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Asumen mayor simpatía de La Moneda por Golborne

Los temores de Allamand y su círculo para el consejo general de RN

por 1 junio, 2012

Los temores de Allamand y su círculo para el consejo general de RN
Aunque se ha hecho de todo para evitar una proclamación formal, en la tienda del titular de Defensa quieren hacerle sentir que es su candidato y que lo van a proteger cueste lo que cueste. Pero sin traspasar la línea, porque la mayoría entiende que aún no es el momento para que el ex senador deje el gabinete. De hecho, algunos admiten que el discurso abiertamente político que daría Andrés Allamand mañana, ya es una “provocación” para Piñera, quien ha dado instrucciones a los presidenciables de no participar en actividades de campaña.
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El Consejo General de Renovación Nacional de mañana sábado irremediablemente está generando un ambiente similar al que se vivía el 14 de mayo del 2005. En esa ocasión, esta instancia proclamó a Sebastián Piñera como su abanderado presidencial, haciendo caso omiso del compromiso adoptado con Joaquín Lavín. A la inversa, si bien esta vez se aspira a que el partido dé una señal clara de su respaldo a Andrés Allamand, sus máximos dirigentes han hecho todos los esfuerzos para evitar una proclamación formal, que obligue al ministro a dejar el gabinete.

De allí que, pese a que se harán todos los gestos necesarios para que quede claro en La Moneda que el titular de Defensa es la carta de la tienda para el 2014, se evitará cruzar la línea que pudiera provocar una reacción indeseada de parte del gobierno. Ello, porque la gran mayoría de RN coincide en que el ministerio es la plataforma que el ex senador aún necesita para hacer campaña y posicionar su discurso ante la opinión pública. Y de esa manera evitar que las cifras de popularidad que favorecen a Laurence Golborne en las encuestas se transformen en “intención de voto”. Porque eso dejaría a Allamand fuera de carrera y justificaría la viabilidad de la candidatura del ex ejecutivo si la candidata opositora es, finalmente, Michelle Bachelet.

Pero tan claro tienen en la directiva de Carlos Larraín que hay “cabezas calientes” que están ansiosas por proclamar al ministro este sábado, que el secretario general, Mario Desbordes, debió explicar ante el Consejo Regional Metropolitano de RN, el miércoles recién pasado, por qué no se hará. Según varios de los presentes en la cita, el dirigente habría señalado que “por los tiempos, no podemos nominar el sábado, como quisiéramos, a Andrés Allamand, pero vamos a hacer un voto político en que se va a establecer la primaria como mecanismo y tenemos que hacer sentir el cariño del partido a nuestro candidato”. Lo que fue interpretado por algunos como una señal clara de que “hay que echar abajo el hotel aplaudiendo, cuando entre el ministro”.

Un cercano a Andrés Allamand, plantea, por otra parte, que él “es el típico candidato que tiene que poner sus fichas en las campañas más que en las encuestas”, ya que —por el momento— el titular de Defensa “no necesita subir en las encuestas, sino más bien no bajar. Porque estos números le alcanzan para ser candidato en primarias y en primera vuelta. Algo similar a lo que pasa con Longueira. Pese a que él es mejor candidato, porque ha perdido en todas las encuestas y ganado todas sus campañas”, admite.

Esta semana, el debate en RN se ha centrado en el tema de la proclamación, o no, del candidato y cuán necesario es que se mantenga en el gabinete el mayor tiempo posible. O, si por el contrario, como lo ha planteado el propio timonel, habría que adelantar los plazos de la salida del gabinete de los presidenciables. Justamente, debido a que nadie duda del respaldo cerrado que Larraín le ha dado a Allamand, muchos tratan de encontrarle un significado a su postura de que los precandidatos deban dejar el gabinete lo antes posible. Ello, porque el primer y más cercano temor en el entorno del aspirante a La Moneda es que el gobierno definiera una salida anticipada, porque por el momento, “esta es la plataforma de Andrés para hacer campaña y tratar de contrarrestar el avance de Golborne”. Por lo mismo, se enviaron todas las señales necesarias al partido para que contenga a quienes —en un exceso de entusiasmo— imaginaban un escenario como el del 2005 con Piñera.

Intención de voto

En el entorno del candidato existe clara conciencia de la necesidad de dicha plataforma. Desde allí, a nadie le cabe duda o a casi nadie, que tiene una gran oportunidad de bloquear el crecimiento de su más duro adversario. Porque una de las dos más grandes preocupaciones, o derechamente temores, que enfrenta el candidato de RN y sus partidarios es que la alta popularidad de Golborne se replique en un crecimiento en las encuestas de intención de voto. Algo en lo que no le está yendo tan bien, según el último sondeo del Centro de Estudios Públicos (CEP), que muestra al titular de Obras Públicas muy por debajo de la ex Presidenta Michelle Bachelet, quien es percibida desde la derecha como la más probable candidata de la oposición. El 7 por ciento del ministro más popular del gabinete de Piñera contra el 51 por ciento de la ex mandataria, en una pregunta que implica definitivamente intención de voto, provocó un gran alivio en el entorno de Allamand. Porque estiman que es más fácil alcanzarlo en este escenario, donde el titular de Defensa obtuvo sólo un 2 por ciento de las menciones, que en el campo de la popularidad y los atributos blandos.

