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9 de julio de 2009

Ministra Marigen Hornkhol habría efectuado llamados telefónicos para reintegrarlo al SAG

El despido “con elástico” que afectó al sobrino de la Presidenta Bachelet

Sebastián Jeria, fiscalizador del Servicio Agrícola y Ganadero, se peleó con su jefa directa. Fue amonestado y reubicado en la dirección regional del SAG. Luego se le cambió su calidad de funcionario -con los beneficios que implica- a la de "honorarios". Según fuentes del organismo, llamados de la ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, consiguieron que todo volviera a fojas cero. También, afirman, hubo contactos de la madre de la Mandataria, Ángela Jeria. Las acusaciones fueron negadas de manera tajante. Pero la resolución con el término del contrato del profesional fue "retirada" de Contraloría.

El sobrino de la Presidenta Michelle Bachelet, Sebastián Jeria, se desempeñaba hasta hace algunos meses como fiscalizador del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en la sección de Control Fronterizo del aeropuerto Arturo Merino Benítez. Eso, hasta que Jeria cuestionó a su jefa directa Ximena González un procedimiento de revisión estándar frente a los pasajeros que arribaban al terminal aéreo.

Algunos testigos dicen que Jeria actuó con falta de tino. Su superior Ximena González estimó el hecho de la mayor gravedad y lo denunció ante la directora regional, María Loreto Álvarez, no sin antes aplicarle una amonestación. Esta última, luego de escuchar los argumentos de Jeria, creyó la versión de González y se resolvió poner término al vínculo laboral en modalidad de contrata (que para los efectos reales le quita la calidad de un funcionario del SAG), siendo modificado con pago mensual “a honorarios”, cuestión que implicaba, según fuentes del organismo, un virtual despido en el corto plazo.

El documento de finalización del contrato de Jeria, al cual tuvo acceso El Mostrador, fue enviado por el SAG a Contraloría para toma de razón, con el timbre del director nacional (s) del SAG, Óscar Concha Díaz, militante PPD cercano al ministro de Obras Públicas Sergio Bitar.

La resolución del organismo fiscalizador aprobando la desvinculación de Jeria se dictó el 19 de junio con el Nº 421. Sin embargo, la resolución “Pónese término a contar de la tramitación”, permaneció en Contraloría por cerca de dos semanas.

Jeria, en tanto, fue reubicado en la dirección regional del SAG, mientras se cumplían las formalidades legales de su modificación contractual, sin que se realizara un sumario administrativo, como manda la lógica del “debido proceso”.

Teléfono rojo

En el SAG se aseveró que la ministra de Agricultura Marigen Hornkohl -superiora jerárquica de ese Servicio- hizo una llamada para impedir el término de contrato de Jeria y para que la resolución fuera retirada de inmediato del organismo fiscalizador, dirigido por Ramiro Mendoza.

El Departamento de Comunicaciones de la secretaría de Estado negó tajantemente esta versión. Según se indicó, Hornkhol desconocía los hechos consultados por este diario y jamás tomó el teléfono para intervenir. Sin embargo, el documento fue retirado de Contraloría para evitar que fuera tramitado en su totalidad.

Lazos de familia

Distintas fuentes del SAG aseguraron que también hubo gestiones para revertir la situación de parte de la madre de la Michelle Bachelet, Ángela Jeria, debido a los lazos familiares que la unen con el afectado, lo que no pudo ser confirmado oficialmente. En términos reales, Sebastián Jeria volvió a la modalidad de contrata de la cual fue removido, como si nada hubiera pasado, manteniendo los beneficios que eso representa.

La situación llegó a oídos de la Asociación de Funcionarios del SAG, la que pidió explicaciones a la superioridad del organismo, respecto a por qué no se siguieron las formalidades de una investigación administrativa para establecer formalmente los hechos, sin que hasta ahora hayan recibido respuesta, dijeron fuentes de la agrupación sindical.

Este medio intentó obtener una versión del propio Jeria, quien contestó el teléfono pero declinó referirse al tema indicando que existen instancias superiores para ello. Igual reacción tuvo su ex jefa Ximena González, al ser contactada en su oficina del aeropuerto.

“Mutuo acuerdo”

Al tratar de hablar con el director del SAG, Víctor Venegas, se indicó que se encontraba afectado por una enfermedad pasajera. De esta manera, fue el jefe de comunicaciones, Manuel Daniels, quien entregó la versión oficial. Daniels reconoció el “impasse” ocurrido entre Jeria y González. Bajándole el perfil, explicó que luego del altercado, hubo un común acuerdo entre ambos para que Jeria fuese reubicado en la dirección regional del SAG, y para modificar su vínculo laboral desde la contrata a honorarios.

En ese sentido, Daniels manifestó que efectivamente se dictó una resolución de término de relación contractual de Jeria con el organismo, para el solo efecto de cambiar de la calidad de funcionario a empleado.

“Se le trasladó desde el aeropuerto a la Dirección Regional. Ésta es una decisión administrativa. Al ser reubicado no había cupo en la contrata, pero en ese intertanto estuvo a honorarios, pero manteniendo el mismo sueldo”, ahondó.

-¿Pero nunca hubo un decreto que terminara su contrato?

-Al cambiar la modalidad de contrata debe existir un término de contrato, pero mantuvo la continuidad, pero con otras características de beneficios.

-¿Y cuál se su situación actual?

-El vuelve a la contrata.

-¿Se le hizo un proceso sumarial por el impasse con su jefa en el Aeropuerto?

-No, porque es una situación que trató él con la directora metropolitana. Conversaron y hubo mutuo acuerdo. Y finalmente se resolvió esto otro. Es decir, vuelve a su situación original.

El Mostrador trató de conversar con el presidente de la Asociación Nacional de funcionarios del SAG, René Arizmendi, pero nunca contestó los llamados.

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