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Douglas Becker estuvo en el país a principios de mayo

La visita secreta del CEO de Laureate a Chile en medio de la crisis de sus universidades

por 6 junio 2014

La visita secreta del CEO de Laureate a Chile en medio de la crisis de sus universidades
El creador de Laureate, Douglas Becker, se reunió con el embajador de Estados Unidos, Michael Hammer, pocos días antes de que este pidiera “reglas claras” para los inversionistas norteamericanos en el país, justo en medio de las diversas investigaciones que enfrentan los planteles de Laureate acusados de violar la ley. Becker se juntó además con los rectores de las universidades Andrés Bello y Las Américas, y se mostró preocupado por la pérdida de la acreditación de la UDLA. Los estudiantes de derecho de la UNAB iniciaron un paro de actividades para pedir la salida del grupo de Chile.

“Para seguir contribuyendo a la economía y brindando valor a la sociedad, lo que necesita la empresa estadounidense, y de hecho es igual para todas las empresas, es estabilidad política y económica, y reglas claras”, aseguró el embajador de Estados Unidos en Chile, Michael Hammer, el pasado 7 de mayo, durante un desayuno organizado por la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio. Pocos días antes, Hammer se había reunido con el mandamás del grupo Laureate en el mundo, Douglas Becker, quien estuvo de visita en el país para monitorear la situación de las instituciones que controla en Chile, y que no pasan por su mejor momento.

Las declaraciones del embajador de USA se entienden en el contexto del plan de reformas impulsado por el gobierno de Michelle Bachelet, el que ha puesto el acento en la educación, luego de las masivas movilizaciones estudiantiles que instalaron el “fin al lucro” como una de sus banderas en 2011.

Laureate es un conglomerado global que controla más de 75 universidades en 30 países. En total, cerca de 800 mil estudiantes son formados en sus aulas. Sólo en Chile, más de 150 mil personas están matriculadas en alguna de sus instituciones: Universidad Andrés Bello, Universidad de Las Américas, Universidad de Viña del Mar, Instituto AIEP, Escuela Moderna de Música e IEPE (Institute for Executive Development). En todo el mundo, Laureate se ha transformado en el símbolo de la educación con fines de lucro.

Los centros de estudios que controla en Chile no pasan por su mejor momento. El año pasado la Universidad de Las Américas perdió la acreditación de la CNA, mientras que a la Andrés Bello se le redujeron sus años de acreditación de cinco a cuatro. En forma paralela, la Fiscalía, el Servicio de Impuestos Internos y el Ministerio de Educación mantienen abiertas investigaciones en su contra, por la acusación de que por años ha extraído –mediante mañas–, excedentes desde los planteles, a pesar de que el lucro está prohibido en Chile.

En este contexto, a inicios de mayo, el CEO de la compañía, Douglas Becker, visitó el país para tomar la temperatura ambiente de la situación. En las oficinas en Chile de Laureate aseguran que se trató de una visita de rutina, dicen que es habitual que Becker viaje a los numerosos países donde su compañía tiene presencia, y que el año pasado también aterrizó en tierras chilenas. Claro que en esta ocasión el clima no era el mismo.

Donde Douglas Becker pone un pie, se arma la polémica. En el perfil del CEO de Laureate publicado por Bloomberg, se da cuenta de las diversas movilizaciones y reclamos que han florecido en los países donde el grupo comienza a operar. En Brasil, una comisión del Congreso investigó el sistema privado de universidades, y el congresista que lideró la indagatoria, Robson Leite, comentó sobre Laureate que “han convertido la educación en una mercancía que se centra más en el beneficio que en el conocimiento". En ese país, varios estudiantes reclamaron a Bloomberg que la calidad de sus instituciones disminuyó luego de ser adquiridas por Laureate, y dan como ejemplo la caída de uno de los planteles, IBM Lotus, que bajó del puesto 41 al 132 del ranking publicado por Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas. Al mismo tiempo, la matrícula se ha triplicado de 1.500 alumnos en 2010 a 4.500 en la actualidad. Estas quejas, Becker las rechaza, señalando que “Lotus estaba casi en bancarrota cuando Laureate lo compró”.

Por esos días, Becker llegó hasta la Embajada de Estados Unidos para reunirse con el embajador Michael Hammer. Si bien el contenido de la cita se mantiene en privado, desde la sede diplomática indican que es habitual que el embajador se reúna con los CEO de compañías norteamericanas que visitan el país.

La visita se extendió por dos días, en los que además de juntarse con Hammer, concertó citas con los rectores y vicerrectores de las universidades Laureate en el país. En esas conversaciones, el CEO de la compañía se mostró especialmente preocupado por la situación de la UDLA, la que luego de perder la acreditación de la CNA –y por consiguiente dejar de acceder a los dineros del Crédito con Aval del Estado–, vio reducida su matrícula.

“LUCRO-MAN”

En febrero de este año Bloomberg publicó un extenso reportaje sobre la trayectoria de Douglas Becker. En ese artículo, el CEO de Laureate se refirió a la decisión de la CNA de quitar la acreditación a la UDLA y a los cuestionamientos en general que en los últimos meses han llovido sobre la compañía, señalando que las autoridades chilenas no han comprendido el enfoque “no tradicional” de Laureate en la educación.

“Doug” Becker –como se le conoce en el mundo de la educación “for profit” (con fines de lucro) en Estados Unidos– no asistió a la universidad y partió a los 19 años con su primer negocio. Mientras cursaba la secundaria –en su natal Baltimore, en las cercanías de Washington, Estados Unidos–, creó junto a un amigo una tarjeta magnética que permitía almacenar las historias clínicas de los pacientes. Esa idea la vendieron a una empresa de Maryland en un monto no revelado. Con ese dinero levantaron una pequeña empresa de inversión, “Sterling Partners”, la que les sirvió para participar desde 1990 de “Sylvan Learning Systems”, empresa precursora de Laureate.

