miércoles, 13 de noviembre de 2019 Actualizado a las 01:54

El 'making off' del retroceso en las clasificatorias

Cómo partió el "vía crucis" de la selección chilena

por 18 octubre, 2012

Cómo partió el
Casi dos años después de la elección que sacó a Mayne-Nicholls de la ANFP y, en efecto dominó, a Marcelo Bielsa, no todos recuerdan que el actual escenario surgió de una pugna de poder con más rating que un "reality". Cuando hoy las críticas caen sobre Borghi y la selección, es imposible ignorar la batalla que involucró a empresarios con vínculos en partidos políticos. Tampoco el boomerang que golpeó a Piñera para siempre.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

“Este escenario actual no es responsabilidad de Sergio Jadue, este escenario actual lo creó… los ideólogos de este proyecto son los concesionarios de Colo Colo, Universidad Católica y Universidad de Chile”.

Las palabras son de Marcelo Bielsa en conferencia de despedida en febrero de 2011. Pero “el escenario actual” de hace más de un año, sigue siendo igual, e incluso peor. La Selección Chilena de Fútbol, después de la derrota del martes frente a Argentina, quedó fuera de la zona de clasificación al mundial de Brasil.

Aunque el martes pasado el equipo mostró uno de sus mejores partidos desde que lo conduce Claudio Borghi, el futuro es muy incierto. Una de las pocas cosas que está clara es que la Selección ya no es la marca altamente valorizada que era al momento de la partida de Bielsa y el dirigente que lo trajo Harold Mayne-Nicholls.

Los gigantes egoístas

La pugna entre los clubes grandes y la administración de Mayne-Nicholls no fue un asunto de días, sino de años y partió en 2009. En marzo de ese año comenzó todo en el restaurante Eladio. En el local de Avenida Ossa se juntaron representantes de los tres clubes más grandes, quienes no son otra cosa que importantes hombres de negocios, con vínculos también en la política.

Por el club de la Universidad Católica, que era presidido por Jaime Estévez, ex ministro de Lagos y hombre de los Luksic en el Banco de Chile, llegaron Jorge O’Ryan y Luis Felipe Gazitúa, este último ejecutivo histórico del grupo Matte, gestor de HidroAysén.

Por Colo Colo, uno de cuyos accionistas era el actual Presidente Sebastián Piñera y también Gabriel Ruiz Tagle, subsecretario de Deportes, asistió Guillermo Mackenna, sobrino de Jovino Novoa por parte de su esposa María Angélica Mackenna.

En representación de la Universidad de Chile llegaron José Yuraszeck, vinculado a la UDI y ampliamente conocido (y multado) después del “Caso Chispas”. Yuraszeck llegó acompañado del entonces presidente del club, Federico Valdés. El actual rector de la Universidad del Desarrollo, también relacionado con la UDI. De hecho, Valdés fue uno de los “samuráis” de Lavín en su última campaña presidencial. Lavín aunque no estuvo en la cita donde se fraguó la oposición a Mayne-Nicholls, es accionista de Wanderers, y en ese momento integraba el directorio de la institución que estuvo entre los disidentes.

La primera cita fue en el Eladio, pero después el grupo se cambió al restaurante Santabrasa, propiedad de Antonio Bloise, el presidente de Everton que iba a ser el primero en aparecer públicamente como la oposición a Mayne-Nicholls, levantando una lista que finalmente no prosperó.

Los encuentros en la parrillada a principios de 2009 no eran un peligro todavía para la continuidad de Mayne-Nicholls, pero sí la prueba de que los planes venían desde mucho antes que se hiciera pública la fractura en la ANFP.

En ese entonces, el motivo era uno solo: plata. Los excedentes que por primera vez empezaba a generar el CDF y que Mayne-Nicholls quería repartir en partes iguales entre todos los clubes. Para esa época ese dinero en cifras alcanzaba a los US$ 28 millones, monto que con el tiempo ha ido en aumento.

Al año siguiente, Mayne-Nicholls aunque no logra la repartición de ese dinero, sí levanta un acuerdo que no favorece del todo a los grandes, y de paso demuestra que la oposición no logrará mucho, porque es él quien tiene el poder. Finalmente la repartición queda así: un 28 % para los clubes “grandes”, un 57 % para el resto de la Primera A y los 14 de la serie B quedan con el 18 %. Este acuerdo tendrá vencimiento el 2015.

 Bielsa, la excusa perfecta

Lo que estuvo lejos de extinguirse fue la inquina de los tres grandes contra la directiva de Mayne-Nicholls, según el propio Federico Valdés porque “no estaba de acuerdo con que fuera un dictador constitucional en la ANFP”, afirmó hace algunos meses, en referencia al periodista antofagastino apodado por otros “El Chávez de la ANFP”, cuyo estilo llegó a incomodar incluso a los ocupantes de La Moneda.

Aunque es un secreto a voces que el verdadero poder dentro de la ANFP lo detenta José Yuraszeck, lo que incluye una charla diaria con Sergio Jadue, quien aparte de los US$ 6 mil que gana como presidente de la ANFP, recibiría una asignación extra. Al menos, la prueba de que Yuraszeck tiene poder ocurrió antes del partido contra Colombia, cuando Claudio Borghi pidió que cuatro jugadores de la U se integraran al plantel igual que el resto.

Las fricciones con el ejecutivo empezaron sutilmente. Cuando el equipo de Chile partió a Sudáfrica a comienzos de junio de 2010, llamó la atención el frío saludo entre Marcelo Bielsa y el Presidente Sebastián Piñera.

