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Columnas

12 de julio de 2013

El nuevo Comando de Bachelet: del discurso de El Bosque a la tecnocracia y los fácticos

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Dr. y profesor universitario.

Hay un notorio contraste entre el discurso con que la candidata inauguró su campaña en El Bosque, oportunidad en que insistió en la necesidad de reformas estructurales para acabar con el Chile desigual, y los equipos que eligió para cumplir esa promesa. La reestructuración prometida además de dar cuenta de la incorporación del PC y el PDC, los partidos y las otras candidaturas de la primaria, se suponía, también, debían ser coherentes con los compromisos que allí se expresaron. Sin embargo, las señales apuntan en otro sentido. Y así como era esperable el triunfo de Michelle, su masividad y contundencia reforzó su papel caudillesco, en medio del páramo de los partidos, aminorado sólo por la presión de los fácticos de la Concertación quienes nunca dejaron de mover piezas en ese sentido. Pues bien, el equipo presentado parece que da cuenta de esas dos nuevas realidades.

Para los que creyeron el discurso del “algo en mí cambió”, algo debió remecerse la noche del 10 cuando se presentaron los nuevos rostros del bacheletismo, inicialmente planificada para la próxima semana. Al parecer dos hechos presionaron para adelantar el anuncio: el miércoles por la mañana, se difundió el reclamo del secretario general del PDC, Víctor Maldonado insistiendo en que el cupo VIII Costa era DC y que, suponíamos todos, el Gute había ‘gentilmente’ cedido a Escalona, lo que encendió las alertas de Alejandro Navarro: ¿Era ese el ardid de los socios Maldonado-Aleuy?; también esa misma mañana se hizo pública la renuncia de Orieta Rojas, esposa de Pepe Auth, al Comando y cuyas diferencias de opinión con el establishment del equipo se venían manifestando desde hace bastante tiempo. Antes que se abriera un nuevo foco interno de conflicto, “la líder sola” (que, por tanto, decide por sí misma) se apuró e hizo el anuncio.

Expansiva 2.0: la colusión programática

La mano personal de Bachelet se evidencia en que de los cerca de 80 miembros un 15 % proviene de Espacio Público, o Expansiva 2.0, donde dominan sin contrapeso, los neoliberales pro-Concertación. Ello se hace particularmente evidente en el equipo económico, cuyos integrantes han manifestado su oposición a una reforma fiscal profunda. Para muestra un botón: Engel, una de su cabezas, ya señaló que los gobiernos “no debían preocuparse de la estructura tributaria, sino del gasto público”, en esa misma línea recomendó “no volver al sistema de reparto” y no hace mucho, ante la pregunta de por qué se convenció de integrarse a la actividad pública, dio una respuesta escueta, pero clara: “En Chile, los economistas influyen más en el debate de las políticas públicas que en Estados Unidos”. Y como ese espacio está copado en la derecha, nada mejor que irse donde sus adversarios, en particular, cuando en ellos campean los fontaneros y charlatanes de todo tipo.

Se suponía, también, que en la línea del empoderamiento ciudadano, debía liderar este contenido una cara emblemática (“Hablamos de la letra chica que afecta a millones de consumidores”, dijo en El Bosque). Pues, no fue así (Alberto Arenas empleó su veto sobre los dirigentes de Conadecus), y por contraposición se designó a Aldo González en solitario lo que ya puso en alerta a las organizaciones del ramo pues, el economista tiene varias complicaciones: testificó en favor de Líder en un juicio, lo que le valió el reclamo del supermercado querellante; en pleno caso LAN emitió informes a favor de la empresa.

Allí es fácil, en especial si se tiene el visto bueno de la líder… y los fácticos. Y ello donde más se expresó fue en este equipo, los que pronto se transformaron en objeto de crítica: varios que apostaron por ella difieren rotundamente de la composición económica del elenco y se afirma que no son pocos los vinculados a los grupos de presión empresarial —los mismos que han estado en la mira de todos los chilenos—, como el economista Guillermo Larraín, ex superintendente de AFP que en junio, y en medio de la fuga masiva de afiliados de los fondos más riesgosos, criticó la actitud de los ciudadanos y se puso del lado de las AFP; del mismo René Cortázar, hombre muy cercano a Luksic (fue presidente del Canal 13), comprometido con los Matte y ex miembro del directorio de unas de las empresas de retail más cuestionadas por la opinión pública: La Polar, ya con una sanción y una investigación que le puede caer de rebote. La misma Javiera Blanco viene abandonando recién una fundación de los Edwards. Si hasta el mismo jefe programático está por eso en el ojo del huracán. Se critica que este equipo hará una reforma fiscal que tendrá efectos recién en el gobierno subsiguiente y que solo beneficiará a los 20 mil contribuyentes más ricos.

Educación: ¿Dónde está la comisión presidencial?

En 2006, la propia ex presidenta constituyó una comisión donde directamente designó a varios de los expertos en el área como Juan Eduardo García Huidobro, Cristián Bellei, Erika Himmel o Cristián Cox, entre otros, todos muy a tono con la demanda de la calle, aunque ninguno de ellos, están en presente su comando. Tampoco están los expertos de la Universidad de Chile, ni de la Católica, ni del Colegio de Profesores, ni los jesuitas que de estos temas saben. ¿Quién está entonces? Por cierto, Espacio Público y una fundación que preside Mario Waissbluth, y cuya especialidad parecen ser más bien los puntos de prensa. Y, de la demanda original de que los pobres no paguen pasaremos a otra donde los chilenos financiaremos, además, la de los ricos.

También el comando, era que no, huele mucho a pura metrópolis, y ya no sabemos si la presencia de Teo Valenzuela en el equipo de Descentralización se debe a su experticia, o a su pasado como vocero de Marco. Y llama la atención que en la agenda de cohesión territorial, el tema Mapuche no sea un titular. Y si no fuera por el compromiso de la construcción de universidades públicas en regiones y la elección del intendente, tal vez sería hasta un tema ausente. Qué decir de la temática ecológica, no hay ningún rostro emblemático con representación en el equipo de campaña.

Consumidores y el veto de Arenas

Se suponía, también, que en la línea del empoderamiento ciudadano, debía liderar este contenido una cara emblemática (“Hablamos de la letra chica que afecta a millones de consumidores”, dijo en El Bosque). Pues, no fue así (Alberto Arenas empleó su veto sobre los dirigentes de Conadecus), y por contraposición se designó a Aldo González en solitario lo que ya puso en alerta a las organizaciones del ramo pues, el economista tiene varias complicaciones: testificó en favor de Líder en un juicio, lo que le valió el reclamo del supermercado querellante; en pleno caso LAN emitió informes a favor de la empresa; y siendo parte de la Comisión Asesora Presidencial para la Defensa de la Libre Competencia, que instaló el ex ministro Longueira, cuestionó el rol de las organizaciones de consumidores en estos pleitos. En fin, más que esperar una propuesta, los consumidores parece que tendrán que precaverse.

¿Y la Nueva Mayoría política y social?

En el discurso en el Bosque, la candidata dijo cosas como: “Voy a trabajar para conducir el próximo gobierno: el primer gobierno de una nueva mayoría política y social que nos permita enfrentar la desigualdad y construir un Chile más inclusivo”. Al repasar en línea gruesa la reestructuración de su comando, parece que ese desafío está cuesta arriba. La partida la acaban de ganar los fácticos y allí dominan sin contrapesos, por ahora, neoliberales concertacionistas.

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