Sábado, 3 de diciembre de 2016Actualizado a las 16:30

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Crisis griega y falencias de la Comunidad Europea

Grecia se convirtió en el primer país de la Comunidad Europea afectado por una fuerte crisis económica, y existe la posibilidad de que caiga en cesación de pago o repactación de parte de sus deudas. Esto se produjo por un déficit económico fiscal que ha tenido Grecia, ya que sus ingresos estatales han sido menores a sus egresos. Como en cualquier economía, cuando se gasta más de lo que se genera empieza un paulatino proceso de endeudamiento, y llega un punto en que no se pueden afrontar todas las deudas adquiridas.

Cuando ocurrió la crisis en Estados Unidos, la Comunidad Europea era vista como referente de una mejor salud financiera en el concierto mundial. Sin embargo, hoy se revierte esta imagen y encontramos que las bases económicas de la Comunidad Europea no son tan sólidas como se pensaba.

Lo que ocurre con Grecia es peligroso, porque existe el temor que de manera directa o indirecta, se estén contagiando paulatinamente otras economías que pertenecen al organismo. El Banco Central Europeo es la gran entidad que genera las políticas de tasa de interés y circulación de dinero para toda la Comunidad Europea. Sin embargo, las políticas fiscales de impuestos dependen de cada uno de los gobiernos y se pueden producir pequeñas divergencias entre las políticas generales y lo particular de cada nación.

Si llegase a pasarle algo más fuerte a la Comunidad Europea, sin duda Japón y Estados Unidos caerían dentro del mismo contagio y también América Latina.

El problema de Grecia no es de ahora, sino que se viene arrastrando hace un par de años atrás y la Comunidad Europea no tomó medidas preventivas para evitar la crisis helénica. Su reacción también ha sido lenta, pues la divergencia de opiniones retardó la decisión que se tomó. El plan de recuperación económica para Grecia llegó tarde, y tal vez sea necesario llegar con otro plan para remediar todo lo que ha pasado.

Con respecto a las consecuencias que podría traer la crisis económica griega, el panorama es poco optimista. Para nadie es un misterio que los próximos países en riesgo de caer son España y Portugal, y ahí irían cayendo otros miembros de la Comunidad Europea, lo cual generaría un colapso mucho mayor. Ojalá se tomen medidas fuertes que hagan recobrar la confianza al mercado, si es que aún existe esa posibilidad.

Hoy se están discutiendo soluciones, como la creación de un Fondo Monetario Europeo que active las alarmas antes que caiga una determinada economía. Pienso que es una buena idea, pues resulta necesario instaurar un ente regulador en el cual los países depositen en él buena parte de sus decisiones financieras.

Si llegase a pasarle algo más fuerte a la Comunidad Europea, sin duda Japón y Estados Unidos caerían dentro del mismo contagio y también América Latina. Alberto Moreno, Presidente del Banco Interamericano del Desarrollo, desechó la posibilidad de que en América Latina se suscite una crisis como la de Grecia. Estoy de acuerdo que una crisis en Latinoamérica no se podría generar de la nada, pero si lo analizamos bien, estamos en riesgo de contagio financiero si colapsan economías importantes de la Comunidad Europea.

Con todo lo que ha ocurrido en Grecia se deben sacar lecciones. La CE debe encontrar los mecanismos y políticas necesarias para mejorar su sistema financiero, coordinando sus directrices generales con las internas de los países que la integran. Por mucho tiempo les funcionó bien, pero hoy enfrenta nuevos desafíos.

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