28 de Enero de 2010
El síndrome Kouchner
Una cuestión enteramente distinta es la que tendría que ver con quienes estimen del caso darse vuelta la chaqueta o decir algo semejante a “Chile me llamó” para justificar su decisión de cruzar el río, chapoteando en el barro, para alcanzar o mantener una posición de relieve en el gobierno derechista. A ellos les estará reservado el juicio ciudadano condenatorio, y en una de esas, el de su propia conciencia frente a su acción innoble y oportunista.
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