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Destacado de la semana: La época dorada de la banca chilena podría estar llegando a su fin

por 8 diciembre, 2012

Destacado de la semana: La época dorada de la banca chilena podría estar llegando a su fin
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Hasta el año pasado, la industria bancaria chilena estaba pasando por una era dorada y era una de las más rentables en el mundo. Solamente entre 2010 y 2011 acumularon ganancias por casi US$ 7 mil millones.

Según un informe de Deutsch Bank, en Chile la banca registró un Retorno Sobre Patrimonio (ROE) de 26,7 % en 2011, la cifra más alta de América Latina y entre las 10 más altas del mundo. En tanto, comparativamente, el ROE en países como Alemania o Estados Unidos apenas se ubicará en rangos de 7 % a 9 %.

Un ejemplo es el caso de Santander Chile, el año pasado sus ganancias representaron casi el 8 % de las utilidades globales del banco español, a pesar de que en Chile tiene solo el 3% de las colocaciones del grupo.

El buen negocio que ha tenido en Chile se grafica en el nivel de rentabilidad del negocio en nuestro país. En 2011, el ROE (rentabilidad sobre el Patrimonio) de la operación chilena fue de 25,4 %, según su estado financiero, siendo la cifra más alta entre los principales negocios del gigante español. Lo ocurrido el año pasado, por cierto, no es casualidad, ya en 2010 el ROE de Santander Chile fue superior al 30 %, también el más alto del grupo. En 2009 obtuvo un ROE de 32,3 % y en 2008 —el año del descalabro financiero en el mundo— fue de casi 40 % (37,2 %). En ambos años, ninguna operación global de las que informa la matriz española superó el 30 %.

Caso parecido es el Banco de Chile, cuya rentabilidad en 2011 fue incluso superior a la del Santander. De acuerdo a la SBIF, el banco de los Luksic tuvo un ROE de 28,08 %.

Analistas explican el nivel de rentabilidad de la banca en Chile principalmente por su alto nivel de ganancias en el segmento personas (créditos de consumo, tarjetas de crédito, líneas de crédito, créditos hipotecarios, etc.). Señala que en el segmento corporativo los márgenes son menores, pues la competencia es realmente ardua y las empresas tienen mayor cantidad de alternativas para financiarse, no únicamente en Chile, sino en la región.

El años pasado casi la mitad de las utilidades de la banca provinieron de comisiones vinculadas al uso de tarjeta de debito y mantenimiento de cuentas corrientes con chequeras. Analistas han criticado el hecho que al contrario de las economías avanzados, que usan comisiones para poder bajar las tasas que cobra, los bancos chilenos las usan para aumentar las utilidades.

Otro factor de la alta rentabilidad de la banca chilena es la falta de competencia. Los cinco bancos más grandes otorgan casi el 80 % de todos los créditos del mercado.

Moody's califica al sistema bancario chileno como el más solido y más rentable dentro de los mercados emergentes, y cuya fortaleza es similar a muchas economías industrializadas.

Se vienen tiempos más complicados

Pero todo eso está cambiando y algunos analistas piensan que no es algo temporal. En los primeros nueve meses del año las utilidades de la banca cayeron 16 % y el ROE cayó a 14 %. En el tercer trimestre de este año, las utilidades de los 5 bancos más grandes cayeron un 11 %.

El BCI estimó que a agosto de 2012, la rentabilidad de banca chilena había caído a niveles no vistos desde la crisis suprime.

Así lo revela un reciente análisis del área de estudios de BCI, que calculó en 35 % la caída en doce meses de las ganancias de la industria en el trimestre móvil que cerró en agosto. Aun más, el banco indicó que la industria anotó una rentabilidad sobre patrimonio (ROE) de 10,6 % en agosto pasado, lo que la ubica en su peor momento desde la crisis de Lehman Brothers que estalló a fines de 2008 y que en los primeros meses de 2009 afectó los negocios de la banca.

Y si la pista para la industria se podría poner incluso más pesada: se viene más regulación, aumentará la fiscalización y se anticipa mayor competencia. Todos estos factores podrían resultar en que la la época dorada de la banca, en que la rentabilidad promedio de los 5 bancos más grandes alcanzaba regularmente el 25 % o más, está llegando a su fin.

