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Asesores de Eyzaguirre han invitado a reuniones a dirigentes del FEL, UNE e Izquierda Autónoma

Mineduc busca abrirse paso en el movimiento estudiantil y se acerca a colectivos políticos de la Confech

por 20 mayo 2014

Mineduc busca abrirse paso en el movimiento estudiantil y se acerca a colectivos políticos de la Confech
Luego que el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, presentara los primeros proyectos de la reforma educacional, sus asesores enfrentan el desafío de abrir un diálogo con el movimiento estudiantil, el que los últimos días ha endurecido su postura diciendo que tienen diferencias de fondo y de forma con el gobierno. Por ello, la jugada ha sido contactar a los grupos políticos que lideran el Confech para conocer en detalle las críticas a sus propuestas. Hasta ahora, sólo la Izquierda Autónoma ha accedido a una reunión.

"Son incentivos equivocados que combinadamente afectan la calidad y fomentan la discriminación y la inequidad", dijo la Presidenta Michelle Bachelet en el acto en el que firmó los tres proyectos que dan la partida al juego en el área chica de la reforma educacional: el fin al lucro, la selección y el copago.

Y aunque la escena en el Patio de Las Camelias, en La Moneda, era optimista, la temperatura en el movimiento social no está al mismo grado que en el Mineduc; un factor que a diferencia de otras reformas –como la Tributaria– es un tema de peso y que la administración Bachelet mira con detalle.

Antes de la firma de estos proyectos de ley –que se habían anunciado para antes el 21 de mayo– el Mineduc comenzó a sondear el terreno en el que se mueven los distintos grupos que se alojan en las universidades.

El principal asesor de Nicolás Eyzaguirre, el ex dirigente estudiantil y líder de Revolución Democrática, Miguel Crispi, ha sido el encargado de contactar a los grupos políticos que controlan el Confech para invitarlos a dialogar con el jefe de la División de Educación Superior del Ministerio, Francisco Martínez, hombre cercano al rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez. En esa tarea ha sido acompañado por José Manuel Morales, de las JJ.CC., quien fuera senador universitario de la Universidad de Chile y que actualmente está encargado de los contactos con el Confech en el Mineduc.

En este contexto, en las últimas semanas han recibido llamadas desde el Ministerio los dirigentes del Frente de Estudiantes Libertarios, de la Unión Nacional Estudiantil y de la Izquierda Autónoma. El objetivo de esas invitaciones ha sido abrir un diálogo para conocer en detalle los reparos técnicos que tienen los universitarios a los proyectos que la cartera de Eyzaguirre debe enviar el segundo semestre al Congreso y que estarán enfocados en la educación superior.

Quienes conocen los movimientos del Mineduc, aseguran que las invitaciones a distintos grupos van a seguir, aunque se niegan a contar a qué otras agrupaciones contactarán para dialogar.

Hasta el momento, sólo los autonomistas se han reunido con Martínez. En concreto, la Izquierda Auónoma recibió hace un mes una invitación para dialogar, pero fue hace dos semanas que el ex presidente de la FECH, y actual encargado estudiantil de IA, Andrés Fielbaum, se juntó con Martínez. Según uno de los participantes de la cita, que se desarrolló en una de las oficinas del Ministerio de Educación, el foco de la reunión estuvo en conocer qué esperaban los estudiantes del financiamiento en educación superior; aunque siempre estuvo claro que la agenda estaba en manos de las autoridades. En esa cita, que se prolongó por cerca de 40 minutos, también estaban presentes otros asesores de la Divesup.

Desde los otros grupos que han recibido las invitaciones, son más escépticos frente al llamado del Mineduc. El encargado político de FEL en Santiago, Francisco Sainz, comenta que no ven con buenos ojos el llamado del gobierno, y que creen que el objetivo es dividir a los estudiantes. “El gobierno no debería querer quebrar el movimiento. Claramente hoy las organizaciones que son parte del gobierno y están en el movimiento estudiantil han perdido protagonismo. Las Juventudes Comunistas no pesan tanto, y los sectores de Revolución Democrática también han perdido credibilidad”, señala el dirigente, quien agrega que no les  “quita el sueño” juntarse con el Ejecutivo.

