Sábado, 10 de diciembre de 2016Actualizado a las 03:20

Brasil espera licitar las obras de polémica represa en pleno Amazonas

por 19 abril 2010

Brasil espera licitar las obras de polémica represa en pleno Amazonas
La subasta sufrió un revés a última hora y podría no realizarse mañana, puesto que un juez federal ordenó este lunes su suspensión y la de la licencia ambiental, atendiendo una denuncia del Ministerio Público, informó la Procuraduría de la República.

El Gobierno brasileño espera licitar el martes las obras para una colosal represa hidroeléctrica que se construirá en el Amazonas, pese al rechazo de los indígenas, campesinos, ecologistas, el Ministerio Público y algunos famosos de Hollywood.

La subasta sufrió un revés a última hora y podría no realizarse mañana, puesto que un juez federal ordenó este lunes su suspensión y la de la licencia ambiental, atendiendo una denuncia del Ministerio Público, informó la Procuraduría de la República.

La orden judicial todavía podría ser cancelada a tiempo si una instancia superior acepta un recurso que pretende presentar el Gobierno, que no ceja en su empeño de mantener la subasta, programada para el mediodía de mañana en Brasilia.

La represa de Belo Monte, un proyecto que se arrastra desde 1979 y fue recuperado por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, supondrá inundar un área de 506 kilómetros cuadrados y desplazar a cerca de 50.000 indios y campesinos, según han denunciado los grupos que se oponen a su construcción.

El proyecto plantea levantar sobre el río Xingú, en el municipio de Altamira, del estado amazónico de Pará, una mole de concreto que será la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, por detrás de las de Tres Gargantas (China) e Itaipú (Brasil y Paraguay).

Según los cálculos del Gobierno, la obra costará 10.600 millones de dólares, tendrá una capacidad de generación de 11.233 megavatios y creará 18.700 empleos directos.

La semana pasada, los opositores al proyecto recibieron apoyo del cineasta canadiense James Cameron, director de "Avatar", y de dos de los protagonistas del taquillero filme: Sigourney Weaver y Joel David Moore.

Los tres participaron en una protesta organizada en Brasilia por grupos de indios y campesinos que serán directamente afectados por las obras.

En los últimos días, el proyecto ha sido objeto de una continua puja judicial entre el Gobierno y quienes consideran que la represa provocará un severo daño ecológico y humano en el llamado "pulmón vegetal del planeta".

Los más firmes alegatos contra la represa han sido esgrimidos por el Ministerio Público Federal, que ha presentado dos acciones ante la justicia con el fin de impedir las obras, además del recurso de hoy.

Los fiscales dijeron haber detectado fallos en la concesión de licitación y también que el proyecto tiene una incompatibilidad constitucional, pues abarcará parte de tierras indígenas protegidas como reservas naturales.

La semana pasada, el juez federal Antonio Carlos de Almeida Campelo, de la ciudad de Altamira, ordenó suspender la licitación, pero la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), organismo oficial a cargo del proyecto, logró que otro magistrado anulara esa sentencia.

A última hora de la tarde de hoy, el juez Almeida Campelo volvió a ordenar la suspensión de la subasta por una nueva demanda del Ministerio Público, por lo que la puja podrá continuar hasta el último minuto.

Algunos grupos de indígenas también prosiguieron hoy con sus protestas en Brasilia e incluso se concentraron frente a la sede de la Fundación Nacional del Indio (Funai, oficial), a la que acusaron de "traicionar a los pueblos originarios" para apoyar "los proyectos de Lula y las empresas".

Pese al empeño del Gobierno, el proyecto no terminó de convencer siquiera a compañías inicialmente interesadas, como las poderosas Odebrecht y Camargo Correa, que se retiraron de la licitación por la falta de "condiciones económicas y políticas" atractivas.

Hasta la semana pasada, sólo mantenía su inscripción un consorcio formado por las compañías Vale, Votorantim Energía, Furnas y Andrade Gutiérrez, entre otras.

El pasado viernes, sin embargo, un grupo de compañías del Estado asociadas con la constructora Queiroz Galvão y otras empresas del sector privado formalizaron su interés en la subasta.

Antes de eso, el Gobierno había anunciado nuevas facilidades para intentar animar a los empresarios, como financiación del Banco de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y una reducción tributaria para el consorcio que se adjudique la licitación.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes