La Constitución del 80 y el escándalo de la chilenidad

Pese a las numerosas reformas que se han hecho a la Constitución del 80, es escandaloso que siga estando vigente el artículo 22, que dice que los chilenos tienen el deber fundamental de contribuir a preservar “los valores esenciales de la tradición chilena”. Esta formulación que no es en absoluto ingenua. Se trata de un resabio odioso de un discurso de seguridad nacional y antimarxista que pretendía identificar al Estado con “los valores esenciales de la tradición chilena”. Este intento de amalgamar nación, Estado y Gobierno no solo buscaba forzar un marco excluyente de cohesión social, sino que fundamentalmente también hacer que quienes se opongan a “dicha forma de vida” aparezcan como oponiéndose, no a un Gobierno, ni siquiera al Estado, sino que al propio ser de la nación chilena.