La industria misma admite que el escenario está cambiando. La Asociación de Bancos estima que el próximo año los márgenes de crecimiento serán aun menores que el presente, y eso que la economía chilena está en medio de un boom.

El gerente de estudios, Leonardo Hernández, sostiene que este año el crecimiento de las colocaciones se enfrió y para el año próximo año se proyectan márgenes de crecimiento incluso menores.

Quizás el factor más importante será una mayor regulación. La Superintendencia de Banco e Instituciones Financieras (SBIF) está trabajando en una reforma a la Ley general de Bancos que los obligará a subir los niveles de capital.

Nueva Ley General de Bancos

Raphael Bergoeing, titular de la SBIF, dice que el principal foco será elevar los niveles que se usan para calcular el índice de Basilea, que actualmente es de 8 % Bergoeing argumenta que las actuales exigencias no asumen el riesgo de mercado y operacional.

En una entrevista reciente con el Diario Financiero, Bergoeing explicó lo que se viene. "En Basilea III, hay requerimientos mayores de capital, pero hay requisitos adicionales al riesgo de crédito, y que Chile podría asumir con rapidez. Lo primero que estamos proponiendo, y que es uno de los desafíos de la superintendencia para 2013, es subir la exigencia de patrimonio efectivo de 8 % a 10,5 %. Lo interesante es que además de relacionarse con Basilea III, es factible de aplicar porque los 24 bancos establecidos en Chile tienen un patrimonio por sobre el 10,5 %. Además, podemos agregar a estas exigencias el riesgo de mercado y operacional, de manera de avanzar en los otros dos nuevos riesgos que aparecen en Basilea III".

En una reciente presentación, el Director de Estrategia de Santander Chile, Raimundo Monge, admitió que un aumento en los requerimientos de capital resultaría en una menor capacidad de apalancamiento y tendría un impacto en rentabilidad. Uno de los resultados podría ser que el banco se vea obligado a reducir el dividendo. A septiembre 30, el capital base del banco era 10,6 %.

Analistas que siguen el sector estiman que el crecimiento en la colocación de créditos será débil y los ingresos por comisiones probablemente seguirán cayendo.

LarrainVial considera que cambios regulatorios serán un peso para las acciones 

Un informe de LarrainVial considera que los requisitos de Basilea III serán un peso sobre el valor de las acciones bancarias. En un informe emitido en octubre para sus clientes, la corredora resaltó que los potenciales cambios relacionados con Basilea III "implicarían una presión relevante sobre el valor de las acciones del sector bancario, dado que los posibles nuevos requerimientos exigidos implicarían aumentos de capital y/o reducciones en las entregas de dividendos de muchos actores de la industria".

Asimismo, el estudio observa que dependiendo del alcance de los cambios, estos "tendrían el potencial de afectar el crecimiento de la industria, dado lo cual los Bancos buscarían optimizar la utilización de capital enfocándose en activos más rentables"



Y también mencionó los riesgos políticos que conllevaría un cambio a la Ley General de Bancos, los cuales son un riesgo adicional para la industria.

En su documento, LarrainVial estima que los bancos que cuenten con una estructura de capital más fuerte y con una mayor rentabilidad se encontrarían en una posición más favorable, dado que contarán con la flexibilidad de elegir la forma de fortalecer su estructura. "A diferencia, los Bancos que no cumplan con estas características sólo podrían recurrir a aumentos de capital y/o pérdidas de participación de mercado. De esta forma, los Bancos más rentables mantendrían importantes ventajas competitivas respecto de aquellos de menor rentabilidad".

El más vulnerable de los 5 grandes sería Corpbanca. La corredora estima que dado que en los últimos años ha estado entregando el 100 % de sus utilidades en dividendos, el banco de grupo Saieh "se encuentra en una situación más desfavorable que sus comprables y esto lo podría obligar a un aumento de capital incluso en el escenario que disminuyese su entrega de dividendos a niveles del 30 %.

