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Líder de la CAM: «El enemigo nos obligó a sacar las armas»

Líder de la CAM: «El enemigo nos obligó a sacar las armas»

«¿De qué vamos a conversar nosotros? Sólo vamos a hablar sobre la recuperación autonómica y territorial», sostuvo el werkén o portavoz de la CAM, Héctor Llaitul.


Representantes de las células armadas de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), organización que reivindica la autonomía del pueblo mapuche frente al Estado de Chile, aseguraron hoy que no están dispuestos a dialogar y que seguirán luchando contra el que consideran un «Estado colonial».

«La función de los órganos de resistencia territorial de la CAM es golpear al enemigo, frenar las hidroeléctricas y a otras empresas. Vamos a actuar violentamente porque el enemigo nos obligó a sacar las armas», dijo un representante de la CAM en declaraciones al reportaje de Informe Especial.

Por primera vez en sus casi 20 años de historia, la organización responsable de una serie de atentados incendiarios en faenas forestales de las regiones del Bío Bío y la Araucanía accedió a hablar con un medio de comunicación.

«No estamos dispuestos ni a dialogar ni a parlamentar. Nosotros sólo nos vamos a defender», dijo el mismo representante, que se presentó ante las cámaras encapuchado y rodeado de otros miembros de la CAM armados con rifles y pistolas.

El werkén o portavoz de la CAM, Héctor Llaitul, aseguró que la lucha se dirige contra lo que consideran un «Estado colonial» que los «invadió militarmente».

«¿De qué vamos a conversar nosotros? Sólo vamos a hablar sobre la recuperación autonómica y territorial», declaró Llaitul, quien lleva doce meses en libertad condicional tras haber cumplido varios años de condena por el ataque a una caravana en la que viajaba un fiscal en el 2008.

El eje vertebrador de la CAM es el «control territorial», añadió el vocero.

A su parecer, la recuperación violenta de tierras no es un acto delictivo sino «legítimo» al considerar que el «95 % de la tierra que pertenecía el pueblo mapuche» está ahora en otras manos.

Los representantes de estos órganos de resistencia territorial de la CAM asumieron la autoría de los hechos violentos contra las empresas forestales, sin embargo se desvincularon de los ataques incendiarios contra iglesias y casas particulares.

«Nosotros atacamos a las empresas forestales, no hacemos daño a las personas ni quemamos casas ni iglesias», aseguró otro de los representantes.

«Nosotros no somos terroristas. Nosotros vamos contra las forestales que han ocupado el territorio y nos han robado el agua. Cada proceso de descolonización es violento», agregó.

En las zonas del sur de Chile existe desde hace años un conflicto derivado de reclamaciones de algunas comunidades mapuches por la propiedad de tierras que consideran ancestrales y las empresas agrícolas o forestales que las poseen legalmente.

El conflicto ha derivado en la muerte violenta de varios comuneros, policías y agricultores, ataques incendiarios a propiedades, bosques y vehículos, así como varias decenas de indígenas procesados y condenados por esos hechos.

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