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El muro del presidente Bush

por 31 octubre, 2006

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Antes de las elecciones del 7 de noviembre se firmó rápidamente en Estados Unidos, aprobada por el congreso y firmada por el Presidente George W. Bush, la "Ley del Muro". Era claro que el Partido Republicano, y algunos demócratas, querían resolver de la manera más rápida el problema migratorio de los 11 o 12 millones de indocumentados y dejar en el olvido para siempre una reforma migratoria mucho más humana como dar permiso temporal a esos indocumentados. De los trabajos y la importancia de esos millones de indocumentados en EE.UU., así como de la posible reforma "humanitaria" del presidente Bush en ese entonces hablamos aquí en otra columna el 11 de abril de 2006. (http://elmostrador2015.mzzo.com/modulos/noticias/constructor/detalle_noticia.asp?id_noticia=185244)



La frontera entre EE.UU. y México es de un largo de 2.100 millas (3.300 kilómetros). El 26 de octubre se firmó esa "Ley del Muro". Un muro que aún no se sabe su altura ni el grosor ni tampoco de qué material sería (puede que sea como el que divide Israel y Palestina). Se levantará en el lado norteamericano en un largo de 700 millas (1.100 kilómetros) en lugares que cubren California, Arizona y Texas, pero dejando 1.400 millas (2.200 kilómetros) sin ningún muro.



Tampoco se sabe con certeza en qué partes de esos tres estados se construirá pero con seguridad será un muro fragmentado. Lo que se dice es que la parte "sin muro" sería un "muro virtual" con la más alta tecnología de vigilancia las 24 horas del día. El costo de las 700 millas para su construcción, aprobado por el congreso y firmado por el presidente George W. Bush, se estima en 2.2 mil millones de dólares. O sea 3.2 millones de dólares por milla (o 1.6 kilómetros). Lo que también se dice es que no se sabe de dónde se sacará esa inmensa cantidad de dinero pues ya EE.UU. gasta billones cada mes como país invasor en Irak.



En México, el reciente gobierno electo (Felipe Calderón), y el gobierno que se irá (Fox), reaccionaron de manera similar. Dijeron que era una sorpresa y una medida inapropiada porque el gobierno norteamericano se negaba a resolver el problema migratorio a través del diálogo entre ambos países. También los diarios de México han señalado que con muro o sin muro la gente encontrará alguna manera de pasar al otro lado y, lo peor de todo esto, es que aumentarán las muertes en el intento de cruzar a EE.UU.



Ya se sabe que han aumentado las muertes en estos últimos años por la estrecha vigilancia de parte de patrullas inmigratorias estadounidenses. Los que quieren cruzar, desde México, al ver cerrados los pasos tradicionales de cruce (ciertos corredores en la frontera) parten a los lugares donde el riesgo es mucho más alto de morir. Estos riesgos van desde la deshidratación total al encuentro con animales peligrosos como víboras cascabel, alacranes, arañas "viuda negra" que habitualmente están bajo huizaches y arbustos, el monstruo de Gila que es un reptil muy venenoso, o el insecto "Matavenado" de color café claro con un par de tenazas cuya picadura es mortal, este insecto abunda en los sitios con sombra. Además de otros insectos que infectan la piel.



Junto a lo anterior, las temperaturas por ejemplo en la región desierta de cruce de Altar-Sasabe, el calor sofocante llega a los 31 grados centígrados que entre junio y agosto sube a 48 o 50 grados. Para gente que viene de otras partes de México, que jamás han experimentado esos cambios en su cuerpo ni han estado expuestos a esos animales, el cruce es un calvario si deben caminar dos o tres días para llegar al lado norteamericano. Además de lo anterior, es frecuente que "el pollero" o "el coyote" (los que los ayudan a cruzar por una cantidad no baja de dólares) o los asalten quitándoles su dinero que llevan consigo o los dejen abandonados en medio de la nada.



Cada año cruzan 400 mil personas al lado norteamericano por tanto el promedio de cruce cada día es altísimo. Cada año 570 mil mexicanos son deportados desde EE.UU. Desde 1995, cuando se puso en marcha por EE UU. la "Operación Guardián", han muerto ya 3 mil personas -muchos más que antes- al cruzar al otro lado desde México. En EE.UU. hay enterrados cerca de 700 personas "no identificadas" que murieron al cruzar la frontera.



Esta "Operación Guardián" la puso en marcha el gobierno norteamericano aquel año. Es decir, cubrieron rigurosamente los pasos de cruce tradicional hacia el lado norteamericano de tal manera que la gente tuvo que desviarse. Para cruzar ahora tuvieron que hacerlo por los desiertos y montañas del lado este donde las condiciones climáticas y peligros, como mencionamos arriba, provocan cada día más muertes a esta gente, generalmente muy joven, que lo único que desea es trabajar y tener un futuro mejor. Además porque la economía norteamericana los requiere y esta es la contradicción principal pues traerá un mayor grado de tragedias al construir "El Muro".



Las remesas en dinero que envían únicamente los indocumentados mexicanos desde EE.UU. a su país llegan anualmente a la astronómica suma de 12 a 13 mil millones de dólares, la segunda entrada de dinero a México después del petróleo. No sólo afectaría al instante la economía norteamericana al eliminar esos 11 millones de indocumentados que trabajan en EE.UU., sino igualmente sería una crisis si ellos dejaran de enviar esa cantidad a México. Por tanto es un círculo en que ambos países están envueltos y que no tiene una solución fácil ni menos con la instalación de un muro en este momento.



La construcción de un muro, haciendo mucho más difícil el cruce a Estados Unidos, traerá un aumento de muertos. Eso es claro. Y es la parte que los que aprobaron la ley en Estados Unidos no les interesó para nada. Es decir, la preocupación de los derechos humanos de otras personas aunque crucen ilegalmente a otro país para trabajar Por otro lado -y esta es la parte importante también- que esos 11 millones de indocumentados son parte fundamental en la economía norteamericana para que la mayoría ciudadana legal de EE.UU. pueda vivir bien.



Por eso la construcción de "El Muro" entre Estados Unidos y México es una pared, símbolo de vergüenza y desprecio por la vida para cientos de miles de personas. Una pared para parar a los indeseables que aunque vengan a trabajar en el lado de "la civilización globalizada" como trabajadores baratos, y tengamos servicios o productos en los supermercados a bajos precios, laven en las cocinas de los restaurantes nuestros platos de un cena de una cantidad que podemos pagar sin problemas, no merecen sin embargo el trato humano porque son únicamente un par de brazos necesarios para que otros vivan mejor en "la tierra de las oportunidades" del Primer Mundo.



Pero para los que cruzarán de alguna manera cualquier muro y a cualquier precio hacia EE.UU. -porque el hambre, el desempleo no tienen paredes que los atajen- el sueño americano será siempre una pesadilla y para muchos será su muerte temprana entre los 15 y 24 años.





*Javier Campos: Es poeta, escritor. Reside en EE.UU.








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