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Crítica de cine

Cultura - El Mostrador

Y por si aún no ha visto "Batman: el Caballero de la Noche asciende"...

por 10 agosto, 2012

Y por si aún no ha visto “Batman: el Caballero de la Noche asciende”…
La última entrega de la trilogía sobre el héroe de negro dirigida por Christopher Nolan es muy ambiciosa, pues busca ofrecer un cóctel crítico con demasiados tópicos como ingredientes: el desorden ideológico y social, el abuso de millonarios y poderosos, la codicia, el extraño vínculo entre las sociedades y sus héroes, el miedo a la muerte y otros más. El resultado no es del todo favorable, porque aflora un exceso de situaciones y de personajes con algo importante por hacer y decir. Aun así, su director ratifica la maestría en la narración y el montaje de películas de acción, pues la cinta contiene los necesarios golpes de efecto y espectaculares escenas para entretener durante más de dos horas y media. Si nos quedamos con esto, el cóctel es mucho más que digerible.
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Estamos en el 2012 y lo sucedido en años recientes ha instalado la desconfianza hacia el sistema financiero, donde los millonarios, con la complacencia y muchas veces la complicidad de los políticos, engañan a medio mundo, violan las endebles reglas y, aun viendo sus ganancias descender, continúan sonriendo. Injusticia, abuso y corrupción, a la orden del día.

Los demás, los hombres comunes, “el ciudadano de a pie” como le gusta decir a los políticos, estamos cada vez más escépticos. Incluso millones están “indignados”, saliendo a las calles a manifestar su rechazo a un modelo económico y social abusivo, desigual y enfocado en la riqueza antes que en el hombre.

Batman: el Caballero de la Noche asciende”, la última entrega de la trilogía acerca del héroe de negro dirigida por Christopher Nolan, se hace eco de la crisis, por lo que esta vez el villano invitado es Bane (Tom Hardy), un mercenario musculoso, de voz artificialmente profunda y enmascarado, y que provoca a los habitantes de Ciudad Gótica con un discurso que prende fácil: es hora de devolver la ciudad a su gente y castigar a ricos y poderosos; ante el abuso y la injusticia, la rebelión.

Bane no se queda en pequeñeces y, aun cuando es menos desconcertante que el Guasón, el villano de la película anterior, es mucho más extremo en sus acciones: él y su ejército de fanáticos hacen explotar diversos puntos de la ciudad, se toman la cárcel y liberan a los reos, establecen tribunales populares para castigar a millonarios, políticos y autoridades, y en definitiva se hacen del control de la metrópolis, sitiada y regida por un estado marcial. Y amenazada: si alguno de sus habitantes intenta abandonarla, Bane y sus secuaces detonarán el núcleo de fusión de neutrones desarrollado por una empresa de Bruce Wayne (Christian Bale) y ahora convertido en una bomba de tiempo a control remoto.

Para frenarlo no sirve la policía y entonces Batman (Christian Bale), retirado de las pistas en los últimos ochos años después de asumir la culpa por la muerte de Harvey Dent, el ex fiscal de distrito de Ciudad Gótica, vuelve a surgir como la única opción para salvar a la urbe y restablecer la paz.

De manera que la película, que nuevamente nos lleva a la lucha entre el bien y el mal, se enfrenta a su propia lucha: concentrarse en el discurso anti sistémico, en la crítica hacia el abuso y la injusticia del sistema financiero y de los poderosos, o bien en la “guerra” entre el héroe enmascarado y los buenos, como el propio Batman la llama, contra Bane y su ejército.

Las opciones narrativas no son excluyentes, porque una película de acción también puede ofrecer un acertado retrato social y de los mecanismos del poder y de la injusticia.

Pero una nueva entrega de “Batman” no pretenderá defraudar al estudio y los productores a cargo, y menos al gran público, por lo que no podemos esperar algo distinto a una cinta espectacular, con sorprendentes peripecias, entretenidas persecuciones y atractivos enfrentamientos. Christopher Nolan, de hecho, no escatima en el vértigo y el impacto de situaciones, escenas y planos: abundan las explosiones, Batman sufre varios aprietos para recuperarse una y otra vez, hay efectistas panorámicas y las vueltas de tuerca del guión son una constante.

Así, la película cumple a cabalidad con la entretención prometida.

Pero nada de eso justifica un metraje tan extenso: “Batman: el Caballero de la Noche asciende” dura más de dos horas y cuarenta minutos, y esto no pasa inadvertido porque hay muchos personajes con algo importante que hacer y decir —con motivaciones hasta filosóficas—, demasiadas peripecias, y tramas secundarias que si bien buscan proporcionar una cuota de sensibilidad, se advierten innecesarias: así sucede, por ejemplo, con la historia del orfanato, que no suma dramatismo ni suspenso de una forma original y que bien pudo ser sintetizada si se quería demostrar la dimensión filantrópica de  Bruce Wayne.

Esa intriga es sólo una muestra de las situaciones y diálogos introducidos para dar una mayor densidad narrativa al filme y revestirlo de un carácter más complejo que el de una simple película de acción. A ratos, incluso filosófico. Nada de malo en particular; el problema es que esos momentos no quedan bien resueltos, porque su expresión en el guión es algo simplona, como pasa en el instante en que Bane y quien lo protege exponen sus motivos.

Batman: el Caballero de la Noche asciende” peca de ambiciosa, pues aborda muchos tópicos, pero sin desarrollar ninguno a cabalidad o de manera creativa: la crisis ideológica y el caos social, el abuso de millonarios y poderosos, la codicia, la traición y la venganza, la relación entre las sociedades y sus héroes, el “eterno retorno” de la infancia, el miedo o no miedo a la muerte, la compleja personalidad de su protagonista... Un cóctel difícil de cuajar, porque contiene demasiados ingredientes, y que Christopher Nolan opta por hacer digerible a través de un ágil montaje, giros dramáticos y la espectacularidad de muchas escenas.

Si pensamos en esta cinta desde los múltiples propósitos narrativos y las ambiciones de su director, el saldo no es tan favorable. Pero si nos quedamos con la naturaleza más básica de una película como ésta, ni siquiera el largo metraje logra opacar el resultado: la entretención está asegurada.

Película: “Batman: el Caballero de la Noche asciende”. Año: 2012. Duración: 164 minutos. Dirección: Christopher Nolan. Reparto: Christian Bale, Tom Hardy, Marion Cotillard, Anne Hathaway, Gary Oldman, Joseph Gordon–Levitt, Michael Caine, Morgan Freeman. Todo espectador.

Trailer subtitulado:

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