En 1999 las acciones de Sylvan se habían disparado casi un 500%, lo que fue aprovechado por Becker para viajar a España para iniciar su nueva aventura empresarial. Compró la Universidad Europea de Madrid, plantel pequeño y entonces endeudado en US$26 millones. Con esa experiencia como punta de lanza, ya el 2004 Sylvan poseía 17 planteles en Europa y América Latina, incluyendo la chilena Universidad de Las Américas, una de las primeras en ser adquirida por el grupo.

Entonces “Doug” tomó el control de la compañía y la renombró como Laureate.

Tras el buque comandado por Becker están algunos de los inversionistas más poderosos del mundo, como Henry Kravis, George Soros, Steve Cohen y Paul Allen. Y, entre las figuras que han sumado para promocionar sus negocios, se cuenta el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

Los números de Laureate son azules. Actualmente cuenta, en todo el mundo, con ingresos superiores a los 4 mil millones de dólares anuales, convirtiéndose en la empresa con mayores ingresos mundiales en el rubro “con fines de lucro”. El explosivo aumento en las matrículas es otra de las características del grupo.

En Chile, la Universidad Andrés Bello tenía 22.024 estudiantes el 2006 cuando fue adquirida por el grupo. En la actualidad esa cifra llega a 42.012. Lo mismo en el caso de la UDLA, con 22.268 alumnos el 2005, el 2013 su matrícula había subido a 34.362.

"Básicamente, él vio un enorme agujero en el mercado y condujo un camión a través de él", comentó a Bloomberg Michael Moe, de GSV Capital Corp, un fondo de inversión que se especializa en educación, sobre la táctica de Laureate de crecer en países donde la oferta educacional no alcanza a cubrir la demanda.

“Realmente empezamos con el objetivo de llevar un mayor acceso a la educación superior a los países que no están tan bien equipados como Estados Unidos", comentó Becker a la agencia de noticias económicas.

RUIDOSO

Donde Douglas Becker pone un pie, se arma la polémica. En el perfil del CEO de Laureate publicado por Bloomberg, se da cuenta de las diversas movilizaciones y reclamos que han florecido en los países donde el grupo comienza a operar.

En Brasil, una comisión del Congreso investigó el sistema privado de universidades, y el congresista que lideró la indagatoria, Robson Leite, comentó sobre Laureate que “han convertido la educación en una mercancía que se centra más en el beneficio que en el conocimiento". En ese país, varios estudiantes reclamaron a Bloomberg que la calidad de sus instituciones disminuyó luego de ser adquiridas por Laureate, y dan como ejemplo la caída de uno de los planteles, IBM Lotus, que bajó del puesto 41 al 132 del ranking publicado por Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas. Al mismo tiempo, la matrícula se ha triplicado de 1.500 alumnos en 2010 a 4.500 en la actualidad. Estas quejas, Becker las rechaza, señalando que “Lotus estaba casi en bancarrota cuando Laureate lo compró”.

Misma situación se repite en México, donde al igual que en Chile el lucro en la educación no está permitido. En el país azteca, sólo un 5% de los profesores de la Universidad del Valle –que tiene más de 100.000 estudiantes–, trabaja a tiempo completo, mientras que en la Universidad Tecnológica de México –también de Laureate, de 51.000 alumnos–, esa cifra cae a un 0,3%.

En España, la Universidad Europea de Madrid ha reducido sus profesores de tiempo completo de 52% a 22% del 2005 a la fecha.

“No veo por qué tenemos que aceptar como un evangelio este principio en particular, que los profesores de tiempo completo son de mejor calidad", planteó al respecto Becker.

En Turquía el grupo adquirió la Istanbul Bilgi University, donde elevó la matrícula en un 44% y aumentó los aranceles en más de un 50%. El 2011 provocó protestas debido a una masiva expulsión de académicos, misma situación que se repitió en Brasil. Las movilizaciones no son ajenas a Laureate, de hecho, en el artículo de Bloomberg se comenta que el 2012 el grupo decidió no abrirse a la Bolsa, debido a “problemas regulatorios en Chile”, justo en medio de las protestas estudiantiles que reclamaban el fin al lucro en la educación.

Ahora, en Chile los paros y protestas están enfocándose directamente en el grupo controlado por “Doug” Becker. Este miércoles los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello decidieron irse a paro reclamando la salida de Laureate de su plantel. Misma decisión ya tomaron los alumnos de Psicología, Terapia Ocupacional, Kinesiología y Fonoaudiología.

El presidente del Centro de Alumnos de Derecho, Sebastián Muñoz, señala a El Mostrador que “creemos como estudiantes que la universidad tiene la autonomía suficiente para solventarse por sí misma. Existen modelos educacionales como la Universidad Diego Portales o la Universidad Central, que no tienen grupos económicos que las controlen. Hoy Laureate está investigado por sacar dinero y no por invertir, y esas investigaciones han afectado el prestigio de la universidad. Nosotros creemos que el grupo Laureate tiene que salir de la universidad”.

Sobre la visita realizada al país por Becker, Sebastián Muñoz es claro y asegura que se trata de una práctica de lobby. "Nosotros sostenemos que el grupo controlador viene haciendo las cosas mal, han tenido malas políticas administrativas y ahora que están asustados vienen a hacer lobby”, asevera. Junto con eso, el dirigente hace un llamado al resto de la comunidad universitaria a fijar una postura al respecto. “Hacemos un llamado a los profesores, decanos y funcionarios a que se definan para ver cómo enfrentamos esta crisis”.

El rector de la UNAB, Pedro Uribe, se negó a conversar con El Mostrador.

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