• Jueves, 18 de diciembre de 2014
  • Actualizado a las 16:20


Muestra dura hasta el 29 de septiembre

Still Movil: danza y fotografía unidas en una toma

El fotógrafo italiano Manuel Vason es autor de 45 imágenes realizadas en diez países latinoamericanos que incluyen trabajos con seis coreógrafos nacionales.


still movil

Trabajo realizado por Manuel Vason junto a Javiera Peón-Veiga

“Es una búsqueda, un experimento, entre el mundo de la fotografía, de la imagen,  y el mundo de la danza, del movimiento”. Así define el fotógrafo italiano Manuel Vason las creaciones que realizó junto a seis coreógrafos chilenos que expone en el GAM hasta el 29 de septiembre, como parte de un trabajo internacional que incluye un total de 45 imágenes realizadas con artistas de diez países latinoamericanos.

En “Still Movil”, las artes visuales y las escénicas conviven en una muestra única –que ya se exhibió en Brasil, Uruguay, Paraguay y Perú- que el fotógrafo radicado en Londres realizó junto a la Red Suramericana de Danza (RSD). Las obras nacionales se gestaron durante una estadía de Vason de diez días en nuestro país en 2011, y el artista volvió a comienzos de agosto para la presentación del trabajo.

“Las fotos no son de registro. La idea de Manuel es retratar el mundo interno, las preguntas, lo que está trabajando el coreógrafo, sus ideas, sus conceptos, y a partir de eso crear una imagen que responda a esos cuestionamientos como creadores”, explica Josefina Greene, que realizó la curatoría de los artistas en Chile.

“Podría hablarse casi de un nuevo género, como el video danza: esto sería tal vez como el foto danza, en un cruce disciplinario entre la fotografía y la danza, con mucho diálogo y colaboración entre las dos disciplinas”, señala.

Se trató de “coreografiar una imagen”, confirma la coreógrafa Javiera Peón-Veiga, una de las elegidas junto a Claudia Vicuña, Rocío Rivera, Iván Sánchez, Sergio Valenzuela y Nury Gutes.

Las obras fueron creadas en los espacios más diversos, tales como casas abandonadas, jardines, playas o salas de danza. Peón-Veiga, por ejemplo, trabajó en un edificio abandonado en el barrio Yungay de Santiago, tomando fotos de su cuerpo.

“Lo que nos interesó investigar, fotografiar y luego intervenir fue la ‘Pelvis’, así como preguntas asociadas al género y la sexualidad”, explica. “Fotografiamos esa zona de mi cuerpo, la cual imprimimos en escala grande y fuimos interviniendo por capas, y el resultado final es una foto de la foto intervenida por los dos. En ese entonces me encontraba pensando un proyecto para el 2012 (NOSOTRES) que gira en relación a esas nociones del cuerpo, por lo tanto eran preguntas contingentes a mi proceso en ese momento y las tomamos”.

A Vicuña le “parecía interesante la colaboración que se generaba entre Manuel y los coreógrafos, pensando que generalmente lo que se hace es fotografía de danza. Era distinto porque se trataba de co-crear una obra que no fuera coreográfica”. A la artista también le atrajo una plataforma que incluye video, dibujo y textos.

“Nosotros trabajamos en la azotea de una torre, la sala del GAM, el teatro La Memoria y en mi casa. Vas trabajando en distintas locaciones, porque algunas cosas son para video y otras para fotografía. Conmigo fueron tomas de mí: trabajamos la deconstrucción del cuerpo, la fragmentación. Ese tema lo estaba investigando y le interesó a Manuel”.

Los coreógrafos fueron elegidos con criterios de la RSD, hubo una convocatoria abierta y también se incluyó a artistas que el italiano había conocido con anterioridad. Greene anticipa que la idea es que la muestra, que además incluye performance y debates, se exhiba en otras partes de Chile.