8 de Febrero de 2010
La matriuska de la renovación política
Promover rostros jóvenes, si bien es un punto de partida, no puede proyectarse como una revolución copernicana ni menos como “la oportunidad histórica de introducir un cambio profundo en la Concertación”, como ha señalado Enrique Correa. Conformarse con tan poco no permite dimensionar lo titánico de la tarea: frenar la devaluación que los partidos experimentan en la actualidad.
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