PAÍS

Evelyn Matthei: “Sichel es el candidato de los empresarios…, de LyD que no quiere perder influencias y de políticos que no quieren perder poder”

No le teme a Jadue ni tampoco a Jiles, pero dice respetarlos a ambos, independientemente de que se haya trenzado en estos días en una discusión tuitera por el monto de las luminarias con su colega de Recoleta. No está dispuesta a integrar un Gobierno de Convivencia Nacional, como es el que propone Joaquín Lavín, si este llegara a La Moneda. Lo que sí espera es que quienes conformen el nuevo gabinete del 2022 tengan calle y no sean los mismos de siempre que, desde el escritorio, definen las políticas públicas del país, sin saber lo que ocurre en las poblaciones. Su “carácter inmanejable” la llena de orgullo y a ello atribuye en parte que los poderes fácticos no la apoyen en este nuevo desafío con miras a la elección presidencial.

Su figura menuda contrasta con la fuerza y el tono que emplea para referirse a uno de sus contendores, a quien deberá derribar sí o sí en este verdadero juego de ajedrez, si quiere de verdad apostar por segunda vez a la Presidencia de Chile. Ahora, en todo caso, no sería la última carta del sector como en 2013, cuando debió asumir ese desafío tras la caída de Longueira y Golborne. Ni tampoco tendrá al frente a una candidata del tonelaje de Michelle Bachelet, quien al bajarse del avión ya había ganado la Presidencial. Esta vez la alcaldesa de Providencia debe superar, eso sí, otros obstáculos. Y estos están concentrados en su sector, donde los poderes fácticos son los que intentan inclinar el tablero presidencial.

En esta entrevista que duró una hora reloj, Evelyn Matthei se muestra muy distinta a aquella mujer dura que pedía mano dura hace unos años; no cree que los problemas de la delincuencia se arreglen con más fiscales ni las mismas recetas de siempre, ni tampoco que la derecha deba atrincherarse para defender el legado de Pinochet en la Convención Constitucional. Hoy la alcaldesa sabe que Chile cambió tras el estallido social de octubre de 2019 y lo que le molesta sobremanera es que muchos empresarios sigan creyendo que aún “se puede comprar la paz social” en el país. “No han aprendido nada”, cuestiona, y lo hace sin anestesia.

¿Qué es más difícil: ganar las primarias de Chile Vamos o ganar la segunda vuelta?
-Ambas son difíciles.

-Pero ¿cuál es más difícil, considerando el nuevo integrante del sector que debe enfrentar ahora, como es Sebastián Sichel?
-Uno no sabe qué va a pasar con la figura de Sichel en los próximos meses. Él es el candidato de aquellos empresarios que no quieren perder privilegios, de los institutos de estudio que no quieren perder influencias y de los políticos que no quieren perder poder. Todos ellos tienen poder en los medios, tienen mucho dinero, pueden levantar encuestas, donde él aparece arriba, por lo que luchar contra ello no es fácil, pero espero que esto se empiece a tratar y analizar abiertamente si es eso lo que queremos para una candidatura de nuestro sector. Es de una irresponsabilidad política tremenda que algunos políticos experimentados estén pensando pasarle el mando a una persona que no está probada y qué recién viene llegando al sector, que nunca ha enfrentado una crisis. ¿Cómo es posible que estén pensando en él cuando boleteó por 4,5 millones de pesos durante cinco meses, para echar a andar una de las 100 medidas del Gobierno de Bachelet en la Subdere? Los problemas de Chile hoy son gravísimos, no es solo la pandemia, el estallido social, el desempleo, sino que también existe una amenaza gravísima del narcotráfico y de la guerrilla en el sur, que está demostrando un alto poder de fuego. En medio de ese panorama es súper complejo tener un candidato cuya campaña es trabajada por 100 profesionales, economistas e ingenieros, desde el escritorio.

-¿A quiénes se refiere?
-A ese equipo de profesionales liderado por el jefe de Moneda Asset Management, Esteban Jadresic, a quien le tengo mucho cariño personalmente, pero, con todo respeto, es el símbolo de los que manejan las inversiones de los más poderosos en Chile, donde están además el exdirector del FMI para el Cono Sur, Guillermo Le Fort; el exgerente de la Asociación de Bancos, Alejandro Alarcón; y consultores de grandes empresas. Uno de sus ejes es la mayor eficiencia del gasto público, es decir, no quieren más impuestos. Esa campaña es manejada por aquellos que suelen capturar todo, entonces, lo más probable es que Sichel va a tener mucho dinero y probablemente va a tener toda la simpatía de los que de alguna manera forman opinión en Chile.

¿Por qué cree que Sebastián Sichel, político que pasó por la DC y por Ciudadanos. hoy es el preferido de los empresarios, de los institutos y de los políticos que no quieren perder poder? ¿Por qué no optan por usted o Joaquín Lavín?
-Siempre ha habido un grupo de empresarios que cree que puede comprar la paz social. Recuerdo la inmensa cantidad de dinero que tenía Bachelet en su campaña, era apabullante, y obviamente hay un grupo de empresarios que cree que se puede comprar la paz social, apoyando ahora a Sichel. Estoy convencida de que la paz social no se compra, se construye solucionando los problemas gravísimos que tiene nuestro país.

-Por lo visto, esos empresarios no han entendido qué ocurrió en Chile con el estallido social.
-Efectivamente, hay un grupo de personas que de verdad no ha entendido por qué y qué ocurrió con el estallido social. Su racionamiento es “pero por qué, si estábamos tan bien”. He estado en la población El Castillo de la Pintana y he estado en la Parinacota, he ido a ver qué ocurre, pero ellos no lo ven, nunca han estado ahí, nunca han escuchado las penas de aquellos que con un tremendo esfuerzo familiar fueron a la universidad con grandes ilusiones, y resulta que esas ilusiones se desvanecieron, entre otras cosas porque en Chile no existe la meritocracia, y nunca se les ha abierto las puertas en nada. No saben cómo están viviendo los haitianos, quienes viven hacinados y a quienes les cobran una barbaridad por unas piezas asquerosas. No se dan cuenta que ahí se está formando el nuevo cartel, probablemente no saben que en Providencia tuvimos un turbazo (saqueo masivo) hace una semana, probablemente no saben qué es un turbazo ni quiénes los organizan. Hay un grupo de personas que añoran los años 90, entre quienes hay políticos, institutos y empresarios.

¿Quiénes son esos políticos: Andrés Chadwick, Andrés Allamand, Sebastián Piñera?
-Chadwick, Allamand, claramente. Tienen a toda su familia de alguna manera metida en esto. Pero no me consta que Piñera esté entre ellos.

A toda la familia metida, ¿lo dice por el hijo de Andrés Chadwick, que fue fichado en el equipo de comunicaciones de Sichel?
-Claro, está el hijo de Chadwick que hasta hace poco trabajaba en Libertad y Desarrollo y ahora está con Sichel. Todos ellos dicen que los problemas de Chile se resuelven con un “político salvador”.

¿”Salvador” de qué?
-Salvador de privilegios, es decir, su lógica es “tratemos de seguir en la misma en que vivimos en los años 90, en los 2000 y en el 2010″. No se dan cuenta de que los problemas de hoy son acuciantes, son gravísimos, que si nosotros seguimos dejar avanzar el narcotráfico, podemos llegar a ser un Estado fallido, como tantos otros de Latinoamérica. Esto no se arregla con las recetas de siempre. Entonces, yo me pregunto: ¿van a seguir con la monserga de la puerta giratoria? ¡Perdón!, pero ¿saben ellos que, en estos pocos días que llevamos de 2021, ya ha habido cuatro reos asesinados en cárceles? ¡¿Lo saben?! ¿Saben que los capos del narcotráfico cuando caen a la cárcel dicen que van a la playa? ¿Saben que ahí tienen casi esclavizados a muchos reos? ¿Saben que desde ahí siguen operando? He estado hablando con gente que sabe del tema y aseguran que en países como Australia los delincuentes no tienen penas tan largas, pero no tienen contacto con nadie. Además, les quitan todo lo que habían adquirido económicamente con sus organizaciones criminales, por lo que cuando salen, después de ocho años, no tienen ya el poder ni la plata. Entonces, me pregunto si alguna vez esos economistas se habrán preguntado cómo es la vida de los jóvenes en las poblaciones más bravas. ¿Sabrán cómo conquistan a esos jóvenes para que sean soldados o cómo los convierten en adictos? ¿Se habrán dado el trabajo de conocer a la hermana Karoline (Mayer) de Cristo Vive? ¿Habrán ido alguna vez a Infocap? ¿Han leído Siete Kabezas? ¿Saben de verdad lo que está pasando en las poblaciones y cómo lidiar con todo eso? ¿O vamos a seguir de nuevo con el tema de la puerta giratoria y el endurecer las penas?

-De acuerdo a su historia de vida, Sichel proviene de un sector popular, por lo que sabría…
-No, no. Él estuvo en un sector popular, pero en ese tiempo todo esto, los soldados y las drogas, no existían y desde hace mucho tiempo él ya no vive en esos sectores, así que no venga con esas cosas. Por lo demás, si efectivamente las conoce, nunca ha hablado de ellas.

-Pero en programas de TV ha mostrado su antigua casa.
-El relato de que él viene de un sector popular es así, pero hay mucha gente con la que yo trabajo que también tiene una historia de vida similar, y no lo andan difundiendo a los cuatro vientos. Lo único que quiero decir es desde cuándo Sebastián Sichel tiene un buen pasar. La respuesta es: desde hace mucho tiempo. Y es porque ha sido, entre otras cosas, lobbista. Ahora bien, ¿qué prima en Sichel? ¿Ese pasado de su infancia o el pasado más reciente de lobbista o sus actuales compañeros de ruta, quienes dicen que hay que tener mucho mejor y más mercado, más basado en emprendimientos y en pymes? Perdón, ¿y alguien le va a creer que vamos a sacar Chile adelante a través solo del emprendimiento y las pymes? Por último, ¿conoce lo que son las empresas B, se ha juntado con ellas? Cuando uno ve todos los socios que tiene y los que están detrás de su campaña, está claro que los institutos, aquellos empresarios y políticos básicamente no quieren ceder poder, privilegios e influencias.

Cuando usted habla de institutos, ¿a cuál específicamente se refiere?
-A Libertad y Desarrollo (LyD).

-¿Por qué estaría Libertad y Desarrollo directamente asociado con él?
-Porque es obvio que buena parte de sus equipos están construyéndose desde allí. Andrés Chadwick hijo era el periodista de Libertad y Desarrollo y se fue a trabajar con Sichel. Lo han invitado, le han dado grandes ovaciones. Y espero que el Centro de Estudios Públicos (CEP) no esté haciendo lo mismo.

¿Y Cristian Larroulet está también detrás de Sichel?
-Él le tiene mucho cariño a Joaquín (Lavín) y probablemente le debe tener mucho cariño también a Sichel.

“Acá se va a necesitar reforma tributaria”

 -La promesa de campaña de Lavín es que todos vivamos en el mismo Chile, ¿qué pretende usted en esta apuesta presidencial?
-La próxima Presidencia de la República será probablemente la más difícil que le toque a una persona: vamos a tener crisis social, desempleo, Asamblea Constituyente. Cualquiera que sea el Presidente o Presidenta tendrá en contra ambas cámaras, porque está tan fragmentado el electorado que es imposible tener mayoría. Por lo tanto, va a estar con poco dinero, con mucha fragmentación, con mucha oposición y con muchos temas país que se van a estar discutiendo en la Convención Constitucional.

-Proyecta una muy compleja administración y prácticamente ingobernable.
-Estoy firmemente convencida de que el próximo Presidente o Presidenta tiene que, desde el día 1, partir con las zapatillas de clavo puestas para hacer la intervención que se hizo en Colombia. Hacer sentir todo el peso de la ley para sacar al narcotráfico de un determinado territorio, pero al mismo tiempo inmediatamente llegar también con todo el poder del Estado para mejorar el barrio, dar posibilidades de capacitación, buenas posibilidades de educación. En ese sentido es impresionante lo que están haciendo el colegio El Almendral y el Nocedal, que son del Opus Dei. Debo reconocer que me siento bastante lejana a lo que es el Opus Dei, pero es para sacarse el sombrero de lo que tienen frente a El Castillo o la Fundación Cristo Vive. Es con ellos que tenemos que llegar a los barrios, porque son los que saben cómo meterse, no son los iluminados de siempre que creen que saben mucho de educación.

-¿Quiénes componen su equipo de trabajo en su campaña?
-Estoy buscando justamente a la gente que no es conocida por el establishment, pero que ha estado durante 25 años trabajando ahí. Muchos de ellos quizás ni siquiera van a votar por mí, pero el día que llegue a ser Presidenta van a estar todos ahí cuadrados, porque de verdad les preocupa en el alma esta situación que se vive en las poblaciones. Sus nombres no son conocidos, ninguno del establishment los conoce, no son los nombres que van a los cocteles, no hacen política con el whisky en la mano. Se requiere una adecuada intervención en el barrio, más luminaria, más áreas verdes, más fútbol. Esos jóvenes que caen en el consumo y en el tráfico de droga, muchas veces lo hacen por sentir que pertenecen a algo. Entonces, cuando me vienen a decir “se requiere más pena de cárcel, más fiscales”… ¡Perdón, no tienen idea de lo que están hablando, nunca han estado ahí, nunca han conversado con la gente que está ahí! Y, por otro  lado, ¿sabe que la Unidad de Análisis Financiero (UAF), que debiera ser la principal arma para la lucha contra el crimen organizado, no alcanza a procesar ni siquiera el 10% de todas las denuncias que reciben? No tiene capacidad, no tiene gente. El año pasado, en el sector de la Fiscalía Metropolitana Oriente hubo aproximadamente 40 homicidios, 30 de los cuales son de Peñalolén y de La Florida, ¿no será entonces que hay que meterse de verdad allí? ¿Qué economista de Sichel se ha ido a sentar a conversar con Claudia Pizarro, la alcaldesa de La Pintana, que está amenazada de muerte por los narcotraficantes? ¿Quiénes de todos estos iluminados conoce cómo hacer las cosas? Pero todos vociferan que no se malgaste el dinero fiscal. Acá se va a necesitar mucho dinero, se van a necesitar reformas tributarias, les guste o no.

¿E impuestos a los súper ricos se requiere o no?
-En general, ellos son muy malos recaudadores y lo único que se podría lograr es que se vayan a vivir al extranjero. Mire lo que les pasó en Francia, recuerde a Gérard Depardieu, se fue de Francia. A mí lo que me importa es que la mayor recaudación tributaria se haga no a costa del empleo y de una manera que no sea pura boca, sino que de verdad recaude. Muchas veces hay títulos muy bonitos, como el impuesto a los súper ricos, pero si ellos tienen casa en todos los países del mundo, pueden comprar la ciudadanía del país que quieran. En dos patadas se fueron a vivir de Chile y nunca más les cobramos impuestos. De qué estamos hablando, seamos prácticos.

-El estallido social cambió el país y dejó en evidencia el nivel de abuso y desigualdades que existen en Chile. Pero gran parte de la derecha no hace esa misma lectura.
-No hay lectura alguna, no han aprendido nada, mire la fiesta en Cachagua, mire los helicópteros en Zapallar y mire además a varios de ellos súper entusiasmados porque les emociona la historia de Sichel. Quiero decir que Sichel hay muchísimos en todas partes, hay mucha gente que lo pasó muy mal, que han sido los primeros de sus familias que han logrado ir a la universidad, pero a ellos no los contratan de gerentes generales, a ellos no los contratan de ministros, ellos no están en la Sofofa, ellos no están en ninguna parte, porque de la meritocracia se habla mucho pero se practica poco. Se enamoraron de él porque les tocó conocerlo, probablemente como lobbista, pero no se dan cuenta de todos los Sichel que tienen en sus propias empresas, quienes son invisibles, con quienes no conversan.

-¿Le molesta no ser la candidata de esos poderes fácticos que no quieren perder el poder?
-No me estoy quejando para nada, ni me quejo tampoco de que Lavín no sea el candidato de ellos. Por lo demás, yo no quiero ser la candidata de ellos, pero desgraciadamente quienes están detrás de su candidatura muchas veces son los que llevan el pandero en lo político. Quiero ser súper clara: para hacer tortilla va a haber que quebrar huevos y en ese sentido es mucho mejor tener independencia.

¿Cree que esa independencia a la que se refiere es lo que molesta a los poderes fácticos y por eso no la apoyan?
-Sé que dicen que yo tengo un carácter inmanejable, lo cual me llena de orgullo, y me pasa que haber sido diputada de San Antonio es distinto que ser diputada de Las Condes; ser senadora de la Cuarta Región es distinto que ser senadora de la Región Metropolitana; haber sido ministra del Trabajo es distinto que ser canciller.

“No sé qué va a pasar en abril”

-Usted en un principio dijo que no sería candidata presidencial y a la alcaldía de Providencia, pero finalmente se dio vuelta. ¿Por qué?
-Me di vuelta porque adoro Providencia, porque hemos avanzado enormemente estos cuatro años, pero nos queda mucho por hacer. Este año vamos a empezar a reconstruir un Cesfam, reponer tres consultorios porque la mayoría de los adultos mayores ya no pueden pagar una Isapre y tenemos que darles una salud digna. Queremos además convertir a Providencia en el primer ecoparque urbano y que la comuna no siga exportando basura a comunas que son de sacrificio. Acabamos de recibir las llaves del Mercado Municipal que estaba en manos de Sernatur, hicimos un concurso maravilloso y, si eso resulta, de verdad va a cambiar totalmente lo que sucede en ese sector de Providencia, que está muy venido a menos comercialmente. Queremos hacer completamente de nuevo la avenida Manuel Montt, eso se puede transformar en un centro cultural, gastronómico, peatonal, maravilloso. Tenemos muy avanzados todos los planes para empezar a poner verdes y bonitos ciertos tramos de Santa Isabel. La cantidad de planes que tenemos para Providencia son enormes y, aunque hemos avanzado mucho, se hacen poco estos cuatro años y nos queda mucho por avanzar todavía. Eso me llevó a repostularme, porque no quiero dejar esto a mitad de camino.

