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La Polar: el "perdonazo" que negocia la firma a tres años del fraude

por 3 junio, 2014

La Polar: el
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Es un secreto a voces: acreedores de La Polar quieren un cambio de timón en la administración de la compañía. 

Han pasado casi tres años desde aquel 9 de junio de 2011, cuando el directorio informó a través de un hecho esencial que detectó prácticas en la cartera de crédito, que no habrían sido autorizadas por la mesa directiva. A raíz de ello se solicitó la renuncia del hasta entonces gerente de productos financieros, Julián Moreno y se definió crear una nueva gerencia de crédito.

Pero la bomba era de proporciones. No pasaron 24 horas y el hasta entonces presidente de la compañía, Pablo Alcalde, presentó su renuncia. Tres días después se confirmó la salida de la gerenta corporativa de administración, María Isabel Farah. 

Todos estos ex ejecutivos fueron formalizados e incluso pasaron un tiempo tras las rejas.   

La acción de la multitienda se desplomó, entremedio hubo un aumento de capital, pero La Polar sigue al debe en sus cifras.

Presidida por César Barros, actualmente la empresa está tratando de renegociar sus pasivos. Son más de US$800 millones las deudas de la empresa a pagar hasta el año 2032, lo que ha disparado sus costos financieros. Es decir, está trabajando para pagar sus acreencias, lo que no le permite tener ganancias y menos repartir dividendos.

Cambio de mando
Ayer la multitienda anunció que su gerente general, Patricio Lecaros, dejará la empresa. El ejecutivo llegó a la firma tras el fraude de las repactaciones unilaterales.

“Es absolutamente falso que alguien me haya pedido la salida de Patricio Lecaros. Y si alguien lo dice miente”, afirma el presidente de la compañía, César Barros.

Pese a esto, varias fuentes consultadas -ligadas a los acreedores de La Polar y a la propia compañía- afirman que hay descontento con la administración de la empresa: que los resultados exhibidos son malos y que la incursión en Colombia tuvo un pésimo final.

Pero la administración liderada por Barros celebra las mejoras en los números de la empresa. De hecho, al anunciar sus resultados del primer trimestre, la empresa detalló en un comunicado de prensa: “Continuando con la tendencia de crecimiento de trimestres anteriores, La Polar finalizó los primeros tres meses del año con un alza de 5% en las ventas Same Store Sales (SSS) y obtuvo un Ebitda negativo de US$3,3 millones, lo que representa una mejora de US$1,8 millón en comparación con igual periodo de 2013 y se traduce en un nuevo incremento en el indicador para los últimos 12 meses”.

Según explicó la compañía en el análisis razonado enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la mejora del Ebitda se debe principalmente al aumento de 40,3% en los ingresos financieros, que se explica por el sostenido crecimiento de la cartera y el mejor margen obtenido producto de una baja en la tasa de riesgo respecto al período enero-marzo de 2013. 

Siguen los peros. De acuerdo a una presentación realizada por la compañía en 2011 (Plan Aconcagua, que se lanzó tras el fraude), este año 2014 su filial en Colombia debía contar con 15 tiendas, equivalentes a 82.000 m2, y generar ventas por US$161 millones. Nada más lejos de la realidad: la operación se abortó y la empresa está cerrando todos sus locales en ese país.

Suma y sigue: para este año, se proyectaba que las ventas por metro cuadrado superarían las 10 UF por metro cuadrado. Durante el primer trimestre de 2014 la venta en UF/M2 alcanzó un 6,4, lo que significó un aumento de 3% respecto del mismo periodo del año anterior.

Ayer en un comunicado, César Barros dijo ante la salida de Lecaros, un reconocido ejecutivo de la industria del retail: “Es un hecho que esta gerencia ha logrado avances importantes e incuestionables en estos tres años, pero como he dicho antes, el trabajo para la recuperación total de La Polar, desde el punto en que la encontramos, no era, ni será, un tema de un sólo año, y en esta nueva etapa se requiere de énfasis distintos a los que fue necesario aplicar para sacar a la empresa de una quiebra inminente”.

El presidente de la compañía añadió: “El desafío inmediato no es sólo ajustar nuestra deuda a la realidad de la empresa -labor que ya hemos iniciado-, sino que también efectuar un importante ajuste a nuestra estructura corporativa y de gastos, para mejorar nuestra posición en una industria sumamente competitiva y enfrentar de mejor manera un escenario externo complejo, con una economía desacelerada y de contracción en el consumo interno. 

Negociaciones
Es en medio de este escenario en que la compañía busca un respiro de sus acreedores. El pasado 10 de abril, el directorio comunicó la decisión de iniciar un proceso de renegociación de la deuda financiera con los distintos acreedores.

La idea de la empresa es lograr un gran “perdonazo” y “sincerar” el nivel de la deuda. Se destaca que es imposible que la compañía pueda lograr un nuevo aumento de capital o que haya una oferta concreta de compra considerando el valor nominal de las acreencias de la compañía. Además, se ha ido consumiendo su patrimonio, lo que podría llevarlo a niveles negativos, lo que aleja las alternativas de nuevos financiamientos.

César Barros lo dijo en la carta a los accionistas de la compañía en la Memoria 2013: el mercado valoriza la deuda de La Polar en no más del 13% de su valor facial. “Eso -el veredicto del mercado- hay que llevarlo a la realidad, borrando una deuda que resulta inútil y perturbadora tanto para accionistas como para acreedores por igual”, sostuvo.

La administración de la compañía ya se reunió oficialmente con algunos de sus acreedores; se afirma que se está en el medio tiempo del primer tiempo de este partido.

Los bancos acreedores estarían analizando efectuar el “perdonazo”; y los acreedores no bancarios tiene dos opciones sobre la mesa: el “perdonazo” y el cambio de deuda por acciones. 

Para este nuevo proceso, la compañía contrató los servicios de BTG Pactual-Chile.

“Con esta estructura de deuda, La Polar es inviable; se tienen que sincerar los números de la empresa”, dice un ejecutivo que ha participado en las negociaciones entre la empresa y sus acreedores, los que se espera se profundicen en las próximas semanas. Tras esto, se abrirá un nuevo capítulo en la multitienda.

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