lunes, 24 de septiembre de 2018 Actualizado a las 22:56

Ex presidente de la Fech asegura que el “2011 ya fue” y el Mov. Estudiantil debe superarlo

Daniel Andrade, ex dirigente del ala “ultra” de la Confech que acaba de fichar en RD: “Este partido es la consolidación de la nueva izquierda”

por 13 febrero, 2018

Daniel Andrade, ex dirigente del ala “ultra” de la Confech que acaba de fichar en RD: “Este partido es la consolidación de la nueva izquierda”
Junto con una serie de militantes de la Unión Nacional Estudiantil (UNE), que es parte de Nueva Democracia –organización a la que pertenece el dirigente Cristián Cuevas–, Andrade “migró” hacia Revolución Democrática a fines de enero pasado. Afirma que el objetivo es fortalecer la línea de un partido que supere lo electoral y pase a ser “político y cultural”, que ayude a enfrentar un nuevo ciclo, la emergencia de un polo progresista, de transformaciones, que podría ser liderado por el Frente Amplio. El ex dirigente de la Fech agrega que RD es “el partido que ha logrado mejor la emergencia institucional, ha logrado instalar agenda política, pero además manteniendo una gran democracia interna”, junto con construir una fuerte identidad política.
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Ha sido un verano movido al interior del Frente Amplio (FA). Aunque la discusión parlamentaria se ha tomado las primeras planas de la prensa, la verdad es que la construcción de nuevas fuerzas, procesos de convergencias y migración de militantes avanzan de manera sigilosa entre las más de diez organizaciones y partidos políticos frenteamplistas.

Es en este ir y venir de cambios que un sector de la Unión Nacional Estudiantil (UNE) –agrupación identificada con el sector más de izquierda de la Confech, que obtuvo la presidencia de distintas federaciones, como la FEUC y la FECH, en los últimos años– vio “migrar” a una serie de militantes hacia Revolución Democrática (RD), partido con el cual muchas veces fueron contrincantes en las elecciones universitarias.

Uno de los que dirigió este proceso de migración es Daniel Andrade, estudiante de Ingeniería Civil Mecánica de la Universidad de Chile, que presidió la FECH durante el 2016 y 2017, y que hasta cayó detenido mientras protestaba en el frontis de La Moneda, junto a estudiantes de la Universidad Arcis. Andrade explica que la UNE y Nueva Democracia –organización a la que pertenece el dirigente sindical Cristián Cuevas– no dan el ancho para el contexto político que vive el país y el Frente Amplio, razón por la cual, junto con una serie de militantes, decidieron optar por RD, con el fin de “hacer política ahora”, con un enfoque en las grandes mayorías.

Andrade es miembro de la denominada "segunda camada" de dirigentes estudiantiles y, a pesar de que se inició en la política junto con el estallido estudiantil de 2011 y pasó por los idearios del mundo libertario y, posteriormente, del mundo más socialista y comunista, identificados con la UNE, hoy asume que es necesario dejar atrás el 2011 y abrir paso a nuevas luchas y subjetividades del movimiento estudiantil, que deben adaptarse a otras lógicas, hasta nuevas formas de comunicación.

Su arribo a Revolución Democrática es bien visto al interior del partido de banderas verdes, donde aseguran que su formación “mucho más dura y política en la UNE” es un aporte, con “cuadros políticos” que no son mayoría entre la militancia de RD. Aunque no llegan a un lote en específico, desde el partido de Giorgio Jackson afirman que los ven más cercanos a los “terceristas”, línea que hoy tiene la presidencia de RD, con Rodrigo Echecopar.

