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Presentación se realizará de forma simultánea en Coyhaique y Santiago

Cultura - El Mostrador

Lanzan libro sobre el levantamiento popular de Aysén en 2012 contado por sus protagonistas

por 26 mayo 2014

Lanzan libro sobre el levantamiento popular de Aysén en 2012 contado por sus protagonistas
“Rebelión de la Patagonia” (Editorial Quimantú) incluye más de 50 entrevistas a activistas, pescadores y empleados públicos. Nació a partir de la necesidad “de contar al país y al mundo cómo ocurrió esta experiencia”, señala el periodista Javier Karmy, uno de los dos autores junto al historiador Daniel Fauré.

“Cuando José Luis emprende camino desde Santiago a la Patagonia para cubrir –por su trabajo como fotógrafo– una movilización que recién comenzaba y que, como se intuía erróneamente en un comienzo, podía ser similar a protestas anteriores que han desarrollado los pescadores artesanales defendiéndose de los vaivenes de las políticas neoliberales de los últimos 23 años, se comienza, sin querer, a escribir la historia de este libro. El viaje duraría unos tres o cuatro días. Sin embargo, terminaría quedándose en la Región de Aysén más de un mes...”.

Así reza el prólogo de “Rebelión de la Patagonia” (Editorial Quimantú), un libro sobre el levantamiento popular ocurrido en la región de Aysén que será presentado este fin de semana en la Patogonia y en Santiago para recordar los hechos ocurridos entre febrero y marzo de 2012, durante el gobierno de Sebastián Piñera.

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Foto: José Muñoz

Se trata de un texto que incluye entrevistas a más de 50 activistas, pescadores y empleados públicos que recuerdan las movilizaciones ocurridas bajo el lema “Tu problema es mi problema”. Escrito por el periodista Javier Karmy y el historiador Daniel Fauré, el libro además incluye abundante material gráfico del fotógrafo José Muñoz.

Las protestas fueron gatilladas entre otros por el alto costo de vida y la sensación de falta de abandono de las autoridades, en una zona donde Piñera había vencido en las elecciones de 2010. Fue una lucha uno de cuyos epicentros estuvo en el Puente Ibáñez, del cual tras una ardua lucha los manifestantes incluso lograron desalojar al contingente de Fuerzas Especiales enviado por el gobierno desde Santiago en respuesta a la rebelión, en una gestión oficial que incluyó la cuestionada actuación de la intendenta Pilar Cuevas (que insistió siempre en que tenía “todo bajo control”) y la soberbia del entonces ministro de Energía Rodrigo Álvarez.

El texto será lanzado en Coyhaique (viernes), Puerto Aysén (sábado por la mañana) y Mañihuales (sábado por la tarde), en presencia de Fauré y Muñoz. En Santiago, en tanto, será presentado este sábado por Karmy en la feria “Yo me libro” de la Editorial Quimantú,, a realizarse en la Plaza Bogotá (Ñuble con Sierra Bella), donde durante todo el día habrá campeonato de babyfútbol, artesanos y diversiones para niños, entre otras actividades culturales.

Foto: José Muñoz

Foto: José Muñoz

“Esperamos que este libro sea una buena excusa para que, a dos años del levantamiento, los protagonistas retomen el diálogo en torno a lo que vivieron, lo que efectivamente cambió y lo que necesita cambiar aún”, asevera Fauré.

“Gente común y corriente”

“El libro se construye a través de relatos y de fotografías de los 40 días de movilización”, cuenta Karmy. “Relata las diferentes funciones que existieron en esas rebeliones, cómo pasaban los días  y mientras la repre aumentaba las soluciones se dilataban, cómo fueron los acontecimientos más importantes, cómo se articularon, cómo los dirigentes comenzaron a agrietarse, cómo el movimiento se fisuró, etc.”.

La obra está dividida en varios capítulos, que abarca temas como el interior del movimiento social, “el poder de los de arriba”, la identidad patagona y el futuro, entre otros.

“Los testimonios son de gente común y corriente, algunos dirigentes de organizaciones de base, funcionarios públicos, entre otros, y eso va a acompañado por fotografías. Son unas 140 páginas entre fotografías y testimonios”, cuenta el periodista.

Foto: José Muñoz

Foto: José Muñoz

Fauré complementa diciendo que hablaron con “dirigentes de la pesca artesanal y trabajadores de base, empleados públicos, observadores de derechos humanos, grupos ambientalistas antirrepresas, documentalistas, jóvenes, estudiantes, pobladores y pobladoras que mantuvieron desde los cortes de ruta a las ollas comunes,  incluyendo también a algunos de los acusados por el Estado con su Ley de Seguridad Interior del Estado”.

El recorrido

El periodista explica que la obra libro nace debido a la necesidad de publicar y difundir las fotografías que tenía Muñoz luego de irse a trabajar a la Patagonia como fotógrafo donde fue testigo de todo el proceso que allí ocurrió. “Se lo planteó a la Quimantú y armamos un equipo para ir a tomar testimonios de los recuerdos que aún estaban frescos en dicho territorio”, agrega. Fue así como, unos meses después, se gestó el viaje al lugar de los hechos de Karmy y Fauré.

“Allí un grupo de amigos nos construyeron un intenso  itinerario de una semana, a pulso y, lo más hermoso, sólo a partir de las confianzas”, cuenta el historiador. “Así, con encuentros mañana, tarde y noche, pudimos reunirnos con cerca de cincuenta patagones y patagonas quienes quisieron regalarnos su experiencia. Recorriendo guiados una región que ahora se mostraba en aparente calma, nuestros amigos y amigas nos llevaron por diversos pueblos y ciudades, mostrándonos cada escenario de encuentro popular y de enfrentamiento, emocionándose en cada esquina, indignándose con cada lacrimógena vacía que, aunque ya se había limpiado el lugar, seguían apareciendo cada tres pasos”.

