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El lento y poco transparente cierre que le está dando el gobierno al histórico Centro de Investigación Minera

por 1 febrero, 2013

El lento y poco transparente cierre que le está dando el gobierno al histórico Centro de Investigación Minera
Creado hace 40 años, del CIMM casi no queda nada. Se vendió su principal activo y el terreno donde funcionaba. Además, aún no hay plan estratégico y Contraloría apunta a una falta de transparencia en sus operaciones.
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Penan las almas en el Centro de Investigación Minero Metalúrgico (CIMM). Creado hace 40 años al final del gobierno de Eduardo Frei Montalva con el objeto de ser un respaldo al desarrollo tecnológico del sector minero, la entidad contó en su origen con el apoyo de las empresas estatales Codelco y Enami, además del Instituto de Ingenieros en Mina de Chile (IIMCH), entre otros.

Hoy, la firma, cuna de numerosos expertos del rubro y de innovaciones productivas, está esfumándose. En enero de 2012, el gobierno concretó la venta de su mayor activo, CIMM T y S (Tecnología y Servicios) en $ 19.500 millones y en septiembre del mismo año enajenaron el terreno donde se ubicaba el edificio de la institución en el sector de Santa María de Manquehue, en Vitacura en otros $ 6.100 millones.

El objetivo del gobierno aún no está claro. Debían tener un plan estratégico para la firma en junio de 2012, pero hasta la fecha no hay nada. El presidente del CIMM, designado por el Presidente Sebastián Piñera, Felipe Montt, renunció en agosto de 2012 y unos días después lo hizo el director ejecutivo, Hector Leiva. Este último se llevó, de paso un bono de $ 39 millones (bruto).

Todo el proceso de desmantelamiento del antiguo CIMM fue abordado por una auditoría de la Contraloría General de la República, cuyo informe se conoció el lunes pasado. La investigación realiza diversos cuestionamientos a la gestión institucional, confirmándose numerosas dudas sobre la transparencia con que ha operado tras la venta de sus principales activos.

Desde su estreno, el gobierno mostró el camino que planeaban con el CIMM. Designó a Felipe Montt como presidente. Ex director de AFP en caso Chispas a fines de la década de los ’90, el directivo se unió al vicepresidente de la compañía también designado por el gobierno, Hernán Hochschild, ex timonel de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).

A 6 meses de asumido el gobierno en 2010, Montt anunció la venta de CIMM T&S, el principal activo del CIMM. El proceso se demoró más de lo pensado y terminó de concretarse en enero de 2012, cuando se firmó un acuerdo con la suiza SGS para traspasar la firma a cambio de $ 19.251 millones.

El compromiso de Montt fue preparar un plan estratégico para continuar la labor del CIMM, que trabaja principalmente en proyectos de investigación para Codelco, además de otras mineras privadas.

El monto inicial de la venta se redujo a $ 15.518 millones, debido a que el saldo fue destinado a un aumento de capital en T y S con el fin de implementar un plan de retención de trabajadores, como parte del acuerdo con SGS.

Del plan estratégico no hubo novedades. En enero de 2012 un nuevo informe de Contraloría puso de relieve la falta de planificación y el incumplimiento del consejo directivo que dirigía Montt.

El CIMM se comprometió a presentar un plan a más tardar en junio de ese año, donde definiera el destino de los recursos obtenidos del acuerdo con SGS.

En paralelo, Montt comenzaba a concretar el desmantelamiento del CIMM. A comienzos de mayo de 2012 inició la licitación del terreno en el cual operaba y que fue donado por Enami, ubicada en el sector residencial de Santa María de Manquehue.

Al igual que en el negocio con SGS, la venta del terreno fue liderada por LarraínVial y terminó siendo adjudicada a la constructora Moller y Pérez Cotapos el 11 de septiembre de 2012, en un proceso donde habrían ofertado cinco empresas, aunque nunca se conoció las ofertas presentadas ni el nombre de las compañías participantes.

Además, el precio distó largamente de las aspiraciones de Montt que pretendía recaudar US$ 25 millones por los 32 mil metros cuadrados de terreno. El ganador pagó sólo $ 6.100 millones, exactamente la mitad de lo que habían planificado.

Aun más, la cifra para el CIMM fue incluso menor, dado que el efecto financiero según informó a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), será de sólo $ 3.400 millones a $ 3.700 millones.

Así, de los US$ 55 millones que Montt aspiraba recaudar para mantener con vida el CIMM, hoy no existen más de US$ 40 millones.

Diez días antes, el director ejecutivo Hector Leiva había dejado su puesto, a solicitud del consejo directivo del CIMM, según informó la empresa a Contraloría en su último informe. Un mes antes había abandonado su puesto el propio Montt, por “motivos personales”.

