Crítica de cine: “Los ocho más odiados”, el discreto encanto de los forajidos

El décimo largometraje de ficción del realizador estadounidense Quentin Tarantino -nominado a tres Globos de Oro 2016-, viene a manifestar una suerte de conjunción audiovisual de los principios estéticos que han inspirado su camino, desde la ya señera Perros de la calle (1992): plasticidad fílmica de la violencia delictiva, diálogos y narración cinética incardinadas a las directrices de un libreto notable, y el regreso a las ambientaciones reducidas y limitadas, acechadas por lo que sucede en el “fuera de campo”.