Ámbito en el cual —reconocen— es más difícil que el ministro de Defensa compita con el ex ejecutivo de Cencosud, por lo que ahí el objetivo de llegar a La Moneda o, por lo menos, a la primera vuelta “se pondría cuesta arriba, porque Golborne aparecería como más competitivo en intención de voto frente a Bachelet”.

Un cercano a Andrés Allamand, plantea, por otra parte, que él “es el típico candidato que tiene que poner sus fichas en las campañas más que en las encuestas”, ya que —por el momento— el titular de Defensa “no necesita subir en las encuestas, sino más bien no bajar. Porque estos números le alcanzan para ser candidato en primarias y en primera vuelta. Algo similar a lo que pasa con Longueira. Pese a que él es mejor candidato, porque ha perdido en todas las encuestas y ganado todas sus campañas”, admite. Y justifica la estrategia del ex timonel de RN, advirtiendo que “tiene que jugar una carta que no es fácil (al igual que Longueira): decir que su perfil es mejor que el de Golborne para los tiempos que vienen. Por trayectoria política y liderazgo en sus partidos. Porque llegado el momento, la Alianza va a tener que tomar una definición: si va a competir en su cancha o con alguien que la contraste”. La tesis de este experto es que el país ya no está para liderazgos como el de Golborne, “que es la Bachelet de la derecha”, sino que ahora va a exigir figuras con “perfil de estadista. Capaz de decir que ella hizo un mal gobierno, que el país es difícil de gobernar, que los movimientos sociales van a seguir y que es necesario alguien con carácter para enfrentarlos; que lo que queda de la Concertación se fue a la izquierda y que con este desorden, Bachelet no va a poder gobernar”.

El fantasma de Bachelet

Ello, porque el otro temor que ronda el entorno del candidato de Renovación es que, efectivamente, la ex mandataria opte por ser la abanderada de la oposición el 2014. En un escenario como ese, se estima que los partidarios de Golborne encontrarían la sustentación para forzar al sector hacia su candidatura, basándose en las encuestas de popularidad. Dado que “Golborne es el Bachelet de la derecha”, por contraste —afirma un cercano al ministro de Defensa—, se puede colocar a este último en la misma categoría del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar a la hora de encasillar a los candidatos presidenciales desde el regreso a la democracia.



De allí la importancia que los adherentes de Allamand le han dado a la realización de primarias abiertas en el sector, para definir quién será el que busque mantener el gobierno, tras Piñera. Aunque existen matices respecto del aporte de los partidos políticos a las candidaturas en un escenario de primarias, lo cierto es que todos coinciden en que es necesario conseguir que se establezca definitivamente que las primarias abiertas constituirán el mecanismo para designar al candidato presidencial del oficialismo, porque estiman que ellas disminuyen el riesgo que provocan los temores sobre la candidatura. En el círculo del titular de Defensa todos coinciden en que ello sólo le traería beneficios. Por lo pronto, lo legitima como candidato, dicen. También están quienes creen que el tener una estructura partidaria facilitaría hacer campaña, a diferencia de Golborne, y le haría más viable el triunfo, porque “ya hay una estructura más fácil de armar y poner en campaña. Aunque no es determinante, porque los militantes no deciden en términos de votos, sí ponen la mística”. Un adherente del titular de Defensa, incluso destaca que “una primaria disminuiría el peligro que significa que Allamand se estanque en las encuestas y no crezca en la intención de voto”. Sin embargo, también hay unos pocos que consideran que en un escenario de primarias presidenciales abiertas “los partidos valen cero”, ya que los que concurren a las urnas superan con mucho el número de militantes de los partidos que las convocan.

Según reconocen en RN, la idea de presionar para que se despeje lo antes posible el mecanismo de definición del candidato del sector, se debe a que existe el temor de que si Golborne “se despega en diciembre y sube considerablemente en las encuestas de intención de voto, los partidos opten por no hacer primarias y den por sentado que sólo él puede asegurar la continuidad del gobierno”. De allí la importancia que dan en Renovación al hecho de aprobar mañana un voto político que exija la realización de primarias en el oficialismo, con el que esperan forzar a sus socios de la UDI a participar. Esto, pues existe la convicción de que el candidato del gremialismo es Golborne y, en el entorno de Allamand, lo propio dicen del Ejecutivo, ya que están seguros que Piñera “tiene candidato y es evidente que es Golborne. Eso quedó claro cuando lo cambió a Obras Públicas”. De hecho en RN hay quienes creen que “esto ya está cortado” y que el ex timonel del partido está sólo dando una pelea “testimonial”.

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