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21 de agosto de 2012

Procesan a cuatro carabineros y cuatro militares por secuestro de estadounidense en 1985

El incidente ocurrió en las cercanías de la Colonia Dignidad. Pese a las evidencias reunidas por el juez Zepeda, los implicados no han confesado qué hicieron con el matemático extranjero.

Un juez especial procesó este martes a cuatro carabineros y cuatro militares por el secuestro calificado (desaparición) de un ciudadano estadounidense ocurrido a comienzos de 1985 en el sur del país, informaron fuentes judiciales.

La resolución, dictada por el juez Jorge Zepeda, se refiere a la desaparición de Boris Weisfeiler, un matemático estadounidense de origen ruso, cuyo rastro se perdió el 4 de enero de 1985, durante una excursión en el área oriental de la región del Maule.

El incidente ocurrió en las cercanías de la Colonia Dignidad. Tales sospechas apuntaban a que los jerarcas del enclave consideraron al excursionista “un espía judío”, pero la versión nunca pudo ser probada, ni siquiera cuando, ya en democracia, la Colonia Dignidad fue desarticulada y sus jefes procesados y condenados por diversos delitos.

Los procesados por el juez Zepeda fueron identificados como los suboficiales de Carabineros Jorge Andrés Cofré, jefe del retén “Los Robles”, Estorgio Soto y José Mauricio Arias; los subtenientes del Ejército Antonio Cortés y Luis Pardo, y los suboficiales de la misma institución Gabriel Díaz y Héctor Aedo, los siete como presuntos autores del secuestro.

En calidad de cómplice fue procesado el mayor de Carabineros Guillermo Fernández Catalán, en ese tiempo jefe de la comisaría de San Fabián de Alico, a quien los demás dieron cuenta de lo ocurrido. Ninguno de los implicados permanece aún en servicio activo.

Según el texto judicial, los carabineros de un retén fronterizo situado “El roble”, situado en el “Cajón del (río) Ñuble”, junto al límite con Argentina, advirtieron que un caminante con ropa tipo militar se desplazaba por el sector.

Los carabineros presumen un ingreso ilegal del desconocido al territorio chileno y se alarman debido a que la ropa tipo militar que vestía le daba “el aspecto de un extremista, tratando de entrar clandestinamente al país”, señala la resolución.

Por ello, los carabineros detuvieron a Boris Weisfeiler “y lo ocultaron”, tras lo cual “informaron engañosamente” a las autoridades que se trataba “de un extremista que presumiblemente habría muerto ahogado al intentar cruzar el cauce en la confluencia de los ríos Los Sauces y Ñuble”.

Precisa que en ese momento una patrulla del Ejército que se desplazaba por el sector, “entregó colaboración a los agentes policiales para privar ilegítimamente de libertad al estadounidense”.

“Los referidos uniformados, además de mantener privado de libertad sin causa legal al afectado mantienen una conducta persistente de ocultamiento hasta hoy, acerca de las circunstancias de la detención y del paradero de este ciudadano norteamericano, lo que determina en definitiva la desaparición forzada del mismo”, concluye el juez Zepeda al fundamentar los procesamientos.

El ex carabinero Estorgio Soto, que vive junto a su familia en la localidad de San Carlos, dijo hace algunos años que estaba “cansado de declarar” en el caso y que él no tenía duda alguna de que Weisfeiler se había ahogado.

“El gringo se ahogó no más, porque estaba muy hondo donde cruzó (el río)”, aseguró.

Pese a las evidencias reunidas por el juez Zepeda, los implicados no han confesado qué hicieron con el matemático estadounidense.

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