-¿Cómo explican este transitar, la denominada “migración”, a un partido tan distinto como lo es Revolución Democrática? 
-Ingresamos a la política porque queríamos hacer cambios, no había una tradición política familiar tan arraigada, sino que queríamos hacer cambios, y ese impulso nos motivó meternos a la UNE, luego esta herramienta ya no daba el ancho para el ciclo político nuevo, un periodo que abre la emergencia institucional del Frente Amplio y en ese ciclo político la Unión Nacional Estudiantil ya no daba como herramienta. Creímos que nuestro compromiso, nuestro compañerismo y nuestra entrega, el mensaje político que habíamos tenido en el movimiento estudiantil, podía ser más provechoso en otra organización, y eso lo vimos en Revolución Democrática, que ha sido –con sus errores, sumando y restando– el  partido que ha logrado mejor la emergencia institucional, ha logrado instalar agenda política, pero además manteniendo una gran democracia interna. Además, otro elemento que creo que es importante destacar es que Revolución Democrática tiene una identidad muy fuerte y arraigada.

-¿Cuál es esa identidad? Porque se habla de una falta de unidad ideológica en RD, porque tiene una mezcla de liberales, socialistas, comunistas, socialdemócratas…
-Hay muchos elementos identitarios, principalmente porque este partido es la consolidación de la nueva izquierda. Yo creo que han logrado cuajar lo que significa esta nueva izquierda en Chile, que deja atrás o mira con más crítica la tradición socialista del siglo XX, la cuestiona, no desecha todo, pero sin perder una perspectiva antineoliberal, hasta anticapitalista. Hay una matriz democrática de respetar los acuerdos, un respeto por la institucionalidad del partido, que creo que son necesarias porque el resto de la izquierda está acostumbrada a quebrar, en vez de manejar las tensiones internas de la organización. También hay un sentido práctico de hacer política hoy y eso nos permite avanzar y eso es algo que es necesario ahora, ver qué es lo que nos une hoy, cuáles son los acuerdos (...) todo eso es necesario para construir una coalición fuerte.

-¿Qué marca este transitar de una identidad más de la “ultra” de las banderas rojas, que no temía decir que su objetivo es el socialismo, y pasar al mundo de RD, que se constituye más al calor de una nueva era más “posmoderna” o laxa, como dicen algunos?
-No creo que sea laxa, hay elementos súper fuertes a niveles democráticos, identitarios, que no dejan espacio a los totalitarismos, pero yo creo que nosotros no hemos dejado nuestro horizonte del socialismo, de tener una sociedad más igualitaria, y también en RD hay mucha gente que lo tiene, lo que es bonito, porque permite construir un partido que les hace sentido a las mayorías y no solo a cierto tipo de identidades, muy acotadas. Este transitar tiene sentido al entender a los partidos como herramientas y no como fines en sí mismos. Nuestro fin hoy en día es hacer transformaciones para la gente y hoy en Chile, por ejemplo, hay una gran mayoría de abstención, de gente que no se identifica con la izquierda y la derecha, sino que hay enclaves mucho más livianos, que se identifican con posturas contradictorias muchas veces, que son las que convoca Sebastián Piñera, y es a esas mayorías que nosotros tenemos que convocar, a esas mentes y a esos corazones, a través de la herramienta política que es el Frente Amplio.

Su arribo a Revolución Democrática es bien visto al interior del partido de banderas verdes, donde aseguran que su formación “mucho más dura y política en la UNE” es un aporte, con “cuadros políticos” que no son mayoría entre la militancia de RD. Aunque no llegan a un lote en específico, desde el partido de Giorgio Jackson afirman que los ven más cercanos a los “terceristas”, línea que hoy tiene la presidencia de RD, con Rodrigo Echecopar.

-Un Frente Amplio que contiene a RD sumamente fortalecido...
-Si bien hoy RD tiene una buena posición, no busca ser hegemónico, sino que busca fortalecer al Frente Amplio, me cuesta imaginarme un FA sin los autonomistas y sin el Partido Liberal, pero entendiendo que hoy el desafío es mayor, no es solo de acumulación, sino que es abrir el nuevo ciclo político y hasta ganar el próximo Gobierno quizás, y para poder hacer eso requiere transformarse en un Frente Amplio no solo electoral, sino que político y cultural.

