Grupo El Mostrador: | El Mostrador | El Mostrador TV | El Mostrador Mercados | Avisos Legales

Búsqueda
  • Lunes, 20 de Mayo de 2013
  • Actualizado a las 17:07
  • Santiago º Cambiar ciudad

    Selecciona una ciudad


    Columnas

    23 de Mayo de 2012

    Corrupción, economía y nueva izquierda en China

    avatar
    Analista.

    La destitución de Bo Xilai, como secretario del Partido Comunista Chino (PCCh) en marzo pasado silenció temporalmente las críticas de fondo al esquema de crecimiento económico acelerado impulsado en China, hecho por intelectuales algunos de los cuales secundaban al depuesto jerarca. La censura oficial que ha rodeado los hechos ha impedido conocer mayores detalles, a lo que se suma ahora los efectos de la autocensura de quienes sostenían las críticas.

    Bo Xilai fue cesado de todos sus cargos en marzo, entre ellas su alcaldía de Chongqing “por serias violaciones de la disciplina partidista” y la eventualidad de un gran escándalo de corrupción y muerte, que involucra incluso a su mujer. Al momento de su destitución, él venía  impulsando una campaña abierta —bastante inusual en China— para ser elegido en uno de los nueve puestos del Comité Permanente del Buró Político de China, máxima instancia de dirección en ese país y que será instalada dentro de unos meses por el XVIII Congreso del PCCh.

    En su campaña para lograrlo, publicitó de manera vistosa el desarrollo local en Chongqing, mostrando crecimiento económico, construcción de viviendas populares a precios accesibles, inclusión social y lucha contra la corrupción. Todo ello acompañado con emblemas, actos masivos y cánticos del más puro estilo de la Revolución Cultural maoísta de 1966.  Detrás de esta campaña había logrado alinear a parte de la denominada  nueva izquierda china, que intenta frenar el modelo de desarrollo actual de China, por lo que su destitución fue interpretada en muchos círculos como un golpe del oficialismo a la disidencia.

    Golpear la hierba para asustar las serpientes

    El revuelo por su caída, y los delitos imputados: personalismo, dobles actitudes e invocaciones neo maoístas, fueron la oportunidad para que las élites oficialistas aparecieran aplicándoles a sus partidarios la antiquísima estratagema china del da cao jingsheo “golpear la hierba para asustar a las serpientes”.

    El economista Fan Yangtan, pronostica que la nueva izquierda china, que lleva ya casi una década de ascenso sostenido en el debate local contra el neoliberalismo a ultranza, sufrirá un frenazo y tardará al menos tres años o más en reponerse del affaire Bo Xilai y su “Modelo Chongqing”.

    Uno de ellos, el economista Fan Yangtan, pronostica que la nueva izquierda china, que lleva ya casi una década de ascenso sostenido en el debate local contra el neoliberalismo a ultranza, sufrirá un frenazo y tardará al menos tres años o más en reponerse del affaire Bo Xilai y su “Modelo Chongqing”.

    Parece innegable que el golpe a Bo impactó por carambola a quienes buscaban, de manera algo ingenua, alguna guía para fomentar la justicia social en la República Popular China.

    Un ejemplo de ello es el docente e investigador de la Escuela de Política Pública y Administración de la Universidad Tsinghua de Beijing, Cui Zhiyuan. A los 51 años de edad, como muchos otros intelectuales de la nueva izquierda china, Cui tiene currículum sobresaliente: PhD en Ciencias Políticas en la Universidad de Chicago, profesor asistente en el MIT, profesor invitado en Harvard y Cornell, además de numerosas publicaciones en chino e inglés (www.cui-zy.cn).

    En Harvard, hizo amistad con el académico brasileño Roberto Mangabeira. Escribieron juntos un par de textos (1994 y 1997), reflejando interés teórico común en la búsqueda de instrumentos novedosos para un verdadero empoderamiento social de la democracia,  desafío principal de una izquierda humanizada contrapuesta a la izquierda recalcitrante según Mangabeira.

    Del dicho al hecho hay largo trecho, dice un refrán. A Mangabeira, el presidente Lula le creó en Brasil una Secretaría de Planeamiento a Largo Plazo en 2007, pero dos años después regresó a Harvard sin haber marcado hitos. Cui Zhiyuan buscó los suyos con Bo Xilai y asumió, en 2011, como director asistente en la Comisión de Chongqing para la Administración y Supervisión de Activos Estatales (CASAE). La reputación y honradez de Cui Zhiyuan no están en cuestión. Pero se equivocó si pretendía encontrar en la CASAE ubicación clave para estudiar de cerca el corazón de un sector público rentable, capaz de financiar el gasto gubernamental y el gasto social (tema de su tesis de doctorado en Chicago). Corren rumores de que dicha Comisión era en realidad un nido de avispas y que está siendo también investigada como parte del turbio entramado financiero que conectaba Chongqing con el holding de inversiones que con sede en Hong Kong construía el hermano de Bo Xilai.

    Las opiniones vertidas en esta sección comentarios son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial de El Mostrador.

    Quienes entran a revisar y leer estos comentarios deben tener presente que, no obstante el esfuerzo permanente que realiza El Mostrador para que no ocurra, pueden encontrar expresiones ofensivas o groseras, proferidas por personas que no han respetado el ambiente de respeto y tolerancia que es consustancial a la línea editorial de El Mostrador.