martes, 23 de octubre de 2018 Actualizado a las 12:17

Autor Imagen

La expansión urbana: ¿punto final?

por 7 enero, 2004

  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

La Cámara de Diputados se reunió en sesión especial el martes 9 de Diciembre de 2003 para decidir si apoyaba un Proyecto de Acuerdo, promovido por el PPD, que se le iba a enviar al Presidente de la República, consistente en congelar la expansión urbana, por sus características contrarias a las regiones y por el irregular recorrido que ha tenido su proceso.



Para tal fin, ese cuerpo colegiado escuchó la exposición del ministro Ravinet, cuyo razonamiento convenció a la cámara de que se iba a poner coto al crecimiento inorgánico derivado de las "parcelas de agrado". Así fue como evitó decirles que éstas son ilegales si se convierten en condominios habitacionales que, como han proliferado impunemente a lo largo del país, están tácitamente prohibidas en el territorio agrícola metropolitano. Lo anterior, por decisión de Edmundo Hermosilla, ministro de la Vivienda en ejercicio en 1994 -pero como el Minvu no fiscaliza, ahí están las famosas "parcelas de agrado", tan criticadas por el actual titular de este ministerio-.



En la Cámara, hasta los que se autocalifican de regionalistas apoyaron la depredación de las tierras agrícolas, las mejores del país, según el propio Ministro de Agricultura. Por estrecha mayoría se rechazó el Proyecto de Acuerdo (43 versus 35 y 7 abstenciones) y así se perdió la oportunidad de llevar al Parlamento -para su análisis democrático- esta materia de trascendencia nacional. Es decir, esos 43 legisladores renunciaron voluntariamente a ejercer sus potestades y en el PS el diputado Alejandro Navarro fue insultado y casi agredido por sus colegas porque quería transparentar la irreflexiva votación de aquelos que se pronunciaron.

Ese mismo día 9 de Diciembre en la tarde la Contraloría había, según anotaron algunos analistas, sucumbido a las presiones del Minvu y por ello tuvo que tomar razón de ese desacreditado acuerdo. En una operación relámpago el Diario Oficial publicó el jueves 11 de Diciembre la Resolución correspondiente. En ella se incorporan los Proyectos con Desarrollo Urbano Condicionado en el Título 8ÅŸ denominada Área Restringida o Excluida al Desarrollo Urbano (sic) del Plan Regulador Metropolitano de Santiago. ¿Cómo construir en un área en donde no se puede construir? ¿Será una simple desinteligencia esta evidente contradicción?



Está claro que esta modificación al instrumento normativo no significa todavía ningún cambio de uso del suelo de las 90.000 hectáreas definidas como "de interés silvoagropecuario", localizadas en 11 comunas periféricas, ya que los negocios en paños de 300 hectáreas se tratarán caso a caso con el Seremi de Vivienda, quien actuará como ventanilla única e interlocutor válido ante los titulares de los proyectos.



El primer paso a seguir, por cada uno de los beneficiados con este "regalo del cielo", será obtener unos informes previos favorables del Seremi de Agricultura, del Municipio correspondiente y del Seremi aludido en el párrafo anterior. Posteriormente el Consejo Regional (CORE) tendrá que darle curso a la modificación de uso de suelo, previa calificación ambiental de la Corema. Enseguida entra a operar en pleno el Seremi de Vivienda quien tiene la responsabilidad de elaborar un Estudio de Impacto Urbano en donde se contemplan las condiciones de zonificación, de equipamiento y otras, considerándose que los proyectos se pueden ejecutar por etapas en tiempo ilimitado (sic). La densidad promedio para cada proyecto es de 85 hab/ha. y el 30% de las viviendas deberán ser sociales, las que se enmarcarán en una densidad de 400 hab/ha.



También existe un Estudio de factibilidad del Seremi de Agricultura, en donde se señalan ciertas medidas de compensación, mitigación y/o reparación por los efectos de los emplazamientos de esos núcleos habitacionales y curiosamente también se "exigen" los Estudios de Impacto sobre el Sistema de Transporte Urbano (EISTU), a pesar de que el Tribunal Constitucional -a solicitud del sector inmobiliario- los declaró improcedentes hace 9 meses atrás por no estar regulados por ley. Recordemos que estos efímeros EISTU, elaborados por la Subsecretaría de Transportes, estuvieron reflejados en el Decreto Supremo NÅŸ 111 publicado en el Diario Oficial del 01/02/03 : buscaban internalizar los costos del crecimiento en la ciudad. (Ver nuestra columna "Bonito desafío para los parlamentarios" del 28/04/03).



Por otro lado se estableció que el estudio de Impacto Urbano perderá su vigencia, si el titular del proyecto no presenta la solicitud de permiso dentro de los 2 años y se dice que las obras de mitigación de impactos deberán ser completadas en el plazo de 5 años a partir del permiso de edificación. Si no se hacen, deberán ser garantizadas de acuerdo a la modalidad que el organismo competente señale. Discrecionalidad, podría protestar más de alguien.



Pero, ¿y aquí está la picardía del chileno?, si no se ejecutan los Desarrollos Urbanos Condicionados, inexplicablemente no se ordena que la modificación de uso de suelo se tiene que revertir, ya que no hubo intervención urbana. De ello se desprende que la sociedad propietaria del terreno "urbano condicionado", ex agrícola, lo mantiene con el nuevo uso de suelo ad infinitum . Es decir, con unos gastos iniciales y con algunas conversaciones a nivel autoridades, esa sociedad comercial ya obtuvo una graciosa plusvalía patrimonial que mejorará sus garantías en el sistema bancario. Meras sutilezas "técnicas".

Ninguno de los H. diputados que apoyaron el centralismo consultó al ministro Ravinet, cuando lo escuchaban en la Cámara, por qué -si los mentados Desarrollos Urbanos Condicionados son tan convenientes, como les aseguró en la sesión- no se implementan en todas las regiones del país.



¿Será que aquellos parlamentarios optaron por no molestar al ministro con preguntas estimadas complejas no se interesaron en examinar el fondo del asunto? ¿Cómo le explicarán a sus electores en la próxima contienda su silencio? ¿Apuestan a que todo se olvida? ¿Estaban muy apurados para terminar la sesión y dedicarse a materias particulares más interesantes? Ya es pasado.



En todo caso este asunto será dilucidado próximamente, cuando los tribunales de justicia fallen sobre varias situaciones irregulares que algunas organizaciones ciudadanas les darán a conocer en el transcurso de la segunda semana de Enero próximo. Esperamos que los parlamentarios que propusieron el fallido Proyecto de Acuerdo y que sí son coherentes con sus discursos políticos, se hagan parte en el juicio que viene.



En la Corte veremos quien tiene la razón.



Agrupación Defendamos la Ciudad


Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV