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Miércoles, 22 de noviembre de 2017 Actualizado a las 19:20

Batería de reuniones en el Mineduc esta semana

Bloque del 2011 lanza ofensiva política para evitar “cumbre de las galletas” en Educación

por 18 julio, 2014

Bloque del 2011 lanza ofensiva política  para  evitar “cumbre de las galletas” en Educación
La reunión de la bancada estudiantil con el ministro Nicolás Eyzaguirre fue sólo una de las jugadas de los movimientos políticos surgidos tras las movilizaciones del 2011 que intentan asegurar una reforma en la educación que sea estructural. La ofensiva surgió luego del acuerdo tributario firmado por el gobierno con la oposición en el Senado. El diseño incluye el empoderamiento de los actores que apoyan la reforma de Eyzaguirre y la participación de la Confech en el Plan de Participación que se inicia este sábado. Desde el Ministerio de Educación aseguran que buscan “echarle agua a la piscina” de la reforma y evitar “la soledad del ministro”.

Las alarmas se encendieron cuando el senador del PS, Carlos Montes, salió a criticar por los diarios algunos aspectos de los proyectos de ley que ha enviado el Ministerio de Educación al Congreso, y que son parte fundamental de la reforma educativa que impulsa el ministro Nicolás Eyzaguirre. “Nos dimos cuenta de que nadie le estaba poniendo piso a la reforma, y que la derecha estaba entrando muy fuerte en el debate”, plantean desde la bancada estudiantil, donde reconocen que no hay margen para sólo criticar las propuestas del Ejecutivo.

Luego vino el simbólico acuerdo de parte de la Nueva Mayoría con la derecha en el Senado para viabilizar la reforma tributaria, lo que terminó de alarmar a quienes apuestan por incidir en la reforma educativa desde la izquierda del bloque oficialista. “Claramente hay un antes y un después del acuerdo tributario en el Senado”, comentan en Revolución Democrática, grupo al que pertenecen el diputado Giorgio Jackson y el asesor del ministro Eyzaguirre, Miguel Crispi.

Luego de las masivas manifestaciones del 2011, tomaron relevancia en el escenario político una serie de movimientos que hoy aparecen como los herederos de ese impulso, y que tienen expresión tanto en el Congreso como en el movimiento social: Revolución Democrática, Izquierda Autónoma y el Partido Comunista han coincidido en una serie de planteamientos respecto de los cambios en educación, y desde una fuerza simbólica a través de la llamada “bancada estudiantil” –que agrupa a los ex dirigentes que condujeron las masivas marchas y que ahora son diputados en el Congreso– buscan incidir en los cambios y frenar lo que ellos llaman intentos por moderar la reforma por parte de las fuerzas conservadoras de la política.

Por ello, está semana lanzaron una ofensiva que incluyó diversas reuniones del ministro de Educación con actores legislativos y sociales, y gestos hacia la Confech para que se sume al Plan de Participación que parte este sábado, y que buscará acuerdos en el mundo social respecto de los cambios a impulsar. La idea, según comentan, es asegurar que se consensúe con quienes quieren cambios reales y no con los que buscan mantener el statu quo en el sistema educacional. Hoy, Nicolás Eyzaguirre se reunirá con la directiva de Revolución Democrática, que ha definido una “colaboración crítica” con el gobierno en lo relacionado a la reforma educativa. La cita cobra relevancia luego que en las últimas semanas los partidos de la Nueva Mayoría exteriorizaran críticas al grupo por una supuesta “sobrerrepresentación” en cargos de gobierno.

Luego de las masivas manifestaciones del 2011, tomaron relevancia en el escenario político una serie de movimientos que hoy aparecen como los herederos de ese impulso, y que tienen expresión tanto en el Congreso como en el movimiento social: Revolución Democrática, Izquierda Autónoma y el Partido Comunista han coincidido en una serie de planteamientos respecto de los cambios en educación, y desde una fuerza simbólica a través de la llamada “bancada estudiantil” –que agrupa a los ex dirigentes que condujeron las masivas marchas y que ahora son diputados en el Congreso– buscan incidir en los cambios y frenar lo que ellos llaman intentos por moderar la reforma por parte de las fuerzas conservadoras de la política.

Pero, sin duda, el encuentro más simbólico fue el que sostuvo Eyzaguirre con la “bancada estudiantil” el martes pasado en el séptimo piso del Ministerio. Ese día, arribaron al lugar los diputados Giorgio Jackson (RD), Gabriel Boric (Izquierda Autónoma), Karol Cariola (PC) y Camila Vallejo (PC), quienes buscaron mandar una señal, para bloquear la posibilidad de que la reforma educacional se cierre “por arriba”, tal como ocurrió con el acuerdo tributario.

OXÍGENO DESDE LA CALLE

El mismo día que los cuatro diputados se juntaron con Eyzaguirre, dieron una entrevista en conjunto al programa “El Informante”, de TVN. Lo que buscaron fue sellar un golpe comunicacional que los resituara en el debate y que instalara en el tablero a los actores que buscan una reforma antimercado en el sistema educativo.

La reunión fue solicitada por los diputados esta misma semana, y el ministro respondió en cuestión de horas a lo que pedían Jackson, Boric, Cariola y Vallejo. Según dicen en la cartera de Estado, son conscientes de las críticas transversales que el mundo político ha hecho a los proyectos y al diseño de Eyzaguirre, que saben que el ministro aparece “solo” en el escenario político, que por lo mismo les interesa empoderar a quienes pueden respaldar el corazón de la reforma y que pueden, asimismo, darle oxígeno al secretario de Estado.

En la cita, Eyzaguirre les aseguró que no estaba en el puesto para hacer un “arreglín”, y que tampoco estaba dispuesto a sacrificar las ideas de fondo de la reforma: acabar con el lucro, la selección y el copago en el sistema escolar. Además, puso especial énfasis en el proyecto de fortalecimiento de la educación pública que debiera presentarse próximamente. En él, señaló, se asegurará que se acabe con el sistema de vouchers en los colegios públicos (financiamiento a la demanda, que entrega un monto por asistencia a clases de cada estudiante), para así avanzar a un sistema cooperativo y no de competencia. Agregó que evalúan poder sumar a algunos colegios subvencionados a esta red, pero descartó hacerlo con todos, ya que tienen una estructura de costos distinta a la de los actuales establecimientos municipales.

En la bancada estudiantil comentan que Eyzaguirre fue claro en este punto, y que les dijo que “él era liberal en muchos aspectos de la vida, pero que se había convencido que en educación y salud no podía existir el mercado, ni siquiera un poquito”.

Uno de los parlamentarios que participó de la cita, plantea que tomaron la decisión de dar algunas señales porque “al principio leímos que podíamos tirar el tejo más pasado, pero con el paso de los días vimos que había que impulsar esta reforma, porque hasta Montes (senador PS) estaba saliendo a criticar. Nos parece que es muy importante lo que se está proponiendo, y nuestra idea es que salga una reforma buena y no cualquier tontera que celebren los que quieren mantener el statu quo”.

Claro que no todos buscan apuntalar al Ministerio con la misma fuerza. Gabriel Boric –el único de los cuatro que no milita en un movimiento que tenga a sus miembros dentro del gobierno– asegura que lo que Eyzaguirre debiera hacer es decidirse sin vacilaciones por construir un pacto social con la calle que les dé piso a los cambios en educación.

“La reunión no fue con el objetivo de ponerle piso al ministro, sino para plantearle una inquietud que compartíamos los cuatro, y para decirle que él tenía que tomar una decisión: si iba a llegar a acuerdo con el movimiento estudiantil o con quienes no quieren reforma a la educación. Le dijimos que tenía que tomar una posición muy clara, y que nosotros estamos por asegurar la participación del movimiento estudiantil en la reforma”, indica Boric.

De hecho, el representante de Izquierda Autónoma fue quien puso el acento en que se cumpliera con las garantías que había solicitado la Confech para sumarse al Plan de Participación lanzado por el Mineduc y que comienza este sábado.

PACTO SOCIAL

Desde la Confech habían hecho cuatro solicitudes para asegurar su participación en el diálogo del Ministerio: incidencia real en los proyectos, retiro de las iniciativas que ya han sido enviadas al Congreso, poder presentar documentos que influyan en la pauta de discusión, y la derogación de un proyecto de ley que derogue el DFL 2 –decreto que prohíbe la participación estudiantil en el gobierno universitario, principalmente en el sistema privado–.

