7 de Enero de 2010
Querido vidente
Decidí convertirme en el ideólogo y en el apólogo del piñerismo: ¿qué tal? Hasta ahora, muy poca gente ha escrito en serio sobre la cuestión, y es una oportunidad que no puedo desaprovechar. Bien sabes que quien define los conceptos tiene ganada buena parte de la batalla. Y como la derecha mantiene esa curiosa incapacidad de pensarse a sí misma, haré el trabajo por ellos. No te asustes, no será como las prédicas dominicales de Carlos: no es lo mío.
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