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Columnas

23 de febrero de 2012

El Olvido de la Salud Pública y el TPP

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Abogado, LL.M. & Ph.D., Académico y Asesor del Directorio de Asilfa.

Chile es actualmente parte negociante del Trans-Pacific Partnership (TPP) junto a ocho países más, dentro de los cuales se cuenta EE.UU, Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Perú, entre otros, del área Asia-Pacífico.

EE.UU. ha declarado que este tratado multilateral de libre comercio, debe sentar los nuevos estándares para futuros tratados, mediante la regulación de diversas materias que tiendan a incentivar el flujo comercial entre los Estados parte.

Dentro de estas materias a negociar, se encuentra un polémico capítulo sobre propiedad intelectual, cuyo texto “propuesto” por EE.UU. se filtró y se encuentra actualmente disponible en Internet.

Gran parte de la atención de los medios y de las redes sociales se ha centrado en la repercusión que el TPP puede tener en los denominados “derechos digitales” y las limitaciones a Internet, pasando el tema del impacto sobre el acceso a medicamentos bastante inadvertido.

Chile tiene actualmente una amplia red de tratados de libre comercio con las principales economías del mundo, por lo que no queda claro qué es lo que gana con el TPP. Desde esa perspectiva, menos debe aceptar Chile imposiciones irracionales en materia de propiedad intelectual/farmacéutica, como “moneda de cambio” por lograr acceso a los mercados de los demás Estados negociantes.

No obstante que los derechos digitales, en la actualidad, son muy relevantes, no pueden serlo más que la repercusión que va a tener el TPP en términos de salud pública, si se aprueba el referido capítulo “impulsado” por EE.UU. Este incluye nuevas exigencias en materias de propiedad intelectual/industrial farmacéutica (patentes, protección de datos de prueba, linkage, entre otros) que acentuarán el actual desbalance que existe en términos de incentivos a patentar y acceso a medicamentos.

Entendemos que el sistema de propiedad intelectual/industrial farmacéutica, juega un rol relevante como incentivo a la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos. Pero cuando dicho objetivo ya se cumplió y se siguen extendiendo estos derechos en forma irracional, sólo se logrará que la nueva protección otorgada siga bloqueando por más años la entrada competencia y de productos a precios asequibles.

Chile tiene actualmente una amplia red de tratados de libre comercio con las principales economías del mundo, por lo que no queda claro qué es lo que gana con el TPP. Desde esa perspectiva, menos debe aceptar Chile imposiciones irracionales en materia de propiedad intelectual/farmacéutica, como “moneda de cambio” por lograr acceso a los mercados de los demás Estados negociantes. Algunas lecciones se han sacado, creemos, después del TLC con EE.UU. y su tristemente famosa lista roja impulsado por diversos grupos de interés.

Creemos que el Gobierno de Chile, tiene claro este dilema y que durante la negociación primará la cordura y no se dejará presionar ilegítimamente, para avanzar por caminos sin retornos.

La industria genérica defenderá fuertemente esta posición del debido balance para el sistema de propiedad intelectual/farmacéutica, durante la próxima ronda de negociación del TPP, que se llevará a cabo en Melbourne, Australia, entre el 1° y el 9 de marzo próximo.

La posición completa sobre esta materia se encuentra disponible en http://www.asilfa.cl/contenido_farmaceutico.asp?id=989

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