-¿Cómo ves la relación de Revolución Democrática con partidos de la Concertación o la Nueva Mayoría? Se ha señalado que cumplirán el rol de bisagra.
-En esto no puedo hablar a nombre de RD, pero creo que hay un diálogo que se tiene que dar. Como dice Sharp, no nos podemos cerrar a dialogar ni con Chile Vamos. Hay sectores de la Nueva Mayoría que efectivamente buscaban reformas profundas, pero hay que ver los bemoles, hay que tener una mirada crítica, pero ir más allá, analizar el relato reformista, que a mucha gente no le gusta. Cuando nosotros buscamos ser una fuerza que se diferencia de la Nueva Mayoría y de Chile Vamos, esa diferenciación no puede ser solo los movimientos sociales y los derechos sociales, hay que tener una diferenciación en torno a la democracia, la radicalización de esa democracia y ver la forma y con quién construimos este relato.

-Entonces hay una emergencia que puede superar al frenteamplismo...
-Hay que ver si se tiene la capacidad de instalar otra lógica, hasta qué punto se va cuajando este nuevo bloque histórico. En los próximos años no solo hay un desafío de consolidación del Frente Amplio, también está cuajando un nuevo bloque histórico, en el que probablemente esté inserto la Nueva Mayoría, y en ese bloque histórico de cambio es interesante ver quién lo encabezará, si el Frente Amplio o parte del Frente Amplio.

-¿Cuál es el aporte, los cambios que ustedes traen a Revolución Democrática?
-Nosotros llegamos a aportar y a colaborar en la construcción del partido, especialmente en nuestra área, la estudiantil, que es donde la UNE se desarrolla principalmente. Ahora también hay compañeros independientes que están migrando, como Sandra Beltrán, presidenta de la Federación de la UArcis; Paz Gajardo, de la Iberoamericana. Entonces, dentro de la inserción estudiantil esto también abre mayores posibilidades para RD, pero el fin tiene que ser una perspectiva para el Frente Amplio. No estamos en una fase de acumulación, como lo fue por largos años para la izquierda y algunos sectores del Frente Amplio, ahora tenemos que asumir esa posición y plantear un proyecto país serio y responsable y, para ello, es fundamental la democracia.

-Se les criticó que esta apuesta apuntaba a irse a RD porque tenía mayor rendimiento electoral...
-Es evidente que es una herramienta buena desde lo electoral, pero RD no es mezquino y presta esa herramienta a Izquierda Libertaria, Gonzalo Winter... No es necesario ser de Revolución Democrática para poder utilizar dicha herramienta, así que yo creo que están equivocados y no va por ahí. Ahora, si nosotros entramos, tiene que ver con dónde vamos a dedicar nuestros esfuerzos, que están en el hacer política y realizar cambios, y RD ha demostrado que, pese a sus diferencias, lo ha logrado y eso es lo bonito: avanzar en la agenda y hacer política se materializa.

-¿Y eso en Nueva Democracia y en el proceso de convergencia con Movimiento Autonomista, Izquierda Libertaria y SOL no lo ven?   
-Vemos que va más lento y que las prioridades están en otra parte (...). Creemos que el proceso amerita que hagamos política ya, y si otros compañeros creen que la prioridad es converger, está bien. Lo que nosotros esperamos es que no se aglutinen en torno a una oposición a RD, o a objetivos que no tienen nada que ver con la política nacional, porque si tú le preguntas a cualquier persona cuál es la diferencia entre Sharp y Giorgio, no la ven (...). Entonces, es importante trabajar en lo que nos une, en lo que nos identifica, y eso es que somos una fuerza nueva, que somos jóvenes, lo queramos o no, esto es lo que más nos ha diferenciado y eso es lo que hay que politizar ahora.

