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Parlamentarios aseguran que el SIMCE es una fuente de agobio y lucro que acabará con la educación pública

por 18 diciembre, 2014

Parlamentarios aseguran que el SIMCE es una fuente de agobio y lucro que acabará con la educación pública
Ex dirigentes estudiantiles, personeros de la Nueva Mayoría e independientes firmaron una carta que expresa la intención de terminar con el SIMCE, "se requieren voluntades políticas para modificar los vínculos legales del SIMCE con los procesos de destrucción de la educación pública y des-profesionalización docente", aseguraron los parlamentarios.
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Un grupo de parlamentarios de la Nueva Mayoría, independientes y ex dirigentes estudiantiles –17 en total, 6 senadores y 11 diputados– enviaron una carta que expresa la voluntad de hacer cambios al SIMCE.

"Hoy, el SIMCE es una fuente de agobio a directivos, docentes y estudiantes, es un lucrativo negocio para quienes diseñan y aplican la prueba y para quienes se benefician de la presión por rendir en ella mediante contratos para entrenar a los estudiantes. Pero algo fundamental es que el SIMCE es un instrumento usado para acabar con la educación pública", aseguraron los firmantes.

Quienes además expresaron que "la misión destructiva del SIMCE con la educación pública no se detiene reformulando o 'mejorando' el instrumento o articulando las medidas de éste. Se requieren voluntades políticas para modificar los vínculos legales del SIMCE con los procesos de destrucción de la educación pública y des-profesionalización docente".

La carta:

CAMBIOS LEGALES AL SIMCE

Chile se encuentra frente al enorme desafío de reformar su sistema educativo. Este cambio institucional supone un conjunto de transformaciones, algunas de las cuales ya están en discusión al interior del Congreso y otras que serán presentadas prontamente. Para el cumplimiento de este ambicioso objetivo es fundamental revisar profundamente el modo en el cual el sistema escolar evalúa y apoya a sus escuelas. Los parlamentarios aquí firmantes queremos manifestar nuestra voluntad de hacer modificaciones al sistema de evaluación.

La necesidad de repensar la prueba SIMCE y sus consecuencias en la segregación y discriminación de los estudiantes más vulnerables, así como en la distorsión del trabajo docente, ha sido planteada por docentes, estudiantes y familias, así como por académicos e investigadores en educación. El gobierno en su plan de reformas reconoció el daño generado por el sistema de evaluación en las escuelas y la convocatoria a una comisión especial para su revisión es reflejo del profundo malestar que se extiende por el mundo escolar.

La indicación al presupuesto del Senador Carlos Montes, que impide la publicación de resultados SIMCE individualizados por escuela, va en la línea correcta y esperamos que como sociedad tomemos esta oportunidad para discutir sobre cómo debe ser un sistema de evaluación integral. El propósito que anima la exposición pública de los resultados por escuela es, fundamentalmente, promover la competencia entre ellas como vía para obtener mejoras de calidad. Esta estrategia no ha dado resultados. Como hemos corroborado en nuestros territorios, el propósito pedagógico de retroalimentación de las prácticas escolares no solo no se ha cumplido, sino que se han generado un sinfín de efectos nocivos para la escuela, el sistema escolar y el conjunto de la sociedad. Así también lo demuestran las investigaciones.

Todo esto ha distorsionado el sentido de la educación pues no es correcto homologar buen puntaje con buena calidad de la escuela o de los docentes. Hemos llegado a la convicción que es momento de deshacer esta asociación, avanzando hacia una comprensión de la educación que sea más integral y que atienda al desarrollo de diferentes capacidades.

Junto con la no publicación de resultados del SIMCE, es necesario adoptar otras medidas que contribuirían a dotar de mayor espacio, autonomía y tranquilidad a las escuelas para desarrollar de mejor manera su labor educativa. Entre ellas está el suspender la aplicación del SIMCE por tres años y, junto a esto, detener la aplicación de la normativa de ordenación de escuelas por parte de la Agencia de la Calidad. Esto en el horizonte de avanzar en la eliminación de una lógica de sanciones e incentivos asociados a los resultados en la prueba SIMCE y a la construcción participativa y democrática de un nuevo sistema de evaluación.



Finalmente, cabe recalcar que si queremos transitar desde una educación basada en la competencia a una basada en la colaboración y la formación de ciudadanía democrática, es necesario estudiar y cambiar las formas legales y los modelos de negocio de la educación que hoy siguen promoviendo la competencia. Como parlamentarios nos manifestamos dispuestos a ello.

Firmantes

Alejandro Guillier, Senador Independiente
Ricardo Lagos Weber, Senador Partido Por la Democracia
Carlos Montes, Senador Partido Socialista
Adriana Muñoz, Senadora Partido Por la Democracia
Alejandro Navarro, Senador del Movimiento Amplio Social
Rabindranath Quinteros, Senador Partido Socialista
Gabriel Boric, Diputado Izquierda Autónoma
Karol Cariola, Diputada Partido Comunista
Maya Fernández, Diputada Partido Socialista
Cristina Girardi, Diputada Partido por la Democracia
Giorgio Jackson, Diputado Revolución Democrática
Daniel Melo, Diputado Partido Socialista
Roberto Poblete, Diputado Independiente
Yasna Provoste, Diputada Democracia Cristiana
Leonardo Soto, Diputado Partido Socialista
Manuel Monsalves, Diputado Partido Socialista
Camila Vallejo, Diputada Partido Comunista

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