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Puesta en escena resultó de acuerdo a la pauta previa

La Moneda saca cuentas alegres por operación comunicacional para primera semana de La Haya

por 6 diciembre, 2012

La Moneda saca cuentas alegres por operación comunicacional para primera semana de La Haya
Nada de lo que se ha hecho o cómo se ha hecho estos días en el gobierno ha sido al azar, incluso la imagen de ayer en la capilla. Es que uno de los grandes objetivos —comentan en Palacio— era “bajar” las expectativas del resultado para Chile en La Haya, discurso positivo el que se incurrió hasta no hace mucho y “neutralizar” la idea de que este juicio “sea una carrera corrida para nuestro país”.
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Como nunca o mejor dicho, como no se veía hace mucho rato, en Palacio no ocultan la satisfacción porque el ordenamiento comunicacional que definió el gobierno para sortear las jornadas de alegatos de Perú y Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) les ha funcionado a pedir de boca, sin errores, desbordes ni salidas de libreto. Eso sí, como una ayuda extra no le viene mal a nadie, en la víspera que los agentes chilenos comiencen su exposición en Holanda, en La Moneda —desde el Presidente Sebastián Piñera para abajo— literalmente “rezaron” para que los expertos y juristas se “iluminen” estos días.

Luego de dos días “enclaustrado” en su despacho del segundo piso de Palacio, Piñera ayer —y justo el día que se produjo un receso en las jornadas de alegatos en la Haya— se dejó ver en una actividad pública: la entrega de una reliquia de Sor Teresita a la capilla de La Moneda. En la misa, a la que asistió junto a su esposa, Cecilia Morel, también participaron algunos ministros como Cristián Larroulet (canciller subrogante), de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, y de Minería, Hernán de Solminihac, y al final, se rezó un Ave María por la delegación en Holanda que hoy comienza a exponer los argumentos de Chile ante la demanda peruana.

Nada de lo que se ha hecho o cómo se ha hecho estos días en el gobierno ha sido al azar, incluso la imagen de ayer en la capilla. Es que uno de los grandes objetivos —comentan en La Moneda— esta semana era “bajar” las expectativas del resultado para Chile en La Haya, discurso positivo en el que se incurrió hasta no hace mucho y “neutralizar” la idea de que este juicio “es una carrera corrida para nuestro país”.

En ese sentido, las señales que se han dado estos días apuntaban a proyectar la imagen de un Presidente con “control” y “liderazgo”, con “manejo y conocimiento absoluto” del diferendo limítrofe. Ahí la razón de la imagen oficial de esta semana con los mapas desplegados en la mesa del salón donde siguió los alegatos peruanos, lápiz en mano, carpetas con los antecedentes del caso, acompañado del canciller Alfredo Moreno, el hombre fuerte del gabinete, Andrés Chadwick y la vocera, Cecilia Pérez.

Ayer se vio a Piñera pero no se pronunció. No lo hace desde el domingo en la noche en el programa Tolerancia Cero, instancia de la que en Palacio aseguran que demostró “aplomo”, “seguridad” y que logró “transmitir confianza”.

Ese día Piñera declaró que Chile había cometido “errores anteriores” en el manejo del problema limítrofe con Perú, lo que desató la ira en sectores de la oposición, que anotó el hecho como un intento por deslindar en la diplomacia concertacionista un posible fallo adverso.

En la oposición estaban seguros que no había sido una salida de libreto ni otra “piñericosa” propia del mandatario. No se equivocaron. En La Moneda comentaron que lejos de exponerse, esa frase tuvo la intención clara de marcar una “continuidad” en el tema con los gobiernos anteriores y recalcar que en el pasado efectivamente se cometieron errores que llevaron a la situación actual.

Sobre ese punto, cabe precisar —y así lo reconocen en el oficialismo— que hay conciencia de las dos grandes críticas internas de la Alianza sobre el manejo del tema de La Haya: lo que se ha denominado “la cancillería comercial de Moreno”, por privilegiar el criterio económico en la relación bilateral, y el excesivo “encapsulamiento” con que el ministro de Relaciones Exteriores llevó el tema hasta ahora, dejando a todos los otros posibles actores en el gobierno afuera.

Las riendas     

En Palacio precisan que efectivamente han alineado las críticas internas, al menos públicamente. En ese sentido, ha sido evidente cómo se han alineado todas las vocerías, tanto en Santiago como en Holanda, para mantener un mismo discurso y el control desde la presidencia de lo que es la “voz” de Chile estos días.

Las señales que se han dado estos días apuntaban a proyectar la imagen de un Presidente con “control” y “liderazgo”, con “manejo y conocimiento absoluto” del diferendo limítrofe. Ahí la razón de la imagen oficial de esta semana con los mapas desplegados en la mesa del salón donde siguió los alegatos peruanos, lápiz en mano, carpetas con los antecedentes del caso, acompañado del canciller Alfredo Moreno, el hombre fuerte del gabinete, Andrés Chadwick y la vocera, Cecilia Pérez.

Un sinfín de reuniones entre la Segegob, Secom, segundo piso, Presidencia y Cancillería definió el esquema al que se han apegado rigurosamente esta semana en el gobierno. El criterio es que el liderazgo lo lleva Piñera y el resto del gobierno sigue su pauta y directrices, algo así es lo que se quiso mostrar ayer en la video conferencia de la tarde que tuvo el Presidente con Moreno y los agentes chilenos encabezados por Alberto Van Klaveren para dar una última revisión a la presentación nacional.

El Presidente hablará sólo en el momento necesario y ahora que comienza la exposición de los argumentos chilenos, se evalúa aún que esa instancia sea hoy o mañana. Lo que sí está zanjado es que el lunes viaje al norte, puntualmente a Antofagasta, como una señal similar a la que se dio a principios de esta semana con la presencia de Larroulet en Arica.



Al respecto, el ministro dijo que la señal fue “mostrar el compromiso de este gobierno con la región de Arica y Parinacota, una zona estratégica geopolíticamente hablando” y destacó que era importante dar “esa señal precisamente en los días que se producían los alegatos en La Haya por parte de la defensa peruana, que en ese momento daba la importancia a esa región”. Una frase que tampoco fue casual, sino que la dio en su calidad de Canciller (s) por los días que Moreno se encuentre en La Haya.

Si Larroulet adquirirá mayor protagonismo estos días hasta el regreso de Moreno, se definió que Chadwick mantenga un cauteloso silencio. De hecho, casi todos los días ha derivado a Moreno las respuestas sobre La Haya y se limitó a descartar cualquier indicio de conflicto o tensión con los peruanos residentes en Chile en estos días.

La vocera ha acompañado a Piñera a seguir cada alegato y es quien ha dado respuestas generales, calcadas a las opiniones de Moreno y de Van Klaveren. Desde un principio se dijo en Palacio que se harían varias vocerías pero que en términos de contenidos, se advirtió, no se profundizaría mucho, para no adelantar los argumentos de Chile en su exposición ni los de la dúplica que le corresponde la próxima semana.

Dicen que para la próxima semana se afinarán y acomodarán algunos aspectos de la estrategia, dependiendo del balance de esta semana y de la réplica peruana. Agregan que todavía no se resuelve si el viernes, que en hora chilena el alegato comienza a las 6 de la mañana, el Presidente lo seguirá desde su casa o en La Moneda con sus ministros y mapas en mano nuevamente.

Lo que sí está claro es que en la Casa de Gobierno aseguran que el diseño “más que bien, ha funcionado muy bien” y que como ordenamiento comunicacional, “ha sido un éxito, igual que el hito de los 33 mineros”.

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