Luego, cuando el equipo estaba aún en Sudáfrica y ya eliminado, Piñera anuncia que espera a la selección en La Moneda. Al día siguiente, Harold Mayne-Nicholls prende el fuego contestando: “Prefiero que las invitaciones sean directamente y no por terceros. Es un tema a estudiar por la programación que tienen los jugadores de sus vacaciones”.

Y el encuentro en La Moneda, entre Piñera y Bielsa marcaría un punto de inflexión o, por lo menos, abonaría mucho el terreno para la oposición a Mayne-Nicholls, que no había desaparecido.

Otra vez el saludo entre el Presidente y el popular entrenador fue frío. En efecto, mientras Piñera vio los partidos con los afectados por el terremoto, la ANFP le cursó una invitación especial a Bachelet.

En dicha ocasión, en julio de 2010, respondieron desde la hija de Piñera, Magdalena —quien en Twitter dijo que Bielsa era “mal educado”— hasta la entonces vocera de Gobierno. “Cada uno es responsable de sus propios actos, por lo tanto, que la gente saque sus propias conclusiones. Sin embargo, no hay que olvidar que el Presidente Sebastián Piñera es el Presidente de todos los chilenos”, declaró Ena Von Baer.

En los meses que siguieron entre julio y noviembre de 2010, quienes operaron para sacar a Mayne-Nicholls y a Bielsa, apretaron el acelerador para levantar una lista disidente.

“A Gaspar Goycolea, presidente de San Luis de Quillota, le ofrecieron la vicepresidencia de la ANFP; al timonel de Deportes La Serena, Mauricio Etcheverry, que estaba con nosotros, la gerencia de la Selección”, contó en esa época a El Mostrador un dirigente cercano a Mayne-Nicholls.

La misma fuente asegura que “José Yuraszeck llamó a Roberto de Andraca (presidente de la CAP, socia principal de Huachipato) para presionar que votara por ellos, pero él dejó en libertad de acción a la gente del equipo”.

A fines de octubre, mientras Mayne-Nicholls estaba en Zurich, la lista opositora se presentó con el apoyo de 13 clubes, que representaban los 26 votos necesarios para sacar a Mayne-Nicholls. Los mismos que en 2006 lo habían llevado a la presidencia.

El asunto pendiente era conservar a Marcelo Bielsa en la dirección técnica. Pero el rosarino en la conferencia de prensa antes de partir de vacaciones y antes de las elecciones, fue explícito en que no trabajaría con Jorge Segovia, el presidente de Unión Española que encabezaba la lista y que finalmente fue electo.

Entra Yuraszeck

Sin embargo, Segovia, el dueño de la Universidad SEK, debió inhabilitarse porque el reglamento prohíbe que los dirigentes tengan negocios entre los clubes y sus empresas. En su caso, SEK era el sponsor en la camiseta de Unión Española.

Ahí surge la figura de Sergio Jadue, presidente de un club pequeño, Unión La Calera, en representación de Tomás Serrano, su dueño, un corredor de Bolsa condenado por estafa. Misma acusación que pesaba contra Jadue por un lío de US$ 10 mil con el representante de un jugador. Todo esto, al momento de asumir la presidencia.

Sin embargo, nada de eso importó. Bielsa se fue, Jadue se convirtió en presidente y Jorge Segovia en su mano derecha.

Aunque es un secreto a voces que el verdadero poder dentro de la ANFP lo detenta José Yuraszeck, lo que incluye una charla diaria con Sergio Jadue, quien aparte de los US$ 6 mil que gana como presidente de la ANFP, recibiría una asignación extra. Al menos la prueba de que Yuraszeck tiene poder ocurrió antes del partido contra Colombia, cuando Claudio Borghi pidió que cuatro jugadores de la U se integraran al plantel igual que el resto.

Pero Yuraszeck presidente de la "U" dijo que existía un acuerdo para que fuese un día después. Cosa que el presidente de la ANFP negó. Sin embargo, la discrepancia duró sólo 24 horas y la relación volvió a ser como antes.

Justo cuando se anunció la derrota de Mayne Nicholls, el presidente Piñera anunció estadios remodelados para Wanderers y Everton dos de los clubes que fueron oposición. Ello levantó las suspicacias nuevamente sobre una intervención política en la elección.

El factor Bianchi

Al día siguiente de los comicios, el periodista Felipe Bianchi afirmó en su programa de radio Universo que “me constan los llamados del Presidente Sebastián Piñera, me constan los llamados de Gabriel Ruiz-Tagle, me consta absolutamente la articulación que se hizo desde La Moneda para que hubiera una lista contraria a Harold Mayne-Nicholls para que saliera de la ANFP

A pesar de que la duda resurge en situaciones como la de este martes, cuando la afición evoca a Bielsa, tanto que la asesora presidencial Fernanda Otero calificó en su cuenta de Twitter como una “bajeza” involucrar a Piñera, la verdadera participación o no de La Moneda no se ha aclarado hasta ahora. Ello, aunque Bianchi aseguró estar dispuesto a ir a tribunales.

Lo cierto es que el tema pesa en las encuestas. En octubre de 2010 Piñera tuvo su peak de 63 % de apoyo según Adimark. En noviembre se realizaron las elecciones en la ANFP y la tensión no abandonó La Moneda. Piñera bajó 13 puntos y no ha vuelto a remontar.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV