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Tabaquismo aumenta el riesgo de lumbago

por 13 junio, 2018

Tabaquismo aumenta el riesgo de lumbago
Estrés laboral y dormir mal aumentan la sensación de dolor. Para una rápida recuperación, especialista aconseja reposo breve y retomar rápidamente la rutina de actividades.
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Pasar horas frente al computador sin moverse, fumar y estar estresada pueden convertir a una persona en candidata a sufrir lumbago.

“Los estilos de vida actuales favorecen el dolor lumbar. En consulta, vemos que los primeros episodios se producen a partir de los 20 años, y muchos acuden al especialista cuando el dolor no desaparece, es intenso, reiterativo o inmoviliza”, advierte Carlos Bustos, kinesiólogo y quiropráctico de Clínicas Raquis, donde el lumbago representa cerca del 40 por ciento de los tratamientos.

Los motivos principales están dados por hábitos, más que problemas estructurales de la columna vertebral, asegura el especialista.

El tabaquismo puede desencadenar lumbago. Se ha descubierto que en fumadores hay menor irrigación y nutrición de los discos entre cada vértebra de la columna. “Esto incide en una menor altura de cada disco, acerca una vértebra a otra y restringe el movimiento, generando daños en estructuras óseas y musculares, provocando dolor lumbar entre las últimas costillas y glúteos”, explica.

El problema se agudiza en personas que están sentadas frente a un computador con posiciones mantenidas por horas. “Estas personas sobre exigen a su columna vertebral y la musculatura que la sostiene, que por otro lado está menos irrigada y nutrida por falta de movimiento y ejercicio, pues el lumbago también está asociado al sedentarismo”, dice Bustos.

La molestia puede ser mayor si la persona tiene experiencia previa de dolor, temor a éste, estrés laboral o duerme mal, porque el sistema nervioso está más alerta y sensible. “Esta persona puede sentir mayor dolor que la magnitud del daño físico en la zona lumbar”, asegura.

Ajustes y educación del dolor

Entre cuatro y seis sesiones de quiropráctica se requieren para tratar el dolor lumbar, que es eliminado en el 90 por ciento de los casos, restableciendo la movilidad de la zona.

Un aspecto clave es educar a la persona respecto al dolor, explicándole que no necesariamente está asociado a un daño físico de gravedad. “Al bajar el miedo, se siente más aliviada y disminuye de modo natural la sensación de dolor”, explica.

En estas sesiones, el quiropráctico realiza ajustes manuales en articulaciones de columna, caderas y pies para generar una correcta movilidad. Estos ajustes mejoran el funcionamiento del sistema nervioso, responsables de transmitir el dolor, evitando su sobre reacción.

También se aplican técnicas invasivas como agujas de acupuntura, que mediante estimulación vibratoria relaja la musculatura y disminuye el dolor.

Ante un episodio de lumbago, Bustos advierte que es clave no realizar reposo prolongado. “Hay que moverse, realizar ejercicios terapéuticos guiados que restablezcan el correcto funcionamiento de articulaciones, favorezcan el drenaje y fortalezcan los músculos en la zona lumbar”, asegura.

Para evitar episodios de lumbago, el especialista recomienda realizar ejercicios de estiramiento corporal cada 30 minutos para activar la musculatura, sobre todo al trabajar frente a un computador. Además, eliminar el hábito de fumar, evitar el sedentarismo y ejercitarse diariamente, pues la columna vertebral y la musculatura que la sostiene reciben nutrición y se fortalecen durante el movimiento.

No hay que olvidar que al levantar peso es necesario flexionar las rodillas, acercar el peso al cuerpo y estirar las rodillas. Así se levanta el peso con la fuerza de las piernas y no con la fuerza de la espalda.

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