Miércoles, 27 de julio de 2016Actualizado a las 18:51

Y las críticas a la figura de Lagos como presidenciable del oficialismo

El crudo debate sobre el rol de la izquierda en la Nueva Mayoría

por 26 febrero 2016

El crudo debate sobre el rol de la izquierda en la Nueva Mayoría
El ex dirigente comunista Cristián Cuevas lanzó una tesis y otros dirigentes emblemáticos del sector se sumaron a discutirla. Jorge Arrate y Tomás Hirsch cuestionan que el progresismo haya sido exitoso dentro del pacto electoral. Otros, como Gonzalo Martner, hablan de importantes victorias ideológicas más que de la fricción política.

En los próximos días se inicia el tercer año del Gobierno. Es momento de balances y uno de ellos dice relación con las posiciones hegemónicas en la Nueva Mayoría y el triunfo de ciertos sectores internos sobre otros, así como la incidencia en la hoja de ruta del Ejecutivo y su base de apoyo.

El domingo 21 de febrero, en una entrevista con el diario La Tercera, Cristián Cuevas –el histórico dirigente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), quien renunció a su larga militancia en el PC hace cinco meses– aseguró que “la izquierda de la Nueva Mayoría perdió la batalla".

Los argumentos de Cuevas para su afirmación son variados, pero, entre otros puntos, asegura que las fuerzas progresistas del oficialismo, y en especial de su ex partido, transaron el programa y sus reformas ante los sectores conservadores, con el objetivo de permanecer en el poder.

“Mirándolo desde afuera, claro que hay acciones que están destinadas a destruir el proceso de transformación y eso, cuando yo hablaba de acciones conspiradoras me refería a los sectores conservadores de la Nueva Mayoría, la casta vinculada a la Concertación, que ha resistido el proceso de transformación”. Esta es una de las frases que lanzó el ex dirigente comunista, quien antes de su salida del PC había abandonado el cargo de agregado laboral de Chile en España, que asumió durante el primer año del gobierno de Bachelet.

Hace poco más de un mes el futuro presidente del PPD, el alcalde de Lo Prado, Gonzalo Navarrete, parecía haber entregado argumentos también a la afirmación de Cuevas, ya que en una entrevista con El Mercurio prácticamente enterró la “retroexcavadora”. Esa controvertida frase pronunciada por el actual timonel de esta colectividad, senador Jaime Quintana, quien al inicio de esta administración anunciaba la destrucción de “los cimientos anquilosados del modelo neoliberal de la dictadura”. El jefe comunal aseguró entonces que “no es una retroexcavadora lo que necesitamos”.

“Progresismo en pelotas”

La visión de Cuevas es compartida por otras figuras de izquierda, “outsiders” del conglomerado oficialista, quienes hacen un crudo análisis del denominado “acuerdo político programático” que sostiene al Gobierno de Bachelet.

Para el ex ministro de los gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei y ex candidato presidencial por el Juntos Podemos en 2009, Jorge Arrate, la acción de la Nueva Mayoría ha sido horadada por las diferencias internas y en ese andar “hay incluso sectores del Partido Demócrata Cristiano que se han desvinculado de lo que fue el programa de Bachelet, que ya era un programa bastante insuficiente en muchos aspectos. Se desplumaron como gallinas del programa”, explicó a El Mostrador.

Según el ex socialista, en este Gobierno “ha tenido un peso más fuerte el ala conservadora” del bloque y apunta a la influencia de figuras de la DC como Ignacio Walker, Patricio Walker, Gutenberg Martínez, Soledad Alvear, Mariana Aylwin. Arrate aún en sus duras críticas valora a la Concertación por sobre la Nueva Mayoría, ya que sostuvo que la primera por lo menos conocía de su “misión”.

Las palabras del ex secretario de Estado no están muy lejanas que las que realizó hace un par de días el ex ministro del Interior e histórico dirigente de la DC, Belisario Velasco, quien aseguró –en entrevista con CNN Chile– que al interior de su partido “hay un ‘Tea Party’ que está en contra de las reformas y que busca quebrar a la Nueva Mayoría (…) y Gutenberg Martínez es quien lo dirige”.

Arrate también sostiene que el programa de Bachelet ha sido duramente cuestionado desde el propio oficialismo, lo que da cuenta de que tras el triunfo en las elecciones de 2013, comenzaron a surgir los matices de los proyectos que tenían un cariz más de izquierda. El ex aspirante a La Moneda recordó que, a pesar de que la palabra “cobre” no aparece en las ideas que sustentaron la campaña de Bachelet y de otras omisiones sospechosas muy relevantes para el mundo de la izquierda, igual se ha “entibiado” aún más el programa.

Arrate es aún más punzante y asegura que “la Neo-Concertación o Nueva Mayoría se formó sobre la base de un cimiento fundamental que era la popularidad y prestigio de Michelle Bachelet y la certeza que eso daba desde el punto de vista electoral. Ese fue el engrudo de la NM. Ahora, eso se comenzó a deteriorar desde el momento en que el nuevo gobierno, en vez de adoptar una estrategia de asociación, de colaboración, de complicidad, con la ciudadanía organizada –por ejemplo, en la educación con los estudiantes, con los profesores, con los académicos universitarios, con los rectores de las universidades públicas– estamos frente a un gobierno que lo que hace es solo arreglar diferencias, entre su propia coalición y la coalición de derecha, entonces se coloca por arriba y suscita consensos, incluso en aquellos casos en que podría utilizar razonablemente la mayoría que tiene”.

