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El comandante del ejército chileno que organizó servicios de prostitución a lo Pantaleón Pantoja

por 11 febrero, 2014

El comandante del ejército chileno que organizó servicios de prostitución a lo Pantaleón Pantoja
En 1920, durante la llamada guerra de don Ladislao, 10.000 soldados chilenos ocuparon Tacna, donde permanecieron varios meses. Para satisfacer las necesidades sexuales de la tropa, el coronel a cargo habilitó prostíbulos con una serie de indicaciones de higiene y funcionamiento.
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En el libro Mis Memorias del año veinte (Antártica, 1979), del militar don Armando Braun Menéndez, este cuenta sobre la “guerra de don Ladislao”. En septiembre de 1920 el ejército chileno se movilizó a Tacna con 10 mil soldados, que permanecieron en esa pequeña ciudad por varios meses.

El capítulo “La orden especial reservada” cuenta cómo el Coronel y Comandante en Jefe de la I División, Luis Cabrera, habilitó prostíbulos “destinados al servicio del personal de tropa de esta guarnición, los cuales quedan sometidos a la dirección y fiscalización de la autoridad sanitaria militar y a las disposiciones de esta orden especial”.

Así, al más puro estilo de Pantaleón y las visitadoras, la tropa chilena pudo satisfacer sus necesidades durante los meses en que permaneció en el poblado. Los prostíbulos recibieron “únicamente a individuos de tropas del ejército que presenten y entreguen una ficha de sanidad”.

Se abrían desde las 21:00 a las 1:00 horas, estaba prohibida la venta de bebidas alcohólicas, y el valor por cada servicio tenía un mínimo de 4 pesos, los que se pagaban al contado y antes de entrar.

El ejército dispuso un cirujano, el señor Molina Barros, para que realizara “una inspección bisemanal en los prostíbulos y las asiladas se someterán al examen médico correspondiente sin costo alguno”. De esta forma se  buscó la prevención de contagio de enfermedades sexuales. Si una “asilada” era sospechosa de portar alguna enfermedad, “quedaba en observación” y en la puerta de su pieza se ponía, de hecho, “un letrero visible con las palabras EN OBSERVACION”. (Vea en adjunto todo el documento firmado por el Coronel Cabrera).

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