-¿Cómo ven este denominado “proceso de convergencia” hacia un nuevo partido que han levantado fuerzas “más” de izquierda en el FA?
-Saludamos ese proceso de convergencia, incluso creo que nuestra migración ayudó al debate de fondo de ese proceso, no es casual que salgamos con esa posición y se abrieron esas posturas rápidamente, que tienen que ver con una discusión muy profunda en el Frente Amplio, que no tiene que ver con peleas mezquinas. Ojalá resulte bien la convergencia, nosotros la saludamos en la medida que esto fortalece al FA. Lo que abre el nuevo ciclo, tras la segunda vuelta, es el bing bang de los partidos políticos, no es algo solo del Frente Amplio, sino que tiene que ver con el reordenamiento de los partidos políticos.

“El Movimiento Estudiantil debe dejar atrás el 2011”

-Tú eres parte de la denominada “segunda camada del movimiento estudiantil”, que no cargaba con las históricas movilizaciones de 2006, levantar el 2011, sino que había un camino de organización más resuelto. ¿Sientes que se han farreado algo en estos años?
-Aquí hay varios puntos… el movimiento social tiene que tener una relación con los partidos políticos, pero no debe ser unidireccional, porque el movimientos social logra correr el cerco y mantener su autonomía, pero también tienen su techo. Mantenerse en la política vigente sin una salida institucional no es tan posible, sobre todo si hay un recambio que es año a año, como en el movimiento estudiantil, entonces, creo que los movimientos sociales instalan un tema en la agenda, pero no los digieren tan bien, los digiere la política, la prensa, y a su pinta. Es parte de la naturaleza del movimiento estudiantil no haber dado más.

-¿Crees que tocó un techo?
-Los movimientos sociales tienen un techo, pero también un cerco que mover, no lo pueden hacer todo. Los partidos políticos tienen un rol y los movimientos sociales otro, y tienen que dialogar, buscar una unidad sincera, no cooptadora, cuando quieren transformaciones, y el Frente Amplio ahora abre esa oportunidad.

-Con la llegada de Sebastián Piñera al Gobierno se plantea que había mayores condiciones para el despliegue y articulación de los movimientos sociales, ¿estás de acuerdo con eso?
-Es más fácil marcar las diferencias, pero no sé si por sí solo da una reoxigenación del movimiento estudiantil. Creo que el movimiento estudiantil vive un recambio generacional, creo que debemos dejar atrás el 2011, yo mismo vengo de ahí, pero creo que ya fue el 2011.

-¿Hay muchos viudos del 2011 en el Frente Amplio?
-Sí, sí hay hartos viudos, pero creo que hay que construir con nuevos elementos, de continuidad y de ruptura, como el feminismo, que es muy bueno que esté en el tapete y que hoy en día se tomó al movimiento estudiantil. Otro tema es que las formas de comunicarse son distintas, antes estaba empezando el Facebook, hay más medios de comunicación, hay una bancada que al menos dice respaldar tus demandas, en el 2011 no había nada. Entonces, son condiciones nuevas. Lo que tiene que hacer el movimiento estudiantil es renovarse, con nuevas dirigencias, generaciones, subjetividades y estos nuevos padecimientos, crisis de las universidades privadas, educación pública, el endeudamiento.

-Además un movimiento estudiantil que habla con un Piñera que se mueve en otros códigos, que respalda la educación gratuita...
-Es un Piñera que entendió que puede tener gratuidad en un sistema neoliberal, se lo enseñó la Concertación. Un Piñera que aprendió a desarticular los movimientos sociales, que fue un poco lo que hizo la Nueva Mayoría, que planteó un discurso reformista, pero desarticuló a los movimientos sociales. Y eso es lo que el Frente Amplio tiene que entender, que la forma de avanzar es con la autonomía de los movimientos sociales (...). Creo que hay que terminar con la cinta transportadora de los movimientos sociales a la política.

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