En tanto, el ex secretario de Estado insiste en que el PC cometió un error al aliarse con los partidos de la Concertación, sin embargo, destaca el esfuerzo que han hecho por defender las ideas de la izquierda aunque esto ha sido insuficiente. “Es innegable que, incluso en esta postura que a mí no me parece, el rol del PC ha sido en favor de los cambios y en ese sentido ha cumplido una tarea en muchos aspectos positiva, entre otras razones, porque es prácticamente el único partido de izquierda que hay en la NM. El comportamiento del PPD y el PS ha sido opaco y ambiguo”.

A su vez, el ex candidato presidencial en 1999 y 2005, Tomás Hirsch, es aún más tajante respecto a la derrota de la izquierda en la coalición oficialista. “Hoy día dentro de la Nueva Mayoría no hay izquierda, puede haber gente que se pone el rótulo porque les trae añoranza del pasado o porque desde el punto de vista de marketing consideran que es adecuado, pero si por izquierda entendemos un proyecto de transformación con ciertas características muy particulares y muy concretas, dentro de la Nueva Mayoría no hay izquierda”, asegura el humanista a El Mostrador.

Según Hirsch, en la NM, hay una mantención y profundización de un modelo que definitivamente no es izquierda y donde el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, lidera una política estatal que no dice relación con esta posición ideológica. “En el programa se puede haber hablado de grandes transformaciones pero no lo hemos visto en estos dos años de Gobierno. No nos engañemos, no está en el tema del cobre, ni las AFP, ni en el sistema financiero, ni en la Ley de Pesca, es decir, en temas fundamentales que se refieren a la mantención del modelo el programa no decía una palabra. Seguimos siendo el país con el royalty más bajo del planeta, seguimos siendo un país con un sistema de pensiones perverso, eso no es de izquierda”, subrayó.

 El ex aspirante a La Moneda Jorge Arrate recordó que, a pesar de que la palabra “cobre” no aparece en las ideas que sustentaron la campaña de Bachelet y de otras omisiones sospechosas muy relevantes para el mundo de la izquierda, igual se ha “entibiado” aún más el programa.

Hirsch fue crítico con el actuar del Partido Comunista y recalcó que “creemos que son más bien ellos los que tuvieron que abandonar su proyecto de transformaciones profundas y estructurales más que mover a la NM hacia esa transformación”.

Desde las nuevas generaciones también son críticos respecto del actuar de la Nueva Mayoría. De hecho, el diputado de la Izquierda Autónoma Gabriel Boric, hace solo unas semanas, cuestionó que parlamentarios oficialistas apoyaran el “control de identidad” e, incluso, pidieran que los militares se hicieran cargo del conflicto en La Araucanía –como lo planteó el radical José Pérez–, “las dos desde la Nueva Mayoría. Progresismo las pelotas”, apuntó el ex líder estudiantil.

“Lagos en otro país estaría juzgado, formalizado y hasta preso”

Tanto Arrate como Hirsch coinciden con lo señalado por Cristián Cuevas en torno a que Ricardo Lagos probablemente se convierta en el candidato de la coalición de gobierno. Ya que, según el ex dirigente comunista, “hoy subterráneamente en todos los partidos de la Nueva Mayoría están trabajando para que el salvataje, la continuidad de la Nueva Mayoría, esté bajo el rostro de Lagos”. Además, manifiestan duros reparos a la opción del ex Mandatario.

“Encuentro patético que estén optando por traer de vuelta a Ricardo Lagos. Lo que significa es que quieren mantener una relación entre política y grupos económicos que ha sido perversa (…) es un señor que francamente en otro país estaría juzgado, formalizado y quizá preso por los vínculos espurios que ha tenido con los grupos económicos, que la NM esté trayéndolo como precandidato nos habla de un futuro profundamente sombrío para este país”, sostuvo Hirsch.

Por su parte, para Arrate la mantención del poder político hace que se busquen figuras como “engrudos” para poder pegar estas partes que conforman la NM. “Entonces, creo que Lagos con toda su capacidad y talento es el que está en mejores condiciones para lograr eso. Ahora, no sé decirle qué es lo que el PC va a hacer frente a una opción como esta. Pero Lagos es sin duda el candidato que hoy día garantiza una mantención del sistema en que vivimos, con algunos retoques, por cierto, está muy lejos de ofrecer una transformación real, se trata de retoques de una organización social que ya conocemos”.

La madre de todas las batallas

Sin embargo, no todos coinciden. Para el ex militante del MIR y ex presidente del PS entre 2003 y 2005, Gonzalo Martner, la izquierda en la Nueva Mayoría no ha perdido la batalla y, si bien ha sufrido derrotas, también ha logrado triunfos. En ese sentido, apunta a que las ideas progresistas han avanzado desde 2011 y que en estos dos años de mandato de Bachelet se han logrado “enormes” avances.

El socialista añadió que “la izquierda en este Gobierno ha conseguido victorias y derrotas como suele ser la lucha política. El desgaste de la idea de que los mercados tienen que ser desregulados, que los trabajadores no tienen que tener sindicatos fuertes, que los ricos no deben tributar a la altura de esa riqueza, son todas ideas que han ido avanzando más que retrocediendo”, recalcó a El Mostrador.

La mayoría de los parlamentarios del bloque reconoce las pugnas por hacer prevalecer sus ideas más de izquierda o progresistas por sobre las de centro o más conservadoras y viceversa. Los problemas de gestión del Ejecutivo, reconocen varios parlamentarios de gobierno, ha incidido peligrosamente para que estas disputas sean más extensas.

Varios parlamentarios señalan que la reforma laboral parece ser la madre de todas las batallas. Ahí, para muchos se definirá qué posiciones priman y cuánto los sectores de izquierda permiten ceder ante una de las políticas públicas más sensibles para su base social.

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