Foto: José Muñoz

Foto: José Muñoz

“Y fue de este modo como entramos a muchas casas donde, al calor del fogón de la cocina, nos compartieron el heroísmo cotidiano que significó la decisión de ser dignos, lo democrática que es la revuelta cuando cada uno aporta con lo que puede, la indescriptible y desconocida fuerza que te nace desde las tripas cada vez que ves tus derechos pisoteados por botas policíaco-militares”, relata el historiador. “Entre historias gauchas y rebeldías de pescador, cada mate compartido se hizo  eterno y la triste despedida de cada lugar nos reforzaba a cada instante la obligatoriedad de volver, ojalá, ahora sí, con un regalito para compartir: nuestra sistematización de la experiencia...”.

Para Karmy existía la la necesidad de contar al país y al mundo cómo ocurrió esta experiencia, “para acumular más experiencias de lucha”. “Porque con cada rebelión, las organizaciones acumulan memoria, y este registro es un trozo de esa memoria”.

Las sorpresas

“Una de las cosas que más sorprende es el nivel de organización que se logró en la región y, sobre todo, en Puerto Chacabuco y Puerto Aysén”, dice Fauré. “Poco se habla, por ejemplo, de los días en que esta última ciudad estuvo bajo el control del movimiento social, no de las autoridades, ni locales ni centrales. Eso es difícil de imaginar”.

“Para los santiaguinos, quizás la única instancia en que vivimos algo similar fue en las Jornadas de Protesta Nacional, entre el '83 y el '86, donde cada uno protestaba y aportaba a partir de su propia capacidad”, añade el historiador.

Foto: José Muñoz

Foto: José Muñoz

“Acá fue algo similar: cada habitante, sea niño, joven o adulto mayor, encontró su forma de expresión sea marchando, cocinando en la olla común, cortando la calle, recogiendo piedras y un largo etcétera. Sin hablar de los niveles de coordinación regional, que permitieron controlar, por parte de la gente, todos los accesos de una región que es la tercera en extensión a nivel país, pero la menos poblada”, dice.

Decepción

¿Cuál es la sensación hoy en Aysén, a dos años de ocurridos los hechos? “Con los que mantenemos mayor contacto tienen una sensación de incomodidad frente a un conflicto que se diluyó en los pasillos de palacio, olvidando conscientemente la participación patagona”, lamenta Fauré.

Hay sentimientos encontrados, especialmente por lo sucedido con los líderes del movimiento como Iván Fuentes, que terminó como diputado en el Congreso. Según Karmy, para la gente que se movilizó “nunca fue sorpresa que los dirigentes principales iban a terminar donde terminaron. Lo que aún duele en la Patagonia no es tanto eso, como sí el que haya negociado en La Moneda el funeral del movimiento patagón”.

Foto: José Muñoz

Foto: José Muñoz

Fauré admite que la figura de Fuentes “es súper compleja para la región. Y esto porque vimos que se genera una doble lectura en torno a su figura”.

Por un lado, explica, para aquellos sectores que adhirieron a la movilización, Fuentes se transformó en una figura salvadora que frente a la gigantesca crisis de representatividad, aparecía como la última gran esperanza. Sin embargo, para los sectores más “duros”, la figura de Fuentes fue “profundamente desmovilizadora. Sea porque es la cara de una Mesa Social que termina ‘cerrándose’ y separándose de las bases – a las que considera ‘radicales’-, sea porque se le atribuye la responsabilidad de terminar negociando en Santiago -y bajo las reglas de Santiago- una movilización que basaba su fuerza en el control territorial y que ya había logrado movilizar a ministros y subsecretarios a la zona donde, de todas maneras, la región tenía mucho más que ganar que en La Moneda”.

“En ese sentido, es sintomático, como se  relata en el libro, que muchos de los ‘combatientes’ que, por ejemplo, mantenían la toma del Puente Ibañez y otros cortes de ruta, se enteraran por la prensa que la mesa iba ya arriba de un avión a negociar a Santiago, lo que demuestra separación entre dirigencia y base organizada”, agrega Fauré. “Eso puede darle mucho capital político en términos electorales a Fuentes, sin duda, pero lo separa definitivamente de los dirigentes locales y de las bases que más se la jugaron por esta apuesta de control territorial”.

¿Qué sucederá con el nuevo gobierno de Michelle Bachelet? Para Fauré, su gobierno se levanta sobre un ciclo de movilizaciones sociales y populares donde el control territorial y, por tanto, el poder territorial, está en el centro. Es decir, comunidades que van a disputarle al Estado y a las empresas privadas el poder de decisión sobre el territorio y su destino.

Esto se refleja desde el “puntarenazo” del 2011 a Freirina, de Calama a Aysén, de las comunidades mapuche en conflicto a las asambleas territoriales en Santiago. Para el historiador, ese proceso, que demanda mayores niveles de democratización en diferentes niveles, no puede desconocerse.

“Sin embargo, de lo poco que hemos visto de su mandato, por ejemplo, en las comunidades mapuches con el recrudecimiento de las políticas represivas, parece mostrar que la Nueva Mayoría no está dispuesta a dar chance a este tipo de control popular”, añade. “Por lo mismo, lo de Aysén del 2012 puede ser, más que un hito del pasado, un anuncio de lo que viene...”.

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