-Pero igual dejaría la alcaldía si es la elegida por su sector.
-En este momento está todo muy fluido, no sabemos qué va a pasar en abril, va a ser un mes clave. Por lo tanto, cualquier persona sensata estaría haciendo lo mismo: prepararme para una primaria, pero tomar la decisión en abril. Ahora uno tiene que saber qué vas a proponer y estoy segura que necesitamos romper con mucha gente que de alguna manera tiene todo capturado, y no estoy hablando de romper en mala, no estoy hablando de transformarlos en enemigos, sencillamente de tener la suficiente independencia para tomar las medidas duras que se deberán tomar en el próximo periodo presidencial. Y si finalmente soy electa Presidenta de la República, claro, con pena de mi alma, voy a tener que dejar Providencia, uno no puede ocupar los dos puestos, por mucho que me gustaría.

-Va a tener que transparentar esa posibilidad ante sus electores de Providencia.
-Tienen que saberlo, transparencia total.

Si es que usted llegara a perder en las primarias contra Lavín y si él se impusiera en la presidencial, ¿sería parte de su gobierno de Convivencia Nacional?
-No voy a perder. Si es que me lanzo, no voy a perder. Y eso lo tiene que decidir el que gana, no el que pierde. Pero tenemos concepciones distintas. Yo valoro la torre que está construyendo Joaquín, pero yo estoy hablando de modificar todo un sector de Quilicura, que es la Parinacota, de cómo vamos a intervenir La Pintana. Además,  no creo que haya un gobierno de Convivencia Nacional, no creo que ninguna persona de un partido tradicional acepte ser ministro, lo que sí creo es que hay que tener ministros que tengan mucha calle.

“Defender el legado de Pinochet sería un error”

-¿A quién le teme más, a Daniel Jadue o a Pamela Jiles?
-Yo nunca le temo a nadie y les tengo respeto a todos. Creo que Jadue va a morir con lo que apareció en La Tercera o, por lo menos, se le van a bajar las posibilidades enormemente. Nosotros hicimos una licitación por luminaria más o menos en la misma época que la hizo Jadue y por cada una pagamos $136.000, mientras él pagó $780.000, eso no tiene cómo explicarlo.

-Pero las luminarias de Jadue incluyen 10 años de mantención y las de usted solamente cuatro años.
-Espere un momento. El mantenimiento por cada luminaria en Providencia tiene un valor de $731. El costo total a 10 años por las 10.536 luminarias sería de $924. 217.920. Es decir, la adquisición, instalación y mantenimiento de cada luminaria en Providencia es de $223.413 y el total es de $2.353.878.062. En Recoleta, las luminarias son 13.156 y la adquisición, instalación y mantención alcanza los $10.259.454.005. Si Jadue hubiese adjudicado la licitación a la empresa nuestra, habría pagado solo $2.939.219.797. Más claro no puede estar.

-¿Cómo ve la situación de la Convención Constitucional, usted cree que van a tener el tercio como sector?
-Primero debo decir que estoy muy contenta de la unidad de la centroderecha a la que hemos llegado como sector. Ese es el espíritu que debe prevalecer. Segundo, a mí me carga hablar de tener el tercio, porque es como tener en la mente que uno va a atrincherarse para defender todo lo que hay.

-¿Y no cree que eso es lo que va a buscar la derecha: atrincherarse para defender lo que es el legado de Pinochet?
-No, eso sería un tremendo error. La Constitución del 1980 nos permitió avanzar mucho como país. Pero hoy Chile y sus problemas son distintos, por lo tanto, las soluciones también tienen que ser diferentes. Es evidente que el sistema político ya no da más. Un sistema presidencial en que el Mandatario tiene muchos poderes con este grado de fragmentación en el Senado y en la Cámara, no resulta, y deberemos discutir si vamos a pasar a un sistema semipresidencial, a un sistema con un Primer Ministro y Presidente de la República, o a lo mejor mantener un sistema presidencial pero con un sistema que le ponga límites mínimos de votación para tener representación parlamentaria como existe en Alemania. Lo que hay hoy ya no funciona. Y a lo que más tenemos que apuntar es a que llegue gente cuerda y sensata a la Convención Constitucional, y de distintos sectores.