2 de Septiembre de 2010
Editorial: Barrancones, solamente una vez
Es necesario reconocer que el derrotero de la legislación ambiental en el país no ha sido precisamente el resguardo ecológico, sino que ha estado supeditado de manera absoluta a la lógica del crecimiento. Por ello nunca hubo un ministerio de lo ambiental, y las competencias quedaron radicadas casi 20 años en una comisión, la Conama, que dependía de un Ministerio esencialmente político, la Segpres. Ese fue el diseño crudo de Edgardo Boeninger que el Presidente clausuró con una llamada telefónica.
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