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Conflictos de Intereses

por 6 julio 2010

El único político que se ha dado cuenta de "por dónde va la cosa" ha sido el senador Hernán Larraín. Él ha dicho que el Presidente debe deshacerse de sus acciones del club Colo Colo, las mismas que le dan el control del mismo, asociado al otro gran accionista, el Subsecretario de Deportes.

Ése es el origen de los episodios incómodos que aquél y éste han debido afrontar en estos días, porque ese club está en posición antinómica con la directiva de la ANFP. Y el conflicto de intereses deriva de que el Presidente quiere estar bien, a los ojos del público, con la ANFP, pero a la vez quiere seguir siendo controlador de Colo Colo, club que está fraguando una oposición contra la directiva de la ANFP y pretende sustituirla y controlarla. Por eso los directores de Colo Colo se han negado a comentar los episodios de estos días. Si lo hicieran, deberían descubrir todas sus cartas y se confirmaría la real causa de la molestia que embarga a quienes trabajan en la ANFP, molestia dirigida contra los controladores de Colo Colo que, junto con serlo, dirigen el Gobierno y la Subsecretaría de Deportes.

Como ha dicho Larraín, Piñera debe vender; y, por cierto, Ruiz-Tagle también. Y vender de verdad.

Mayne-Nicholls le hizo ver al Presidente esa situación y éste le aseguró que desde que asumió "no ha sabido nada de Colo Colo". Entonces el primero se dio por satisfecho con la explicación y le ofreció excusas al Presidente por sus suspicacias (ver entrevista en "La Tercera" del domingo). Pero eso sólo revela la ingenuidad de Mayne-Nicholls.

Pues si éste cree que un dueño no sabe nada de la entidad que posee, quiere decir que sabe muy poco acerca de los dueños, y sobre todo de uno que se llama Sebastián Piñera, representado en el directorio de Colo Colo por personas de su confianza. Éstas, con toda certeza, no obrarán por su cuenta cuando se trate de impugnar a la directiva de la ANFP, un entidad constantemente enfocada por el interés público.

Los inadvertidos que creen que todo lo que ha sucedido se origina en motivaciones políticas no entienden nada de cuanto está pasando. Desde luego, si algo ha sido Mayne-Nicholls en política, es cercano a la UDI. Y Bielsa no va a adoptar actitudes basado en motivaciones ideológicas, porque es un hombre absorbido por su quehacer y lo que está viendo es que hay intereses económicos, deportivos y empresariales en juego que amenazan al equipo directivo y técnico del cual forma parte y al trabajo que realiza.

El único que ha dado en el clavo en todo esto, repito, ha sido el senador Larraín, y si ha sido refutado tanto desde RN como desde la UDI, quiere decir que los restantes personeros de la Alianza todavía no comprenden el alcance de las normas escritas y no escritas que aconsejan evitar los conflictos de intereses de las personas que tienen responsabilidades públicas.

Como ha dicho Larraín, Piñera debe vender; y, por cierto, Ruiz-Tagle también. Y vender de verdad.

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