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    24 de Mayo de 2012

    La presión de La Moneda por el cupo del Poder Judicial en el Tribunal Constitucional

    Las mejores opciones son para Emilio Pfeffer y Nelson Pozo, mientras que los que corren con menos posibilidades serían los abogados Domingo Hernández, Ricardo Israel y Arturo Onfray.

    La elección del integrante del Tribunal Constitucional que le corresponde designar a la Corte Suprema se ha transformado en una dura pugna por el perfil de los dos candidatos con mayores opciones.

    Uno de ellos es Emilio Pfeffer, cercano a la UDI y de quien se dice es el candidato de La Moneda y es apoyado por el ala más conservadora y pro empresarial del Tribunal, favorable a composiciones corporativas que interpreten mejor la sensibilidad del poder político empresarial que gobierna al país; el otro, Nelson Pozo, quien es apoyado por los sectores más progresistas e institucionalistas, que intentan cuidar la independencia del Poder Judicial frente a La Moneda.

    Parte de esta disputa se ha visto el último tiempo en sentencias del máximo tribunal, por ejemplo una relativa a HidroAysén, en la cual algunos de los integrantes que rechazaron los recursos de los ambientalistas, tienen conflictos de intereses que terminaron en la Comisión de Ética de la Suprema. Generalmente, dicen fuentes cercanas al Poder judicial, tales casos y controversias siempre se dan entre jueces que no han hecho la carrera judicial completa o llegan luego de exitosas carreras de abogados corporativos al cargo, y aquellos que son de carrera o provienen de la docencia universitaria y llevan más años vinculados al Poder Judicial de manera directa, y en tal calidad han sido incorporados como integrantes de las cortes.

    En el presente caso, Emilio Pfeffer, quien es actualmente abogado integrante de la Corte Suprema, ha sido miembro del estudio “Pfeffer y Asociados”, ha litigado ante el Tribunal Constitucional como representante de Cruz Verde en el caso de colusión entre las farmacias, y es un destacado abogado en temas mineros, algunos de cuyos casos se encontrarían pendientes precisamente en el TC. Un familiar cercano suyo, además, ha estado involucrado de cerca en el actual litigio entre Codelco y Anglo American. La participación de Pfeffer en el caso colusión de las farmacias ha sido duramente comentado por varios miembros de la Corte Suprema.

    Nelson Pozo es el otro candidato con opciones, y tiene un perfil muy diferente. Más vinculado a la academia, como abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago y luego de la Suprema, ha tenido en años anteriores un notable desempeño en casos vinculados a los derechos humanos y es un reconocido penalista. Hasta comienzos de este año era abogado integrante de la Corte Suprema y en la última terna fue vetado por La Moneda y debió salir del Máximo Tribunal. Actualmente es profesor de Derecho Procesal y Penal en las universidades Católica (PUC), Andrés Bello y Católica Silva Henríquez.

    Desde la reforma del año 2005, el Tribunal Constitucional se trasformó en un mega tribunal, con amplias facultades incluso para conocer —lo que hasta esa fecha estaba radicado en la Corte Suprema— de los recursos de inaplicabilidad por inconstitucionalidad, lo que en actos sucesivos puede transformarse en facultad derogatoria de normas legales o administrativas.

    De ahí que la elección del sucesor de Enrique Navarro sea tan importante pues, además resolvería el virtual empate que hoy existe entre sus miembros, entre cinco miembros considerados conservadores y cinco de tendencia más liberal.

    Los otros candidatos sin mayores opciones, a menos que ocurriera un hecho muy excepcional, según los analistas, son el abogado Domingo Hernández, el abogado Ricardo Israel y Arturo Onfray.

     


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