En nombre de la conservación privada: la Patagonia sin vivientes

Las reglas del mercado no pueden permear los procesos de conservación. Este fenómeno es similar a cuando las industrias extractivas se autoproclaman como sustentables. La sustentabilidad jamás tendrá una oportunidad bajo las reglas del mercado, porque opera bajo la lógica de acumulación por desposesión. Tampoco lo es la conservación como negocio. Al contrario, se requieren estándares de conservación con enfoque de derechos humanos. Se requiere poner reglas claras –desde los territorios– sobre estos mercaderes y sus enredadas redes de influencia. Conservar árboles no tiene sentido. Lo que tiene sentido es crear las bases para que árboles y personas puedan vivir sus vidas. El resto es exclusión y desposesión.