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La naturaleza de las isapres

por 29 julio 2010

Las isapres deben salir de la trinchera y realizar una oferta que contenga la convicción de la industria y su compromiso de contribuir a crear algo nuevo.

El comportamiento del sistema Isapre ha obedecido a su naturaleza (son seguros de salud individuales) y a la frondosa regulación a que deben someterse después de reiteradas reformas (son parte del sistema de seguridad social). Pero ¿cómo regular un sistema para que no se comporte del modo que promueve su propia naturaleza?

Promover "expectativas realistas" acerca de las Isapres es un caso perdido frente a las ideas de protección social y garantía de derechos en boga y, por sobre todo, frente al Tribunal Constitucional. La verdadera falta de realismo estuvo en los que creyeron posible la libertad de elección para todos cuando ni siquiera lo ha sido para quienes, después de años de afiliación y ya viejos, se transforman en “cautivos” o se “caen” del sistema.

Ahora bien, la Tabla de Factores regula el comportamiento propio de un seguro individual: tarificar en función de los riesgos predecibles del asegurado. En la práctica lo que hoy se deroga es una determinada forma de tarificación por riesgo, cuya arbitrariedad se había reducido precisamente gracias al uso de la tabla. La tabla ha sido un instrumento de regulación en una industria en que el “core” del negocio es la tarificación.

Las isapres deben salir de la trinchera y realizar una oferta que contenga la convicción de la industria y su compromiso de contribuir a crear algo nuevo.

La pregunta, en todo caso, siempre vuelve a ser: ¿es razonable un sistema de seguridad social en salud no solidario en los riesgos? Fue factible hacerlo, gracias a la “lona” de rescate tendida para todos por el FONASA. Pero no es razonable. Y así fue que se topa, 30 años después, con la propia Constitución de la República. No sabemos bien, sin embargo, si el desafío consistirá en moverse desde un sistema no solidario a uno solidario en riesgos o sólo hacia una tabla renovada en su estructura y mecanismos de actualización.

Sin embargo, frente al esperado pronunciamiento del Tribunal Constitucional, las Isapres debieron haber construido un discurso sólido y coherente de auto-transformación, que les permitiera superar su propia historia. Hoy, después de no haber hecho nada, son arrastradas por las iniciativas del TC y del gobierno. Ellas mismas debieron haber promovido una mesa de trabajo para desmenuzar y re-integrar las piezas del sistema de seguridad social de la salud y ponerse al servicio de refundar su solidaridad, pero eso pasa por asumirse como parte del mismo. Si no ¿qué las diferencia de los seguros de salud tradicionales que aparecen como amenazas en el horizonte?

La mezcla FONASA-seguros complementarios hace más fácil e intensa la transferencia de recursos al sistema prestador privado -que ha sido importante en los últimos años- y, dada la restricción presupuestaria, tiene gran potencial de postergar necesidades de mejoramiento en los hospitales públicos. Esa transferencia será mayor con derechos a garantizar y mayor aún con las Isapres de hoy. Por su parte, el sector privado prestador ha llegado a ser enorme y así es también su capacidad de absorber recursos para apalancar su propio desarrollo.

La mezcla Fonasa-seguros tiene la inestabilidad de su componente no regulado y es potencialmente desequilibrante para el sector, lo que representa finalmente una oportunidad para las Isapres. Las Isapres deben salir de la trinchera y realizar una oferta que contenga la convicción de la industria y su compromiso de contribuir a crear algo nuevo, para volver a ser agentes relevantes en el financiamiento de las prestaciones que se otorgan en el sector privado prestador, del cual han sido sustento.

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