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Marcelo Tokman

"En la medida que la economía crezca las emisiones de carbón van a aumentar"

por 31 marzo 2009

El ministro de Energía explica que es imposible que las emisiones disminuyan, pues en 2020 el aporte de esta fuente energética llegaría a casi el 30 por ciento del SIC. Para ello, una de las fórmulas por las que apuesta su cartera son las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), que asegura cada vez irán ganando más terreno en la matriz energética nacional.

Un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en las Américas, se destaca a Chile como uno de los países que más ha avanzado en su fomento. Por ello, el ministro de Energía, Marcelo Tokman, fue invitado a un seminario organizado por la institución financiera en Washington, donde hace unas semanas expuso los avances del país en esta línea.

Avances que según explica el presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE) son importantes y están directamente relacionados con la política energética que se ha adoptado en los últimos años que, asegura, ha abordado los temas coyunturales como una visión a largo plazo, para así "mantener el norte".

Entre ellas justamente el impulso de las ERNC, el análisis de la alternativa nuclear y la formulación de políticas, estudios y el reforzamiento a la institucionalidad. Así como la eficiencia energética, que permitió que por primera vez el consumo de los últimos 12 meses haya sido inferior a los 12 meses anteriores.

La huella del carbón

-En la última cena anual de la energía, se presentó un informe de la Universidad de Chile donde se anunciaba que en 2030 se duplicarían las emisiones de CO2, superando el per cápita de países europeos ¿Cómo evalúan esto?

-Ese informe señala que si no hay  ningún tipo de cambio, habría un aumento muy significativo de nuestras emisiones. La verdad es que eso nos preocupa en términos de los riesgos sobre los que tenemos que hacernos cargo, como de suministro, además de que el hecho de que gran parte de nuestra energía requiera el uso de recursos fósiles nos expone a riesgos en las fluctuaciones de los precios.

Un tercer punto son los temas ambientales. Hay algunos estudios que muestran que hemos tenido un crecimiento muy grande de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que podría significarnos problemas.

-¿Relacionados con la huella de carbono?

-Así es, impactos globales como ese. Podríamos enfrentar que acuerdos internacionales pongan o restricciones, o costos por las emisiones. Eso motiva respuestas: por un lado tratar de aprovechar el potencial hidroeléctrico que tiene el país,  y por otro todos los esfuerzos en término de ERNC.

-Pero el crecimiento de la presencia del carbón en Chile en proyectos energéticos sigue creciendo.

-Sin duda. Pero si uno compara la presencia del carbón que tiene Chile con el resto del mundo, la que tenía antes y la que se proyecta con estas iniciativas incluidas, el país tiene una presencia muy baja.

En términos de emisiones lo que Chile emite per cápita o por unidad de energía o como porcentaje total, es nada comparado con los países desarrollados a los que nosotros aspiramos parecernos y eso implica desafíos muy grandes. Porque en la medida que la economía crezca y se requiera más energía, las emisiones de este país van a aumentar. Entonces hay que evitar que aumenten hasta un nivel que tienen países más ricos. Para eso hay desarrollos tecnológicos que van a permitir probablemente seguir creciendo sin llegar a eso.

-¿Cuáles son las emisiones de Chile versus los países desarrollados?

-Las emisiones per cápita de carbón al año en Chile son de 3,64 toneladas, versus los países OCDE que alcanzan 10,93 toneladas.

El carbón representa menos del 9 por ciento del Sistema Interconectado Central (SIC), mientras el promedio mundial es de 41 por ciento. Y cuando ves proyecciones de la Agencia Internacional de Energía para los próximos años el carbón sigue creciendo en el resto del mundo. Nuestras proyecciones de aquí al 2020 estarán por debajo de lo comparable internacionalmente: será menos de 30 por ciento.

-O sea que se espera aumentar del 9 por ciento actual a casi un 30 por ciento.

-A medida que crezcamos las emisiones irán aumentando, y lo que hay que evitar es que se vayan a producir escenarios como el de ese estudio. Pero a veces queda la impresión de que hay personas que aspiran a que las emisiones en Chile caigan. Y no hay comparación internacional que permita pensar que eso va a ocurrir. A lo que hay que apuntar es a mantener controlado el crecimiento de esas emisiones.

Esa es una de las justificaciones por las que estamos impulsando tan fuertemente las ERNC; la eficiencia energética, por la que estamos estudiando seriamente la energía nuclear también, que es la solución a la cual todo el mundo está recurriendo para satisfacer las necesidades energéticas sin aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero.

-¿Qué rol juega la política energética basada en el criterio de la "neutralidad tecnológica", es decir que las empresas no internalizan los costos ambientales de los proyectos termoeléctricos- que hoy abundan- por lo que optan por lo más barato que es el carbón?

-En el caso de la salud e impactos locales, tenemos normativas que se exige cumplir, lo que ha significado que cada una de las centrales que se van instalando son más avanzadas tecnológicamente, con lo cual la forma en que ha operado el sistema es que aquí no se trata de que se pague más, sino que no puede emitir o contaminar más, o tener un impacto mayor del que las normas permiten.