A principios de julio, y a través de una carta, el Mineduc les aseguró que podrían presentar documentos a la discusión, que esta sería incidente en los proyectos, pero que no era posible retirar los proyectos ya presentados, no obstante que pudieran participar de su discusión en el Congreso. Este jueves, el ministro Eyzaguirre sumó una señal que –a juicio del Mineduc– es el broche que permitirá la presencia estudiantil en el diálogo que parte el sábado.

“Afirmamos que este gobierno enviará legislación que permita la participación de todos los estamentos a nivel universitario", señaló el ministro, cediendo a la solicitud de los universitarios, la que había sido desarrollada latamente en una reunión que se realizó el martes entre la Mesa Ejecutiva de la Confech y el secretario ejecutivo de la reforma, el DC Andrés Palma.

En todo caso, desde la orgánica estudiantil cuentan que recién el fin de semana se definirá formalmente su participación en el diálogo, aunque reconocen que no tienen mucho margen para restarse del proceso. Indican que “presionaremos por una reforma de verdad desde todos los frentes”, la que incluirá el diálogo, pero también la formación de una mesa social “por fuera”, y movilizaciones callejeras a partir de agosto. Cuentan que desde las Juventudes Comunistas y RD les solicitaron apoyo “para frenar a la derecha” en algunos temas, pero que eso no significa que ellos se cuadren con lo que esas organizaciones proponen.

A pesar de los gestos que el Mineduc ha concretado, algunos consideran que ello no es suficiente. El ex vicepresidente de la FECH, y miembro de IA, Francisco Figueroa, asegura que lo relevante será lo que la autoridad haga a partir del sábado, cuando comience el diálogo con las organizaciones: “El peligro que en educación pase lo que pasó con la reforma tributaria no está dado porque la reforma de Eyzaguirre no la esté apoyando la bancada estudiantil o la izquierda, sino porque el gobierno no ha hecho esfuerzos. La alianza que permita hacer avanzar una reforma de verdad, es una alianza con el movimiento estudiantil y otros actores. Y hasta ahora el gobierno no ha hecho mucho por ello”.

Figueroa agrega que no existe un “corazón” de la reforma educacional que posibilite ese pacto social que viabilice los cambios: “Si el gobierno insiste en que los privados sigan teniendo un lugar privilegiado, esa alianza no se va a poder hacer. Ahora los esfuerzos del Mineduc debieran estar orientados a aliarse con el movimiento estudiantil o, si no, van a quedarse sin apoyo”, indica el dirigente de IA, grupo que es parte del bloque de conducción de la Confech y que participa de la bancada estudiantil a través de Gabriel Boric.

El Coordinador Nacional de Revolución Democrática, Pablo Paredes, dice que hoy le plantearan al ministro que “en RD hay voluntad para empujar esta reforma, y decirle que, frente a los cambios estructurales, somos un aliado”. El dirigente político suma que buscarán que se concrete una reforma de verdad, tal como lo planteó la ciudadanía y que, para ello, deberá llegarse a acuerdo “con todos los sectores que quieren cambios, que son diversos”. Por lo mismo, dice que “buscaremos aportar para que los sectores que quieren cambios se pongan de acuerdo”.

Desde la presidencia de la FECH, Melissa Sepúlveda, señala que reconocen los gestos de la autoridad, pero que aún faltan señales más claras: “Hemos dicho que el Mineduc tiene que decidir si busca consensos con los sectores conservadores o con quienes hemos defendido una reforma estructural y hemos propiciado el escenario de cambios en la educación. Si bien es fundamental que el Ministerio busque generar consensos en este conflicto que se arrastra hace años, lo que pedimos es que se impulse la creación de un sistema nacional de educación púbica, y que cambie el eje de privatización del sistema educacional chileno. El nuestro tiene que ser un sistema distinto, uno que abandone la competencia y busque la cooperación. Un sistema complejo que hasta el momento el Ministerio no ha anunciado”, finaliza la dirigenta estudiantil.

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