Sainz plantea que no es casual que sean ex dirigentes estudiantiles los que estén a cargo de contactar a los universitarios. “Por algo ahora pusieron asesores que fueron dirigentes estudiantiles para intentar tener un nexo, pero se trata de un nexo ficticio. Si es que quisieran tener acercamientos, debieran comunicarse con la Mesa Ejecutiva del Confech y no con nosotros”.

Una postura similar asume el dirigente de la UNE, y ex vocero Confech del 2011, Sebastián Farfán, quien dice que todo se trata de una estrategia del Mineduc. “Nosotros, después de nuestro séptimo encuentro habíamos visto la posibilidad de que se acercaran, creemos que esto no es casual, sino que significa un intento de controlar la organización social. A diferencia de lo que pasaba con la derecha, donde no había vasos comunicantes, ahora sí han habido llamados. Al menos informales”.

Farfán asegura que su organización por el momento no asistirá a ningún encuentro con las autoridades. “Hoy no tenemos nada que hablar con el Mineduc, no hasta que no se les responda a todos los estudiantes de Chile a través del Confech. No vamos a asistir hasta que eso pase. Esto va en la lógica de intentar contener al movimiento estudiantil. La gran batalla de estos próximos cuatro años es la educación, y estos llamados y otras señales, como sumar a Crispi al Ministerio u ofrecerles pega a varios dirigentes 2011, va en la misma línea de intentar contener y controlar este movimiento”.

Todas las organizaciones contactadas por el Ministerio forman parte de la conducción del Confech, debido a que controlan la mayor cantidad de federaciones. De hecho, el “bloque de conducción”, como se conoce al espacio que agrupa al FEL, UNE, IA y al NAU, se reunió el miércoles pasado para analizar las invitaciones a dialogar, y en esa reunión se acordó no asistir a las citas hasta que se logre un consenso con el resto del movimiento estudiantil.

Todas las organizaciones contactadas por el Ministerio forman parte de la conducción del Confech, debido a que controlan la mayor cantidad de federaciones. De hecho, el “bloque de conducción”, como se conoce al espacio que agrupa al FEL, UNE, IA y al NAU, se reunió el miércoles pasado para analizar las invitaciones a dialogar, y en esa reunión se acordó no asistir a las citas hasta que se logre un consenso con el resto del movimiento estudiantil.

El presidente de los estudiantes de la Universidad de Santiago, Takuri Tapia, coincide con las posturas de Farfán y Sainz, y plantea que las organizaciones estudiantiles son quienes deben reunirse con las autoridades, y no los grupos políticos. “Más allá de las invitaciones que han realizado a organizaciones políticas que tienen presencia en el Confech, se debe hacer el llamado a los estudiantes a tener una incidencia real en los proyectos, porque hasta ahora sólo se ha tenido una invitación a exponer nuestra postura. Me parece tragicómico que la Presidenta llame a participar a todos los sectores cuando los proyectos ya están presentados y la discusión se parlamentarizó”.

El dirigente del Confech indica que las diferencias con el gobierno ya están instaladas. “En todo caso, creemos que ya es tarde, porque ellos hicieron la reforma entre cuatro paredes, entonces es difícil que nos juntemos en el corto plazo. Tenemos diferencias de fondo y de forma”, asegura.

El aterrizaje de Eyzaguirre

Luego de que este lunes el ministro de Educación presentara los proyectos de ley que buscan terminar con el lucro, la selección y el copago en la educación escolar –además del que pretende crear una Subsecretaria de Educación Parvularia–, las críticas por parte del movimiento estudiantil y de la Alianza arreciaron.

Los estudiantes alegaron que no se les consultó su postura respecto a estas iniciativas, y que fueron construidas “entre cuatro paredes”. La presidenta de la FECH, Melissa Sepúlveda, señala que se ratifica un escenario “con un programa que no dejaba clara la orientación”. “Más bien se trata de regulaciones que de consagrar la educación como derecho social”, dice Melissa, quien agrega que en cuanto a la selección, por ejemplo, “al parecer el alcance es sólo a las pruebas y no se abordan otros niveles de selección”. Para Melissa, hay una parcelación de la reforma: “No hemos visto un cambio de paradigma”, señala.

