Los parches violentos no hacen más que aumentar la fractura

Las calles nos siguen mostrando lo que muchos centros de estudios e investigadores de las ciencias sociales venían señalando hace un tiempo: una olla a presión, cargada de malestares y malos tratos. Nadie pudo anticipar la fecha ni la forma, pero sí muchas y muchos se preguntaban cómo era posible que esta olla no reventara con el cóctel de ingredientes que llevaba dentro, mezcla a la que en términos genéricos se le daba una etiqueta: desigualdad.