Para la Superintendencia de Bancos, el análisis de LarrainVial no es evidente: "En primer lugar, la estructura de capital de los bancos no es similar, observándose que algunos de ellos cumplirían sin dificultades los estándares de Basilea III. Sin embargo, hay algunos bancos que si tendrían que aumentar su base patrimonial", pero explica que habría un período de transición para que los bancos pudieran adaptarse a las nuevas exigencias en materia de suficiencia de capital.

Para la Asociación de Bancos, la banca está bien capitalizada, obtiene utilidades y "tiene buenas posibilidades de crecimiento, cosa que no ocurre en otras latitudes. Para poder materializar este crecimiento es que algunas instituciones han salido a levantar capital, cosa que logran hacer sin dificultad, porque el mercado está dispuesto a aportarlo", y subraya que el caso de Corpbanca es un claro ejemplo de ello "con una asociación estratégica con el brazo de inversiones del Banco Mundial (IFC)".

Nivel de apalancamiento

El economista Manuel Cruzat asegura que las medidas que tome la SBIF para cambiar la Ley de bancos son necesarias. En su opinión el sistema bancario chileno está muy apalancado y el sistema es vulnerable a un shock fuerte. "El sistema como está ahora no resistiría una crisis como la de 1982", enfatiza el economista.

A junio de este año la banca chilena la banca chilena tenía un nivel de apalancamiento en torno a 13, superior al de Estados Unidos, que es 8, e incluso a la de la afligida zona euro de 12.

Para el Banco Central, esto no es un problema. "Si bien es cierto que el apalancamiento de la banca en Chile es mayor al nivel actual de EEUU, está bastante por debajo del de las principales economías europeas. Cabe notar que el sistema financiero en EEUU ha experimentado profundas reformas desde la crisis subprime, y el desapalancamiento de la banca es un fenómeno bien conocido y reportado en varios informes internacionales. Aunque las medidas de estímulo fiscal han tenido por objetivo revitalizar el crédito, su impacto ha sido acotado".

Igualmente, en respuesta a nuestras preguntas, el BC expresó que de acuerdo a las pruebas de tensión que habitualmente efectúan y que publica semestralmente, "la banca en Chile mantiene niveles de solvencia que le permitirían enfrentar escenarios de riesgos severos".

A la pregunta si le preocupa caída en rentabilidad de la banca, el BC dijo que,si bien el ROE ha disminuido, "aún es alto comparado con otras economías, especialmente en los bancos de mayor tamaño, que mantienen economías de escala que los hacen mantener rentabilidades sobre el promedio", añadiendo que hay que considerar "que parte de la disminución del ROE está asociada a mayores provisiones, que no representan un deterioro material de la cartera, sino cambios o perfeccionamientos en modelos y resguardos frente a reversiones del ciclo".

El Central indicó que más que el nivel de rentabilidad en sí, debe estar atento a que los fundamentos del sistema bancario, entre ellos su gestión de riesgos y solvencia, "les permitan afrontar escenarios de estrés de manera favorable. Una nueva evaluación será entregada en el informe del segundo semestre del 2012".

Para el gremio bancario, la caída en rentabilidad no es necesariamente irreversible, explicando que "debe medirse corregida por el ciclo; hoy es más baja que en años anteriores, pero bien puede volver a aumentar en el mediano plazo si entramos en un ciclo expansivo de alto crecimiento".

Tampoco le preocupa los niveles de apalancamiento, ya que según ellos "debe medirse con los activos ajustados por riesgo, como sugiere el acuerdo de Basilea. Si se usa este indicador el sistema chileno muestra un nivel alrededor de 7 veces, lo que no corresponde a una industria demasiado apalancada".

Pero el nivel de apalancamiento y la caída en rentabilidad no son los únicos desafíos que enfrenta la banca. A esos dos problemas hay que agregarle la mayor fiscalización de la industria a través del Sernac Financiero, el proyecto de ley que reduce la Tasa Máxima Convencional (TMC) y la creación de un sistema de deuda consolidada.

El recorte de la TMC y el proyecto de deuda consolidada obligará a los bancos —en particular sus divisiones de consumo y la llamada banca retail (los bancos Falabella, París y Ripley)— a decidir si dejan de prestar a un grupo de clientes a los que hoy le cobran significativamente más caro que al resto, o los mantiene como sujetos de crédito pero asumiendo mayor riesgo (y por ende, mayores provisiones).

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