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Francia deja de ser sexy para empresarios que huyen de las políticas de Hollande

por 4 diciembre, 2012

Francia deja de ser sexy para empresarios que huyen de las políticas de Hollande
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Jean-Émile Rosenblum, un empresario de comercio electrónico de 34 años, se va de Francia.

En momentos en que el gobierno del presidente François Hollande se dispone a votar este mes su primer presupuesto anual, que busca recaudar 24.400 millones de euros (US$31.700 millones) de impuestos adicionales, algunos de los empresarios y personas acaudaladas de Francia se dirigen a la salida.

Hollande instrumenta por lo menos una docena de nuevas medidas que afectan a empresas y particulares, entre ellas un impuesto de 75 por ciento a los ingresos de más de 1 millón de euros, a los efectos de reducir la brecha presupuestaria.

“Francia ya no es un lugar atractivo”, dijo Rosenblum, fundador y ex propietario de Pixmania, una firma de venta online de computadoras. “Para atraer y conservar empresas y empleos, hay que mostrar el mejor rostro, sobre todo en momentos económicos difíciles. Con tantos costos, impuestos y presión social, Francia me parece una anciana”.

Rosenblum –que dice que este mes abandonará Francia con su esposa y sus dos hijos para crear una nueva empresa en un país que no mencionó- se encuentra entre quienes huyen de una serie de gravámenes que anunció Hollande desde la elección del presidente socialista en mayo. Al impuesto de 75 por ciento a los ingresos de 1 millón de euros le siguieron nuevos gravámenes a los aumentos de capital, un aumento del impuesto a los ingresos y la riqueza, un incremento de los impuestos a la herencia y también un impuesto de salida a los empresarios que venden sus compañías.

El peso que suponen los impuestos genera una ola de partidas, dijo Philippe Kenel, un abogado impositivo en Ginebra de Python, Schifferli, Peter Associates.

Se duplican traslados

“Aún es imposible saber cuántas personas se van o se han ido, dado que nadie quiere publicidad”, dijo Kenel. “Pero la verdad es que este año he duplicado la cantidad de reubicaciones, que han experimentado un marcado aumento desde que Hollande anunció sus nuevas reglas fiscales en septiembre. Los jubilados se van a Suiza. Los empresarios van a Bélgica o a Londres”.

El gobierno trata de incrementar los ingresos por medio de impuestos a grandes compañías, emprendimientos de Internet y fortunas privadas para cumplir con su objetivo de déficit presupuestario de 3 por ciento del producto interno bruto el año próximo. Hollande, el primer presidente socialista de Francia desde 1995, ha instado a quienes “más tienen a dar muestras de patriotismo” en momentos económicos difíciles. Algunos franceses opinan que es demasiado.

“Los que se van ahorrarán tanto en impuestos que es imposible no irse”, dijo François de la Villardière, un político y empresario local que vendió a Publicis SA su participación en una compañía publicitaria que contribuyó a fundar. Se deshará de su residencia en París y su casa de vacaciones cerca del bosque de Rambouillet, en las afueras de la capital francesa, antes de trasladarse a algún lugar de Europa o las Américas.

“El nuevo sistema impositivo es una invitación del gobierno a violar la ley”, dijo de la Villardière. “No me opongo a pagar mi parte de la carga ni a ser ‘patriota’, como dice Hollande, pero cuando todo lo que se hace es pagar impuestos uno llega al límite”.

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