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Sábado, 3 de diciembre de 2016Actualizado a las 10:39

La ciencia y el dolor de los romances de zoológicos

por 19 diciembre 2011

BBC Mundo
La ciencia y el dolor de los romances de zoológicos
Parecía una pareja formada en el cielo. Después de un cuidadoso proceso, dos gorilas procrearon una cría en un zoológico y todo parecía ir bien, pero el destino tenía otros planes.

Los biólogos de zoológicos usan análisis genéticos, estadísticas demográficas y de familiaridad para planear las vidas sexuales de los animales a su cargo. Su meta es evitar la reproducción incestuosa y producir crías saludables.

Pero a veces, incluso los mejores científicos y los cuidadores de zoológicos más atentos no pueden impedir una tragedia.

Parecían formar una buena pareja.

Él ya lucía un distinguido pelaje gris y a la edad de 22 años era un fornido, sano y efusivo padre de un joven hijo.

Ella era un poco más joven -16 años- pero quienes la conocían, pensaban que estaba lista para ser madre.

Y lo más crucial, el análisis por computadora mostraba que no compartían ancestros recientes, lo cual los hacía una buena pareja genética.

Así que, como en una historia de amor en Chicago, los cuidadores del zoológico juntaron a Kwan, un gorila macho plateado de las tierras bajas occidentales, y a Bana, una hembra recatada. Congeniaron y el 16 de noviembre Bana dio a luz una hembrita saludable.

Vidas sexuales administradas

"Kwan hizo un trabajo realmente bueno", dijo Maureen Leahy, conservadora de primates en el parque zoológico de Lincoln Park en Chicago, en una entrevista poco después del alumbramiento.

La cría, mostrada aquí en brazos de Bana, todavía no tenía nombre.

La cría, mostrada aquí en brazos de Bana, todavía no tenía nombre.

"Este romance realmente valió la pena".

El apareamiento de Kwan y Bana fue producto de un sofisticado plan de crianza ideado por un equipo de biólogos para asegurar la futura salud genética de la población de gorilas en Estados Unidos.

Los gorilas de las tierras bajas occidentales son apenas una de más de 300 especies de animales en zoológicos en todo el país cuyas vidas sexuales son cuidadosamente administradas por el Centro de Manejo de Población en el zoológico de Lincoln Park.

Especialistas en especies juegan a casamenteros con osos hormigueros, okapis, guacamayos azules y muchos otros, con más de 80,000 animales individuales sujetos a sus planes.

Como en internet

Es similar a las citas por internet, señaló Sarah Long, directora del centro.

"Usamos computadoras y bases de datos para juntar un macho y una hembra, y a veces para producir crías", dijo.

"No estamos consiguiendo nuevos animales salvajes. Ahora los zoológicos están más enfocados en preservar lo que tenemos".

El software de computadora que usan pondera el pedigrí de machos y hembras, en algunos casos hasta su pasado en la selva, para determinar si son una buena pareja genética.

Idealmente, desean dos animales, los genes de cuyos ancestros sean escasos entre la población; esto es, que tengan pocos parientes viviendo en zoológicos estadounidenses.

Otros factores incluyen las edades de las posibles parejas y la distancia entre ellos, y si un zoológico tiene los recursos para alimentar y cuidar a uno más.

"Veremos la edad de la jirafa. ¿Es valiosa o no?" pregunta Long.

"¿Queremos que se reproduzca? ¿Tiene la edad apropiada para eso? ¿Hay algún macho que pueda aparearse con ella y sea igualmente valioso? ¿Tiene él la edad apropiada?"

El año pasado, Bana vivía en un zoológico en Brookfield, Illinois, a unos 32 kilómetros.

En 52 zoológicos de todo el país habían 342 gorilas de las tierras bajas occidentales.

Pero Kwan estaba sexual y socialmente maduro... y cerca.

Los cuidadores del zoológico pensaban que Bana se adaptaría a la "comunidad" de gorilas hembras que ya vivían con Kwan y su hijo de seis años, Amare.

El romance arreglado entre los gorilas Bana y Kwan en el parque Zoológico de Lincoln en Chicago se asemeja a las citas por internet.

El romance arreglado entre los gorilas Bana y Kwan en el parque Zoológico de Lincoln en Chicago se asemeja a las citas por internet.

Ya establecida la pareja, Bana llegó al zoológico de Lincoln Park Zoo en un furgón climatizado.

Se la presentaron a Kwan y comenzó el coqueteo, con Bana contemplando con deseo a Kwan, con miradas sensuales de hasta una hora cada vez.

"Los mantuvimos con anticonceptivos orales para asegurarnos que ella se estableciera socialmente dentro del grupo antes de quedar preñada", agregó.

Incluso mientras estaba tomando la píldora, se excitaba y la pareja "sentía el deseo mutuo de aparearse", dijo Leahy.

Alumbramiento saludable

Mientras tanto, Bana se acomodaba en su papel de hembra de bajo rango en el grupo social. Eso solía implicar mantener su distancia de Kwan, el semental plateado en la cima de la jerarquía social.

Eventualmente, los cuidadores del zoológico decidieron que Bana estaba lista para ser mamá y le quitaron la píldora.

Después del nacimiento, Bana aprendió rápidamente a cuidar su cría.

Su estatus social se elevó, y comenzó a comer al lado de Kwan, quien reconoció a la cría como suya y la protegía cuando otros gorilas jugaban cerca.

Incluso los otros gorilas juveniles se mostraban curiosos de la recién nacida, relataba Leahy.

Pero entonces, en la mañana del 25 de noviembre, los encargados notaron que la cría lucía lánguida en los brazos de Bana y poco después se dieron cuenta que había muerto en la noche.

Una investigación posterior muestra que dejó de existir a causa de una fractura en el cráneo, pero los cuidadores del zoológico insisten en que no sufrió violencia.

Una necropsia no reveló más heridas, no se le había arrancado pelos, no tenía rasguños ni contusiones, y en todo lo demás la cría estaba completamente saludable.

"Esto fue accidental", afirmó Leahy.

De luto

Los cuidadores del zoológico dejaron que Bana se adaptara socialmente a su papel de bajo rango antes de quitarle la píldora.

Los cuidadores del zoológico dejaron que Bana se adaptara socialmente a su papel de bajo rango antes de quitarle la píldora.

Leahy agrega que la muerte de la cría no hizo nada para que los planificadores de la población piensen que el apareamiento de Bana y Kwan fuera un error.

"Bana estaba demostrando un comportamiento maternal completamente apropiado y el grupo social estaba demostrando un comportamiento completamente apropiado hacia un nuevo infante", señaló. "En mi libro, esas eran marcas de mi éxito".

Por ahora, los gorilas parecen estar de luto.

"El grupo como un todo definitivamente reconoció la pérdida de esta cría", dijo Leahy.

"Hubo muchas caricias y toqueteos gentiles de algunas de las hembras que, de otra manera, no necesariamente interactúan con Bana. El grupo completo realmente estuvo con ella varios días después de la muerte de su bebé. En lo concerniente al comportamiento, el grupo estaba un poco agotado".

Kwan y Bana siguen estando juntos, y Leahy espera que la historia tenga un final feliz.

"Continuaremos manteniendo su recomendación de apareamiento", expresó. En otras palabras: "Dejaremos que la naturaleza siga su curso".

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