-¿Considera que las normas actuales y la institucionalidad ambiental cumplen este objetivo?

-Creo que hay una evaluación rigurosa de cumplimiento de las normas y hay un sistema que opera bien. Dependiendo del punto de comparación unos pueden considerarlo muy estricto o todavía no tanto. Es verdad que todavía en algunas cosas los países europeos son más estrictos.

Todo es perfectible y en eso se está trabajando siempre. Por eso se crea el ministerio de Medioambiente, pero creo que el sistema permite una evaluación rigurosa por parte de los servicios.

Tema distinto es el de emisiones de gases de efecto invernadero que no está regulado, porque en este momento el país no tiene ningún tipo de obligación y al ver nuestros niveles de emisiones que son bajísimas respecto a estándares internacionales no tendría ningún sentido estar incorporando costos adicionales frente a una situación que claramente está mucho más controlada que en el resto del mundo.

Chile: el paraíso de las ERNC

 Hace unas semanas, la CNE trajo expertos internacionales para que analizaran el potencial de la energía mareomotriz, ya que según explica Tokman aunque la tecnología aún no está lista, la idea es adelantar los pasos necesarios para que cuando sea competitiva se pueda introducir en el país rápidamente.

La apuesta va de la mano con el convencimiento de que Chile tiene una riqueza enorme de recursos de energías renovables no convencionales. Incluso consideran que el potencial es tal que se pueden aprovechar sin que signifique altos costos para el país.

-Entonces ¿por qué no se han desarrollado más?

-Porque existían distintas barreras y nos hemos dedicado a eliminarlas para que estos proyectos que son competitivos se puedan desarrollar.

-Según Julio Blanco, un experto español que visitó el país  hace unas semanas, una de las principales barreras es la idea general de que estas tecnologías son demasiado caras.

-Así es, pero hemos demostrado que es absolutamente falso. En tan sólo 4 años vamos a ver más que duplicada la capacidad instalada de ERNC. Y a nadie le estamos subsidiando el precio final de la energía. Si un proyecto se lleva a cabo es porque el precio al cual lo puede vender es competitivo.

-¿Por que en Chile se optó por el mecanismo "obligaciones de participación o cuotas" (RPS: Renewable Portfolio Standard) para incentivar  las ERNC?

-Cuando uno ve los instrumentos que hay en el mundo está más o menos dividido en los que tienen sistema de feed -in tariffs- el precio es diferenciado por tecnología; no se definen metas, por lo que el impacto depende de los precios de las primas y la otra mitad establece una meta cuantitativa.

Se optó por esta última por la forma mediante la cual opera el sistema eléctrico en Chile, donde el despacho del que tenga costo variable más barato está garantizado.

Además, nuestro potencial en recursos es tal que permite que todavía sea muy grande. No hay que olvidar que en términos del movimiento que ha habido en estos últimos años han ingresado al SEIA más de 1800 mega en proyectos de ERNC.

Por otro lado en algunos de estos países se está haciendo el desarrollo de la tecnología. Pero haga lo que haga Chile dado su tamaño y capacidad, vamos a estar siempre tratando de hacer la transferencia de lo que se desarrolla en otras partes.

-Si el potencial del país en generación de energía a través de las ERNC es tan enorme ¿por qué sólo se apuntó a un 10 por ciento obligatorio a comercializar para las generadoras eléctricas a partir de 2010?

-A lo que estamos apuntando en términos de cuanta será la presencia de ERNC no tiene nada que ver con lo que se haya puesto en ese porcentaje de la ley, ya que no es sólo porque existe la obligación que tendremos estos proyectos.

Creemos que estarán porque son competitivos y tienen todas estas ventajas. Lo que identificamos fueron dos problemas: la dificultad de los promotores nuevos de acceder a contratos a largo plazo, entonces queríamos abrirles el mercado de la comercialización.

Por otro lado estaban los grandes generadores que no miraban este tipo de proyectos porque son nuevos, distintos, más chiquititos.

Entonces apuntábamos a abrirle los ojos al mercado. Primero obligando a los grandes a desarrollar proyectos propios o a contratar a los que están promoviendo proyectos más pequeños. Y a ellos les damos la posibilidad de que tengan contratos de largo plazo, con lo que pueden acceder al financiamiento.

-¿Entonces creen que a la larga el porcentaje establecido por ley se superará?

-Cuando ves los números de los proyectos es por encima de esa obligación. Hay un error en términos de entender esa ley de parte de quienes plantean que se requieren porcentajes más altos.

En términos de proyecciones estamos pensando que 20 por ciento de la nueva capacidad de aquí al 2020 debería ser de ERNC y esa estimación es sin que el país tenga que incurrir en mayores costos. A la matriz energética sería algo más del 10 por ciento. Con este gobierno partimos bajo el promedio, saldremos al igual que el promedio mundial y si seguimos con esta cantidad de proyectos se va a aprovechar mucho más.

 

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