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La jugada maestra del portavoz de Wikileaks

por 3 agosto, 2012

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Ecuador dará a conocer su decisión acerca de la solicitud de “Asilo Político”, formulada por Julian Assange, portavoz y editor en jefe de Wikileaks, una vez finalizados los Juegos Olímpicos 2012 que en estos momentos se desarrollan en Londres. Assange fue detenido en esa ciudad en diciembre de 2010 luego que en agosto de ese año la justicia de Suecia emitiera dos órdenes de detención en su contra por acusaciones de “agresión sexual”, que principalmente aludían al hecho de mantener relaciones sexuales sin profiláctico, poniendo en riesgo la salud de las dos acusadoras.

La situación es muy singular, si consideramos que un mes antes Assange hacía noticia por publicar en su portal documentos secretos militares de EE.UU. en la guerra de Afganistán y otros tantos secretos diplomáticos que irritaron a moros y cristianos. En estas circunstancias, conviene entender por qué Assange buscó refugio en la embajada de Ecuador y por qué es posible que más temprano que tarde, sea trasladado a nuestro continente.

Es probable que todo haya comenzado luego de que Assange entrevistara al presidente de Ecuador, Rafael Correa, en su programa “El Mundo del Mañana”, emitido por Rusia Today en mayo de este año. Allí se produjo una gran empatía entre el entrevistado y el entrevistador; y por cierto, fue el único latinoamericano invitado a dicho programa. En ese momento Correa expresó su adhesión total a la divulgación de los cables diplomáticos que revelaron las prácticas de la embajada norteamericana para interceder en el nombramiento de autoridades policiales ubicados en puestos claves.

Es probable que todo haya comenzado luego de que Assange entrevistara al presidente de Ecuador, Rafael Correa, en su programa “El Mundo del Mañana”, emitido por Rusia Today en mayo de este año. Allí se produjo una gran empatía entre el entrevistado y el entrevistador; y por cierto, fue el único latinoamericano invitado a dicho programa. En ese momento Correa expresó su adhesión total a la divulgación de los cables diplomáticos que revelaron las prácticas de la embajada norteamericana para interceder en el nombramiento de autoridades policiales ubicados en puestos claves. Lo que posteriormente derivó en la eliminación del financiamiento que EE.UU. promovía en la institución policial.

Pocos días después de esa entrevista, en una maniobra estratégica, Assange se presentó el 19 de junio en la embajada de Ecuador en Londres solicitando “asilo político”, que es una figura más bien propia de los países latinoamericanos para quienes sean perseguidos por motivaciones políticas, también contemplada por España y Portugal. Lo que explica en cierto modo, que Assange haya optado por este recurso ante la inminente extradición a Suecia y que el juez Baltazar Garzón participe en la defensa de tan controvertido personaje, entendiendo que el fondo del asunto no es la acusación por el delito de violación o estupro, sino que es una cuestión política.

En este sentido, es preciso entender que el derecho de asilo diplomático para los perseguidos políticos no es una institución reconocida por el derecho internacional general de base consuetudinaria: es una práctica de base convencional y consuetudinaria que liga casi exclusivamente a los países latinoamericanos; es, por lo tanto, una costumbre de origen regional. A saber, en la VI Conferencia Interamericana reunida en La Habana en 1928, 21 repúblicas americanas suscribieron el Convenio sobre el Asilo en sus relaciones mutuas con los gobiernos de América, que consagró el “derecho de asilo” como un principio jurídico interamericano, según lo propuso el entonces presidente de la delegación cubana, Antonio Sánchez de Bustamante.

Dicho instrumento internacional estableció, en su artículo segundo, que el asilo solamente puede tener lugar para los delincuentes políticos, aspecto que fue complementado y aclarado en 1933 con ocasión de la VII Conferencia Internacional Americana, donde se suscribió en Montevideo la Convención sobre Asilo Político y se estableció, que la “calificación de la delincuencia política corresponde al Estado que presta el asilo”. A la fecha, este factor está plenamente vigente y reconocido por Naciones Unidas desde el momento en que establece el derecho de solicitar asilo. Por lo tanto, la estrategia de Assange, es simplemente notable y altamente factible de éxito.

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