. Desde su condición de reservista del Ejército –para lo cual participó del curso CAOR, al igual que otros civiles “destacados”, como el director de El Mercurio, Agustín Edwards, quien es emblemático reservista de La Armada–, hasta ser condecorada por parte de la Marina con la orden al Mérito Naval, con el grado de oficial, cuando fue la primera mujer en ocupar la Subsecretaría de esa rama de las Fuerzas Armadas. Según algunas lecturas políticas, su nominación obedeció a un guiño a las fuerzas castrenses, dado el estricto perfil fiscalizador de la probidad de Jorge Burgos, lo que tampoco le cayó en gracia al mundo de  los derechos humanos –cercanísimo a la Presidenta Michelle Bachelet– y que ha salido en masa a pedir que, ahora sí, Echeverría presente su renuncia.

“Si ella respeta a la Presidenta, lo que debiera hacer es renunciar. No la juzgo a ella, sino que las consecuencias que van a derivar. Por respeto a las víctimas, debe renunciar”, aseguró ayer a El Mercurio Ana González, emblemática dirigenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, y quien tiene un peso simbólico importante, al haber participado activamente de la campaña presidencial de Bachelet y cargar a sus espaldas con cinco familiares desaparecidos durante la dictadura.

El diputado comunista y abogado de derechos humanos, Hugo Gutiérrez, respaldó esas declaraciones, al tiempo que comentó: “Si plantean (las agrupaciones) que la subsecretaria debe renunciar, lo están planteando de buena fe, sin querer cuestionar decisiones de la Presidenta electa, sino por el bien del país”. La guinda de la torta vino durante la tarde de este jueves, cuando el diputado Tucapel Jiménez –militante PPD, al igual que Echeverría, e hijo de uno de los dirigentes sindicales emblemáticos asesinados durante el régimen de Pinochet–, lanzó que “es insostenible que Echeverría siga en su cargo”.

“Las declaraciones que ayer (miércoles) dio Carolina Echeverría a un medio escrito dejan en evidencia algo que era muy previsible, que era la defensa a su padre en lugar de hacer una férrea defensa de los derechos humanos en este país. Lamentamos que ella tenga que pagar por lo que hizo su padre, pero estamos en presencia de un evidente conflicto ético que hace insostenible que ella siga en su cargo”, aseguró el parlamentario, agregando que “si esta designación hubiese ocurrido durante el gobierno del Presidente Piñera, como Nueva Mayoría habríamos movido cielo, mar y tierra para que fuese removida a la brevedad. Por lo tanto, creo que hay que ser consecuente y decir claramente que es un error que Carolina Echeverría permanezca en el gabinete del próximo gobierno”.

Un alto dirigente de la tienda presidida por Jaime Quintana agrega que “ella sabe lo que el partido piensa. Sabemos que hay una tensión importante y estamos abiertos a que se resuelva de la mejor forma. En el comando ya saben cuál es nuestra postura”. Un cercano a Echeverría, que trabajó junto a ella en el comando presidencial, dice bajo cuerda que “ella nunca debió asumir. La lealtad a la Presidenta también se refleja en no abrirle flancos”. Y aunque el senador electo por el Bío Bío, Felipe Harboe, respaldó y presionó fuertemente para que la subsecretaria fuera incluida en el listado de Bachelet, ahora se comenta que ha estado más bien ausente en su defensa.

Fuentes del Partido Por la Democracia confidenciaron a El Mostrador que existe una discusión intensa al interior de la colectividad, y que acordaron respaldar a Echeverría si es que esta decidía dar un paso al costado. Asimismo, otra fuente cercana a la subsecretaria señaló que “ella está complicadísima con esta situación”.

Situación compleja

Su nombre fue cuestionado desde el principio. Cuando el nuevo vocero de gobierno, Álvaro Elizalde, dio a conocer el listado de subsecretarios elegidos por la presidenta Michelle Bachelet para acompañarla en su gabinete a partir de marzo, de inmediato comenzaron a aparecer, tímidamente al principio, voces que cuestionaban la presencia de Carolina Echeverría en la nómina.

Primero fueron la escritora Mónica Echeverría y el ex conscripto Víctor Pérez quienes denunciaron al padre de la nominada subsecretaria de Fuerzas Armadas, Víctor Echeverría, de haberlos torturado cuando estaban recluidos en el Regimiento Buin del Ejército de Chile, en plena dictadura militar. Después, la Asociación de Marinos Exonerados la acusó de haberles solicitado que retiraran la querella en contra de sus presuntos torturadores, cuando ella ejercía como subsecretaria de Marina, en el primer gobierno de Bachelet.

Un tercer cuestionamiento surgió cuando se supo que el marido de la funcionaria, Clovis Osorio, había solicitado antecedentes de una licitación que se abrió para el proyecto de la termoeléctrica Barrancones, también cuando ella estaba a cargo de la Subsecretaría de Marina –responsable de otorgar concesiones marítimas–; además, una sociedad en la que participaba la misma Echeverría, recibió $7 millones por asesorías del proyecto. Aunque fue sumariada por este caso, no hubo cargos contra ella.

El nivel de objeciones generado por el nombramiento de la subsecretaria fue tal, que se esperaba que renunciara al cargo cuando la Presidenta volvió de sus vacaciones, en la segunda quincena de febrero, pero ello no ocurrió. Entonces, el ministro del Interior entrante, Rodrigo Peñailillo, salió a respaldarla públicamente. “Sabemos de su compromiso en materia de derechos humanos”, afirmó.

A un mes de que se iniciaran los cuestionamientos, y a sólo cuatro días del cambio de mando presidencial, la situación es compleja. Desde la directiva del PPD comentaron que están abiertos a una salida elegante. “El acuerdo es que su historia personal no la descarta para el cargo, porque es representante de la familia militar, pero también sigue las líneas de su partido. Otro tema es que hay un debate sobre las consecuencias en el mundo político respecto de que ella asuma. Dijimos que ella tiene que evaluar los costos, y nosotros vamos a apoyar lo que ella y la Presidenta decidan. Ellos van a decidir lo que sea mejor para el gobierno y para el país”, señalan.

Un alto dirigente de la tienda presidida por Jaime Quintana agrega que “ella sabe lo que el partido piensa. Sabemos que hay una tensión importante y estamos abiertos a que se resuelva de la mejor forma. En el comando ya saben cuál es nuestra postura”.

Un cercano a Echeverría, que trabajó junto a ella en el comando presidencial, dice bajo cuerda que “ella nunca debió asumir. La lealtad a la Presidenta también se refleja en no abrirle flancos”. Y aunque el senador electo por el Bío Bío, Felipe Harboe, respaldó y presionó fuertemente para que la subsecretaria fuera incluida en el listado de Bachelet, ahora se comenta que ha estado más bien ausente en su defensa.

Quien sí salió a respaldarla con todo, fue el ex ministro de Defensa en el primer gobierno de Bachelet, el también PPD Francisco Vidal, quien entregó argumentos para cada uno de los cuestionamientos que se han levantado en torno a su figura. “Hay una discusión y hay que ponerse de acuerdo en un punto. En las Fuerzas Armadas hay miembros activos que son hijos de personas condenadas, no acusadas, sino que condenadas por violaciones a los derechos humanos. ¿Qué se hace ahí? Yo creo que los hijos no pueden hacerse responsables de lo que hicieron sus padres”.

“Hay una discusión política y esta debe resolverse políticamente, y con argumentos. Que ella sea reservista no es un tema. El Ejército debe representar a todos los chilenos. Los reservistas no tienen por qué ser todos de derecha”, asevera Vidal, quien además justifica su actuación en el episodio de los marinos exonerados: “Ella fue la primera subsecretaria de Marina en 20 años que atendió a los marinos constitucionalistas, pero ellos estaban querellados contra el Estado y por eso ella no pudo hacer mucho más. Aunque después ella logró poner de acuerdo a la Contraloría y a la Marina, eso no había pasado en 20 años”. Cabe consignar que Vidal también es CAOR del Ejército.

Tiro al blanco

A pesar de la defensa desplegada por Vidal, nada parece convencer a quienes piden la cabeza de la subsecretaria. La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, explica que el simbolismo tras la designación de Echeverría es lo que les molesta: “Me preocupa, creo que esto es una ofensa a las víctimas. Voy a insistir, no es porque ella sea hija de un torturador, sino porque ella es hija de un torturador en la impunidad”.

Otro que aumentó su enojo tras las declaraciones de Echeverría es Víctor López, dirigente de la Asociación de Marinos Exonerados, quien consideró “canallesco” que la funcionaria se atribuyera la gestión que ellos hicieron para lograr beneficios en el anterior gobierno de Bachelet: “Ella dice que cree en la justicia, si es así, quiero que me explique por qué se propuso que nuestra organización retirara la querella contra los responsables de tortura. ¿Por qué lo hizo? ¿Ese es el tipo de justicia que ella conoce? Que la Presidenta considere la voz de las víctimas, y no las de quienes están ligados a los victimarios. Nosotros apoyamos su gobierno, pero, con estas señales, nos deja en la duda. Son problemas pendientes de su administración anterior, que nunca se resolvieron”.

El problema, al parecer, tiene que ver con los símbolos. El mundo de los derechos humanos ya decidió salir a darle con todo a la subsecretaria, mientras que el otro mundo en juego, el militar, parece no inmutarse por la situación.

Una fuente cercana a las Fuerzas Armadas consultada por este medio aseguró que a los altos mandos “les da prácticamente lo mismo a quien nombren”, mientras que un analista de Defensa confirmó lo anterior, comentando que el conflicto se circunscribe a la esfera política: “En general el tema de los derechos humanos al mundo militar le toca, por los conflictos que se pueden generar en su interior. Pero más allá de las personas que pueden ser nombradas subsecretarias o ministros. En general, las Fuerzas Armadas se han subordinado al poder civil. Alguna gente le puede ser más incómoda o más cómoda, pero no al nivel de llegar a un conflicto. Este es un tema más bien político, más que uno que tenga que ver con las Fuerzas Armadas”.

El analista agrega que de todas formas el tema es complejo, porque el clima político en el país no está para este tipo de numeritos: “Hoy en Chile la democracia es distinta. Los intereses son más fragmentados, y tienen una capacidad de representación distinta. Antiguamente que viniera alguien de una empresa a trabajar al gobierno, no era tan delicado. Pero hoy día es delicado, dados los conflictos de interés que se pueden dar. Tiene que ver con una evolución democrática, y cómo se eligen los perfiles de las personas que se nombran”.

Si es que no hay novedades durante el fin de semana, en la Nueva Mayoría confirman que la situación de Echeverría será tema obligado en el comité político del lunes. Por lo pronto, está por verse si el nuevo Comandante en Jefe del Ejército, Humberto Oviedo, tendrá que contestar preguntas incómodas sobre Echeverría en la ceremonia de traspaso de mando castrense, que se realizará este domingo en la Escuela Militar.

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