La auditoría de Contraloría reveló que Leiva recibió un bono de $ 39 millones por la gestión de venta de CIMM T&S, beneficio cuestionado por Contraloría y que está siendo analizado en su legalidad por la división jurídica de la entidad. El pago fue autorizado en forma unánime por el consejo en febrero de 2012, el mismo equipo que le pidió su renuncia siete meses después sin explicitar los motivos a Contraloría.

El contralor cuestionó asimismo la falta de un plan estratégico del CIMM. Y es que, si bien Montt se había comprometido a tenerlo en junio, cuando se le consultó sobre el tema a la entidad (estando fuera Montt) en octubre de 2012, aún no había novedades.

La empresa solamente informó que tenía un plan a seis meses, que tenía 17 proyectos en estudio para financiar y que habría un plan de largo plazo aprobado el 5 de noviembre de 2012. Sin embargo, el CIMM no entregó ningún documento que acreditara esta información.

Con todo, en su respuesta el CIMM —ahora presidido por el vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Andrés Mc Lean— da luces del cambio radical que tendrá el CIMM tras la venta de su mayor activo y de las oficinas donde funcionaba, además del terreno donado por Enami.

“Se está redefiniendo el uso de los recursos provenientes de la venta de sus activos, analizándose entre las alternativas al efecto, la coordinación con centros de excelencia recién formados, fondos endowment (fondo de capitalización de recursos de donaciones y subvenciones) o la promoción directa de investigaciones mineras sobre la base de fondos concursables” indica el informe como respuesta del CIMM.

A juicio de Contraloría, el incumplimiento de la entidad choca de frente con los estatutos del CIMM, dado que el Consejo Directivo debe controlar y orientar la correcta inversión de los recursos financieros de Centro, conforme a su objeto, lo que en la especie, al tenor de lo observado en la materia, “no se estaría cumpliendo”.

Por ahora, el CIMM sólo destina los recursos obtenidos de las ventas de T&S y el terreno a depósitos a plazo. Apostados a distintos bancos hasta ahora han generado $ 428 millones en intereses.

Hoy las oficinas del CIMM ven pasar apenas una veintena de 20 funcionarios, quienes sólo cuentan las horas para el momento en que deban abandonar el edificio para su reemplazo por un proyecto inmobiliario. Varios de ellos, señalan fuentes conocedoras del CIMM, han ido emigrando del centro en busca de mejores oportunidades de trabajo, dada la incertidumbre en que se encuentra.

A mediados de año deberán abandonar las oficinas actuales, lo que implica dificultades dado el complejo equipamiento existente, que incluye un laboratorio geoquímico —único en la región— de más de US$ 1 millón, cuyo destino se desconoce.

El informe del contralor también da cuenta del extremo secretismo y ausencia de transparencia por parte de Mc Lean y su equipo. Desde que la nueva administración del CIMM asumió en 2010, la firma ha dado escasa información de su funcionamiento.

Hasta hoy no existe información  de la dieta que cobran los directivos ni lo que ganan sus principales ejecutivos, antecedente relevante dada la situación financiera de la compañía. El bono a Leiva es parte de esta situación y así se lo hizo ver la Contraloría al preguntar el porqué de dicha gratificación.

El CIMM tampoco tiene un área de control interno, lo que impide el resguardo correcto de los recursos que dispone.

La situación de indefinición del CIMM ha provocado diferencias importante entre los representantes del gobierno en el CIMM y los únicos del mundo privado, del IIMCH, quienes han presentado reiteradamente propuestas de plan estratégico, las que hasta ahora no han tenido frutos.

Incluso hay una carta enviada por el Instituto al ministro de Minería reclamando por esta situación y ofreciéndose a dar soluciones al respecto, misiva que nunca fue contestada. Al parecer, señalan fuentes bien informadas, el IIMCH se estaría resignando a jugar en la cancha rayada por el gobierno y limitarse a presentar proyectos para recibir financiamiento del CIMM.

Según han informado  las autoridades de CIMM el objetivo es aprovechar las capacidades de investigación del Centro para transformarse en una entidad de excelencia para realizar innovaciones en distintos ámbitos de la minería, como el uso eficiente del agua, tema que será dramático en los próximos años. Otro tema es la energía.

Sin embargo, de ese compromiso hasta ahora, dicen cercanos al CIMM, poco se conoce. Se pidió información tanto a Andrés Mc Lean, como al director ejecutivo Ricardo Silva, quienes no respondieron por estar de vacaciones. Silva salió hace varios días y regresa a comienzos de marzo, mientras la compañía camina irremediablemente a la desaparición.

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