Por parte de los secundarios, la vocera de la ACES, Lorenza Soto, calificó la reforma del gobierno como “de baquelita”, parafraseando las palabras del ministro cuando hace unos meses calificó de esa forma a los títulos profesionales que entregan algunas casas de estudios superiores. Lorenza dice que hay un rechazo total a la reforma planteada tanto del Confech como de la Aces. “Hoy se están enfocando en puntos no trascendentales, pero no hay garantías de que los sostenedores de los colegios dejen de lucrar con los establecimientos… Tampoco es fin a la selección en todos los proyectos educativos”, dijo Lorenza.

“Actualmente (el proyecto de fin del lucro) no garantiza que realmente se vaya a terminar con éste, que realmente se vaya a fiscalizar, regular, en pos de que las comunidades dejen de ser afectadas por estos mismos empresarios que vienen lucrando con la educación desde hace muchos años. Con las nulas garantías que existen podría pasar lo mismo que está sucediendo actualmente en las universidades privadas, que, pese a que está prohibido el lucro, estas universidades siguen lucrando con la educación”, agregó la vocera de la ACES, al tiempo que convocaba a marchar por las calles de Valparaíso este miércoles 21 de mayo, cuando la Presidenta Michelle Bachelet entregue su cuenta pública en el Congreso.

El vocero de la Cones, Tomás Leighton, cree que si bien pareciera que el gobierno intenta recoger “las propuestas del mundo social, hay especificidades que causan ruidos y desconfianzas”. Para Leighton una de ellas es, por ejemplo, que “el fin a la selección atañe a unos pocos establecimientos y no se abre a los particulares pagados”. Otro punto que critican es que el fin al lucro esté orientado sólo a aquellos planteles que reciban recursos estatales. “No es lo completo que estamos pidiendo”, dice Leighton.

En la Alianza dijeron que los proyectos presentados van a significar “el fin de la educación particular subvencionada”. “Se habla mucho del corazón de la Reforma Tributaria para financiar la educación, pero al final hemos llegado al convencimiento de que esta es una reforma sin corazón, que va a afectar a la clase media, a las pymes, y que tendrá el efecto inverso, pues terminará beneficiando los más ricos y concentrando la riqueza. Los efectos en el sistema educacional serán claros: mayor segregación y baja calidad”, manifestaron los diputados de Amplitud, los que se supone son más proclives a analizar las reformas de la Nueva Mayoría en el Congreso.

Así, se configura la tormenta perfecta para el ministro de Educación, y se arma un escenario temido por las autoridades: que se juntan las oposiciones “de derecha e izquierda a las reformas”. De hecho, el presidente de la Comisión de Educación de la Cámara, el DC Mario Venegas, anticipó “un debate difícil, porque no hay nada más ideológico que la educación”.

De todas formas, por ahora las huestes de la Nueva Mayoría se han mostrado alineadas con las propuestas del ministro. Incluso, el timonel de la DC, Ignacio Walker, quien al inicio del gobierno planteó críticas al manejo del titular de la cartera, este lunes señaló “queremos junto con el tema de la gratuidad reivindicar el principio rector de la calidad. Chile necesita una buena educación pública y privada y, en ese contexto, el fin al lucro con fondos públicos, el aumento de la subvención hasta hacer irrelevante el financiamiento compartido y el no a la selección, esos son los parámetros que nos vamos a jugar en esta discusión parlamentaria”, en entrevista con Radio Cooperativa.

Y si bien valoró el ingreso de las iniciativas, el diputado miembro de la “bancada estudiantil”, y militante de RD, Giorgio Jackson, aseguró a El Mostrador que a los proyectos se les pueden hacer perfecciones. “Mi crítica más sentida tiene que ver con la pata que yo creo se queda coja con este proyecto, que es el tema del fortalecimiento de la educación pública para terminar con el rol subsidiario del Estado (…). Espero que esta transición no implique una migración al sector particular subvencionado y un descuido de la educación pública, porque eso sería contradictorio con lo que venimos pregonando en los últimos años”.

Jackson agregó que durante el trabajo legislativo buscarán perfeccionar algunos puntos de las iniciativas. “Lo primero tiene que ser leer el proyecto en detalle y recibir a todos los actores que tengan algo importante que decir porque no podemos darle la espalda a la ciudadanía. Luego de eso, habrá que presentar indicaciones. Después tendremos que empujar para que se aprueben las modificaciones y el término del lucro, el copago y la selección, que me imagino tendrán como principales detractores a la Alianza y a los sectores que se les tocan intereses más que a los sectores que buscamos perfeccionar estos principios”.

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